¡Bienvenidos a este blog que inauguro hoy! El único propósito del mismo es contar las aventuras y desventuras de esta vida que últimamente se ha convertido es un circo.
La verdad es que desde que llego esta famosa crisis, está visto que para quedarse, y se fueron “aquellos maravillosos años”, tengo la sensación de que muchas cosas han perdido “sentido”.
De hecho empiezo a sentir a menudo aquello de que “la realidad supera la ficción” y cual Bridget Jones, venida a menos, se suceden en mi vida historias caóticas, disparatadas y surrealistas a la par dignas de no ser creídas si no se han vivido.
Pero estoy de suerte porque yo…YO NO SOY GENTE. O eso me decía mi madre.
Yo creo que hay un manual secreto – cual Santo Grial – al que solo tienes acceso si eres madre (y no es mi caso) de “Frases celebres para instruir a tus hijos”, entre las cuales podemos encontrar joyas como: “Tomate el zumo enseguida que se le van las vitaminas” “porque lo digo yo y punto”, “no te pongas bizca que te vas a quedar así”…
Pero la favorita de mi madre, grabada en mi mente a fuego, por los años de los años y ya van siendo unos cuantos es: “Tu no eres gente”.
Esta respuesta valía tanto para “Mamá, las otras niñas se quedan hasta más tarde en la calle”, “Mamá, es que todas van a ir a la excursión,…”. La respuesta firme: “Deja que la gente haga lo que quiera, tu no eres gente”.
Con los años he aprendido a darle la vuelta a esta frase y a considerar que yo no soy cualquiera (lo que ha desarrollado, no os voy a engañar, cierto espíritu narcisista).
Ahí afuera por lo visto hay mucha gente, mucha gente en paro, mucha gente buscando trabajo, mucha gente con problemas de toda índole, pero claro: YO NO SOY GENTE, pero os aseguro que sufro, siento y vivo cómo si lo fuera.
Así que no se me ha ocurrido mejor nombre.
Así que si queréis seguir mis aventuras y desventuras, ¡por aquí nos vemos cada lunes! :-)