12.03.18 Se acaba el mundo

Querido Diario Virtual,

Se acaba el mundo. Joder. Se acaba el mundo y yo con estos pelos. Con las mechas sin hacer y las cejas a lo Frida Kahlo. Mira otra cosa para la lista: hacerme las cejas.

Y es que ando mal. Nerviosa al punto de Valium. Iba a a decir con mariposas en el estómago, pero lo que se me ha instalado allí es el mariposario entero con sus bichas de todos los colores. Que tengo en mis entrañas una batidora que ríete tú de la de las tiendas de zumos.

Y la cabeza en un run-run sin fin. Vamos que ando como pavo asustado a 10 de diciembre porque sabe que le quedan quince días de libertad y desenfreno.

¡Pues eso me pasa a mí! Que abandono después de año y medio mi festín freelance, ¡que sí! que me traía la cabeza en un quebradero pero que sus alegrías me daba. Y es que la razón – y el bolsillo, sobre todo – se han impuesto y no me queda otra que volver a lo que yo llamo “el corporativo”.

El corporativo no es otra cosa que lo que la gente entiende por meterse en cuatro paredes a echar sus buenas horas con unos horarios fijos. Y los compañeros que te toquen. Y el jefe de turno.  Pues eso, que es pensar en tener un “primer día” y me suda hasta el cuero cabelludo.

Y es que de pronto me veo el fin del mundo encima, el matadero, el sacrificio del pavo y yo… ¡con miles de cosas que hacer! La limpieza bucal, arreglar el coche, hacerme las mechas, apurar las tardes de martes con mi sobrina, acompañar a mi madre a comprar gafas, ir a las cuatro charlas que tenía comprometidas, en fin…

…el tsunami que habitualmente es mi vida, que, al parar, de pronto ¡me ahoga!

Y claro, me he tenido que ir corre que te corre a comprar ropa porque sin darme cuenta en este año y medio me he comprado dos docenas de tejanos, medio kilo de sudaderas y cuarto y mitad de camisetas básicas.

A esto súmele unas cuantas bambas urbanas y leopardo mucho leopardo.

Y lunares ¡lunares cómo para estar en la feria de abril taconeando!

Y tartán ¡tartán a granel! Como si perteneciera a un clan escocés.

Y flores, flores de colores ¡que ya es primavera en El Corte Inglés y en mi barrio también!

Y claro me da a mí que todo esto en “el corporativo” igual no va a acabar de cuadrar y me tendré que hacer la modosita, al menos los primeros días. Tendré que intentar parecer la domadora, aunque en realidad sea la fiera.

Ayss. ¡que ando angustiada y ya! Y eso que no me puedo quejar que, como ya te conté, he podido ¡hasta elegir! Ser madurita está de moda y da cache. ¡qué cosas tú!

Bueno, querido, te abandono por hoy. Voy a intentar escribirte esta semana, pero de pronto no me da la vida para todo lo que tengo que hacer así que no prometo nada.

Jones en ansia pura. Agrrrr. 15 días y bajando…

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #JonesAlMatadero

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05.03.18 ¿JUNIOR YO?

Querido Diario virtual,

Estoy de training. Sí, sí. De training de entrevistas. Que dicen los entendidos (véase mi marido y dos amigos más) que estoy desentrenada y que tengo que hacer bastantes para coger rodaje.

Así que ahí voy. Haciendo hasta las que no me interesan. Por puro entreno. Desde que las hago con tanto relax porque sé que son solo de ‘formación’ ya me han cogido en tres curros. Alucina. Si es que no hay como ser natural.

El otro día me llamaron para una oferta cuyo título rezaba así “JUNIOR CON 5 AÑOS DE EXPERIENCIA”. Lo primero que te viene a la cabeza leyendo semejante frase es que alguien le ha dado mal al teclado. Eso o que la bipolaridad está más extendida de lo que pensamos. ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Limpiadora – Directora de Business Unit? Pues igual, vaya usted a saber.

#LasEmpresasPidenImposiblesentrevista de trabajo, junior yo, yonosoygente

Al tema, que supongo que me llamaron por los cinco años de experiencia porque por lo de Junior…con las patas de gallo que ya calzo y los espolones a mi espalda, digo yo que no cuela.

Menos mal que fui sin interés. El entrevistador podría haber sido mi hijo. Tan tierno que decidí tratarlo con cariño. A ver alma de cántaro ¿un junior con 5 años de experiencia? ¿Empezó a trabajar a los 15? Bueno, que esto ahora suena muy descabellado, pero servidora empezó a los 17. Lo típico que ya se veía venir, lo único que tenía la oferta de junior era el sueldo, por lo demás casi querían al Director del negocio.

Luego están las entrevistas en que, como es una pyme, te entrevista la propia Directora, pero en realidad no sabe ni lo que quiere. Ochenta preguntas tuve que hacerle a la última para ver si podía hacerme una idea de cuál era el trabajo. ¡Ostia! Que parecía un interrogatorio de tercer grado del caso Gurtel.  Para acabar dándome esa mano escurridiza tipo besugo y sonreír tipo, pues ya si eso cuando me aclare lo vemos. Virgencita.

#ParaDesesperarseAlgunasEntrevistas #AclárateTuPrimeroYaSiEsoentrevista de trabajo, junior yo, yonosoygente2

También tenemos a los machistas que no quieren a nadie entre la franja de 30 a 45 porque “nos quedamos embarazadas”. A estos me dan ganas de levantarme y darles con la mano vuelta, pero me limito a echarles mal de ojo y a desearles una indigestión leve (porque en el fondo soy buena gente). Menos mal que las pre-menopáusicas aún cotizamos al alza, por lo de las ayudas y tal, porque si no lo llevaba claro.

Con el tiempo una empieza a distinguir y a desconfiar de esas ofertas en las que el enunciado debajo de “Funciones” podría ser una quinta parte del Quijote. Hay veces que me aburo a mitad de texto y soy incapaz de leerlo entero y otras, cuando lo consigo, me da por pensar: ¿no trabaja nadie más en esta empresa? ¿lo voy a hacer todo yo? ¡Que se están pidiendo cosas muy raras!

#YoCreoQuemeHeAdaptadoMuyBienALasnuevasTecnologías

Y luego están las multinacionales y la típica pregunta: “¿Por qué te tengo que coger ti?”. A ver… ¿qué clase de respuesta tiene que dar una a eso? “Porqué soy una crack” “Porque soy Wonderwoman, aunque hoy haya venido sin el traje” “Porque tengo cuatro bocas que alimentar”. WTF!

A la última que me pregunto, le dije: “Es que no me tiene que coger a mí. Que la persona que tiene la última palabra escoja a la que más le guste. Faltaría”. Y me han cogido a mí.

Lo que yo os diga. No hay como hacer las entrevistas sin pretender el curro, éxito asegurado. Aysss, ¡qué rara es la vida! Y la gente ya ni os cuento.

Menos mal que yo no soy gente. ¡Deseadme suerte!

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #ElMercadoLaboralesMuySurrealista

jones

 

 

 

 

25.02.18 Febrero ¡acaba ya!

Querido Diario Virtual,      (buff, tengo que buscarte un nombre pero ya!)

Estoy de vuelta. Sí, ya lo sé qué he tardado. Hombre es que tampoco es que el destino haya ido muy a favor, la verdad. Con Padre-Gran-Cherokee en el hospital con bronquitis y servidora haciendo de taxi familiar con Madre-Todo-Poderosa, pues he ido lo que se dice bien liada.

Menos mal que las cosas se van poniendo en su sitio y yo me puedo dar a mis menesteres diarios. Bueno, no puedo, porque el destino, llámese Luis, me ha enviado un resfriado de aúpa, una gastroenteritis y la regla. Vamos que me faltaba que lloviera y engordarme dos kilos para hacer el anuncio de compresas Evax. Bueno, aunque con el nivel de moco elevado con el que ando también podría hacer el de Frenadol.

Sí, el caso es hacer algo de famoseo, ya lo sé. Es que en los tiempos que corren todo el mundo quiere su minuto de gloria y yo, pues ídem. Pero van pasando los años y a mí no me descubre nadie. Eso si todo el mundo me va diciendo lo ‘crack’ que soy. Que si sirves para esto, que si sirves para lo otro. Que eres muy buena en esta materia, que lo bordas haciendo aquello…

Yo no soy gente. odio febrero. Soy Dispersa

¡Una dispersa! Eso es lo que soy. Una maldita dispersa. Que toco tantas teclas que ni con un piano de cola profesional me da la vida. Y así me va. A los cuarenta-y-tantísimos aún no sabe servidora si es domadora o fiera.

Bueno, he decidido recuperar el buen hábito de escribir. Jones sigue en pie, aunque esperando que pase febrero.

Febrero es como esa mala gripe que toca pasar, como un grano en el trasero que te duele hasta que se revienta, como un salpullido desagradable. Lo siento, pero no puedo con él.

No sé qué tiene este mes que a mí no me apetece hacer nada nadita. Ni deporte, ni cocinar, ni salir, ni socializar: es el mes de la introspección. Yo personalmente me vuelvo autista, me tumbo en el sofá mirando el techo y hasta leer me cuesta. A mi este frío me paraliza.

Yo no soy gente. odio febrero

Yo en otra vida fui osa polar y esto era mucho más llevable. Hibernaba, Despertaba con la primavera y los caracoles y paz y después gloria. Pero claro, ahora como persona humana, de bajo termostato en mi caso, toca pasarlas canutas con este frio polar que gastamos con el dichoso cambio climático. Lo tengo claro, yo para la próxima quiero reencarnarme en Carmen Lomana, con pasta gansa, zapatos por doquier y un casoplón con tres chimeneas ardiendo.

Y claro con esta parálisis febreril, el coche hecho unos zorros, la casa en pleno síndrome de Diógenes y mis michelines liberados porque deporte tampoco hago. ¡Madre! ¡Con lo que yo soy en Mayo!

En fin, querido, te dejo por hoy. Te avanzo que estoy buscando curro y el tema está de película de ficción. Recuérdame que te lo cuente. Pero vete llamando a fenómenos paranormales porqué las entrevistas de hoy en día parecen más bien encuentros en la tercera fase (sino en la cuarta o en la quinta).

Jones se va a la cama. A ver si sueño con George Clooney (aunque Bardem también me vale).

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampco #PeroSiSoyDispersa

jones

02.01.18 Maldito Bingo

Hola queridas y queridos todos.

Gracias a Dios que estamos en un parón de las comilonas festivas. Pensaba que reventaba. Me supura bechamel por los ojos y pavo con ciruelas corre por mis venas. He ganado ya dos kilos. ¡al tema! Seis meses para perderlos, dos semanas para ganarlos. No hay que ser un entendido en mates para darse cuenta que algo falla.

Y es que las navidades pueden ser muy peligrosas. El otro día le regalamos a mi sobrina de siete años un bingo. Y la convencí para que primero comprobáramos que estaban todas las bolas y así mientras yo cantaba cual loro y ella colocaba, me plante entre pecho y espalda una bolsa de conguitos.

El tema es que se acabaron los conguitos y me metí la bola del “21” a la boca y apuntito de tráquea la recuperé. ¡jolín que susto! ¿Y si me la trago? Vamos que ya sabéis que el veintiuno es un número muy especial para mí, por lo del Reto 21, pero llevar el tema tan lejos…

A ver qué igual simplemente me hubiera limpiado la traquea y un día u otro hubiera hecho su aparición por, digamos, el final del intestino. Pero también existe la posibilidad de que me hubiera atragantado con la susodicha y hubiera expirado ahí mismo. Muerte más tonta en la vida. Yo que pensaba que podía hacer dos cosas a la vez…está claro que no.

Bueno, aquí lo dejo escrito claro y castellano: paso de propósitos del todo, todito. No van a ninguna parte. Es una losa que te pones gratuitamente. Lo que buenamente quieras cumplir: estupendo. Lo que no: a otra cosa, butterfly. Que ya he empezado a leer los manidos: ir al gimnasio, dejar de fumar, etc. etc. por todas las redes, que todos sabemos cuándo empiezas, pero nadie confiesa cuando los termina (¡claro! Porque a lo sumo duran una semana).

Navidad nunca fue mi momento. Tengo ganas de que pase y rapidito a ser posible. Y que pase también enero que me pillan las rebajas con la VISA reventada por las fiestas y me da mucha rabia ver y no poder gastar. Y que pase febrero, que es el mes más frio del año y me deprime. Y que pase marzo que es un mes que ni chicha ni limoná y que pase abril que aguas mil y chuzos de punta innecesarios.

Y que nos plantemos en mayo. Que servidora es como una flor ¡revive con la primavera! ¡Joder! Venga… que no se diga ¡Feliz Año Nuevo!

P.D. Le he pedido a los Reyes Magos que adelanten el verano. No sé si me van a hacer mucho caso. Yo lo digo por si veis que de pronto aprieta la temperatura y eso…

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #CuidadoConLaBola21

 

jones