TODO SOBRE MI MADRE

Mi madre y yo nos llevamos 20 años. Eso significa que cuando yo tenía 15 mi madre tenía 35, aun así a mí por aquella época me parecía mi abuela. Íbamos a comprar ropa juntas y yo que ya estaba bajo la influencia “New age” y el síndrome “voy a darlo todo”, no entendía que hacía conmigo esa mujer tan cateta. ¡Que dura es la adolescencia!

Yo, que ya paso (ejem…bastante) de los 35 y me sigo viendo a mí misma joven y por aquel entonces veía a mi madre como prima hermana de Tutankhamon. Y sin embargo ahora cómo agradezco que me tuviera tan joven y hayamos podido saltar (casi) el escalón generacional. 

Si algo admiro de mi madre es su sinceridad. A todos los niveles. Si estas fea estas fea y ella va y te lo dice, así el día que te dice que estas mona te lo puedes creer a pies juntillas.

Recuerdo cuando empecé a trabajar en Barcelona en una empresa nueva que tenía cantina. Con el cambio de horario no podía ir al gimnasio y con la ansiedad de todas las novedades del trabajo y la cantina a mano, me amorcillé un poco y empecé a usar ropa ancha. Hasta aquella tarde que visite a mi madre.

Me miró y me dijo: “Hija, ¿Porque últimamente te vistes de adefesio?”. Así sin más, con una naturalidad y espontaneidad que tumbaba de espaldas. Esta información, una de dos o te hunde o te vienes arriba y te pones a dieta que ríete tú de los Weightwatchers. Fue lo segundo.

Por eso es mi mejor consejera a cualquier nivel. Por ejemplo le digo:

–         Mamá, me quiero cortar el pelo corto

–         El pelo corto es sólo para las muy guapas

–         ¿Soy muy fea mamá?

–         No, hija. Eres muy natural. Y eso está bien. Las que no somos especialmente guapas, cuando envejecemos tampoco somos especialmente feas. ¿ves la ventaja? A las chicas “naturales” como tú el pelo os adorna mucho. No te lo cortes.

Hombre, entenderéis todas que estos argumentos son harto difíciles de rebatir.

Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista, Todo sobre mi madre

Mi madre ha trabajado toda su vida como “cosedora”, así que conoce cada tela, cada hilo, cada trama de cualquier tejido, así que meterla en Zara a mirar prendas es llevarla hacia un suicidio lento. A ella le gustan las prendas buenas, elaboradas y bien acabadas.

Así que cuando le enseño una prenda cortada a tijera o sin dobladillo, he de escuchar el consabido (desde hace no pocos años…): “Alicia, eso es un trapo”.

A mi madre y a mi nos unen muchas cosas: el amor por los tejidos y la moda, los libros, los viajes, pero sobre todo nos une la hiperactividad insistente que desarrollamos ambas. 

Mi madre, esa mujer que cocina, cuida de mi sobrina, hace los arreglos de mi ropa y de toda la familia, va a cursos de patchwork, goma-eva, pintura al oleo, pintura a carboncillo y otras 1578 manualidades más de cuyo nombre no consigo acordarme, se atreve a llamarme a mi hiperactiva.

Dice que yo hago muchas cosas. Lo dice ella, que me comenta que mientras ve la tele, se trae el portátil para consultar recetas durante los anuncios y en lo que dura la película te hace una bufanda. Incongruencias de la vida: la hiperactiva soy yo.

Mi madre siempre me dice que yo no tengo una vida, que yo tengo un VIDÓN.

Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista, Todo sobre mi madre 3

Aún así –hiperactiva y sincera – la quiero mucho. Y le agradezco las trenzas que me hizo durante años, los cortes de flequillo torcidos, las botas de agua que me obligaba a llevar para que no me resfriará, los spaguettis con tomate-comételos todos de toda mi infancia y adolescencia.

Y aún ahora, las meriendas de confidencias, las tardes de compras, “revolver” juntas en las tiendas vintage, las veces que hace de fotógrafa improvisada en el mercadillo en plan “mamá, tómame una foto que no hay espejo” y tantas y tantas experiencias que espero que sigamos compartiendo muchos años.

Porque madre no hay más que una, y la mía lleva el pelo corto, es natural, sincera y apoteósicamente enamorada de la vida.

Está clara la trasmisión de genes ¿no?

Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista, Todo sobre mi madre 2

A mi me podéis decir aquello de:”Hiperactiva lo será tu madre”. Porque es cierto.

Love You Mum.

#hiperactividadqueune   #madressincerassonlasmejores #másqueunavidaunvidón

 (Nota: Ilustraciones realizadas por Anna Castro. Gracias!.)

 

 

CAERSE CON TODO EL EQUIPO

Entendí el significado de esta expresión el día que me hice buceadora. Estaba en una calita de la costa Brava, se me cayó una aleta, la pise y me caí con todo el equipo puesto.

Y eso si que es caerse con todo el equipo, os lo aseguro.

El rodillazo ya de por si no te lo quita nadie, la grifería se te clava en la nuca y el respirador que va por libre coge velocidad y te da en las costillas. Como no reacciones rápido el peso de las botellas te tira para atrás y quedas cual cucaracha patas arriba.

Así que se trata de reaccionar rápido y reunir toda la dignidad posible para levantarse…que tus compañeros ya están en el agua.

La verdad es que debí ver desde el principio que este no era un deporte para mí, por tres razones básicas.

–        El material pesa más que yo y no puedo manejarlo.

–        Es un deporte para gente con cierta dosis de “tranquilidad”, vamos no apto para hiperactivas como yo que hiperventilamos a cada rato.

–        No te permite hablar mientras lo practicas (y yo sin hablar reviento)

La historia fue que tras varios veranos de hacer snorkel en Cabo de Gata mi marido y yo nos vinimos arriba y dijimos aquello de: “Pues nos hacemos buceadores”. “Pues venga”. Y un mes de Junio cualquiera nos apuntamos al curso para sacarnos el “Open Water”.

El tocho que hay que leerse y las precauciones que hay que tener serían para pensárselo, pero como yo soy una inconsciente pues ¡alaaaa!. Otra cosa fueron las prácticas en la piscina. Meterte en el traje de neopreno requiere una habilidad con la cual claramente no he nacido, cada vez que lo intentaba me rompía todas las uñas y maldecía a toda la familia del instructor sin dejarme ningún miembro.

Caerse con todo el equipo, Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista

Y luego lo mal que lo pasaba en las practicas cuando llegaba lo de: “Quítate la máscara que no pasa nada, ya verás”- decía el profe. “Si majo, anda quítatela tu” – pensaba yo.

Bueno como que si no lo hacía no pasaba el examen un buen día me armé de valor – y me tomé un valium – y lo hice y así conseguí llegar hasta el mar.

Lo dicho, razón 1: las botellas pesan más que yo. NO tengo manera humana de colgármelas yo misma en la espalda, siempre andas a expensas de que un caballero andante te eche una mano. Pero es que hasta para moverlas de un lado a otro, te deslomas y quedas con las lumbares para el arrastre. Paso.

Las chicas autosuficientes como yo no pueden tolerar esto. #antesmedeslomoquepidoayuda

Razón 2: A ver, si, lo confieso, soy hiperactiva (feliz y no tratada) y siempre ando con cierta dosis de energía. Así que a la que estoy en el fondo, veo un pez y me despisto, se cruza otro pececillo y aleteo. Veo cosas me emociono y respiro fuerte. Total que me acabo el aire cómo si fuera un Gintonic de Hendricks: En 5 minutos.

Luego tengo que ir cual chupoptera mendigando aire a mis compañeros que me miran con cara de “¿otra vez te has acabado el aire?”. Y claro, no es plan. Así que siempre soy la primera en subir y me toca esperar a mis compañeros en el barco una eternidad para que luego encima siempre hayan visto algo interesante cuando yo ya no estaba en el agua. #elmalditopezglobo

Y tercera razón: No se puede hablar. Hombre, ¡por Dios! ¿Y a quien le cuento yo que me he cruzado con una tortuga? ¿O que la morena era tamaño gigante? Nada. Te miras con tu compañero e intentas que tu mirada a través de las gafas intente expresar las emociones: pero no funciona os lo digo yo.

Caerse con todo el equipo, Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista 2

Un día mi marido me miraba exasperado con cara de vete-tu-a-saber-que y yo hacía con las manos “¿Qué-qué?” y cuando ya vi que no nos entendíamos me gire y me di con una medusa en los morros. Y entendí el mensaje. Y mi cara también. #quechungasquesonlasmedusas

No obstante, que conste en acta, que llegue a sacarme hasta el Advanced. Lo que más gracia me hacía de este examen es que tienes que hacer una multiplicación en el fondo (¡a 35metros!) para ver si la nitrosis te ha afectado o no y yo la hice perfectamente. Para celebrarlo me autoaplaudí con tan mala suerte que me arranqué el respirador de la boca y de poco me descoyunto para pillarlo de nuevo y suspendo. Pero no. Aprobé.

Aún así, he colgado las botellas. Arrastrar mi cuerpo penosamente dentro del neopreno mientras me quedo sin uñas, mendigar ayuda para que alguien me ponga una mochila que pesa lo indecible, activar el modo pedigüeño: “un poco de aire, por favor”, para que al final el maldito pez globo decida pasar cuando yo me estoy comiendo los mocos en el barco: ha dejado de compensarme.

Caerse con todo el equipo, Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista 3

He decidido dedicarme a deportes menos arriesgados. He empezado boxeo. De momento me he llevado dos guantazos y una patada de mi compañera Carol. Es muy maja y no se lo tengo en cuenta… #aunqueamitambiensemepuedeescaparunapatada.

Al menos puedo con los guantes yo sola, no he de pedir nada a nadie y puedo hablar y hasta chillar si quiero.

¡Vivan los deportes de riesgo!

#descargadeadrenalina #mejorboxearquebucear #sinairenohayparaiso

 (Nota: Ilustraciones realizadas por Anna Castro. Gracias!.)

 

LO QUE DE VERDAD NECESITAS PARA LIGAR

Lo que de verdad necesitas para ligar 4Chicas, hoy vengo a revelaros el VERDADERO secreto para ligar, aquello que realmente es imprescindible para ser la reina de la noche y hasta tener que dar “SU TURNO”. El Santo Grial del ligoteo nocturno y facilón o como hacer que esos hombres que habitan la pista caigan hipnotizados a vuestros pies.

En realidad no necesitas ese vestido de Zara ajustadísimo hasta marcarte la vacuna de la varicela que todos tenemos en el muslo derecho, y menos aún en rojo que es aún más llamativo. ¡Olvídate! ¡Acabas de ahorrarte 49,95 €urazos!

Sé que esta tarde has ido corriendo a hacerte la manicura, para poder coger la copa con todo el glamour posible mientras enseñas tus uñas felinas. ¡Nada! ¡Que no va por ahí!

Lo sé. No puedes ni cuestionarte salir de fiesta si no vas montada en tus tacones-andamio, esos que cómo te tuerzas un tobillo tienes que tirarte como si fueras Casillas si no quieres rompértelo. Crees que las vistas son mejores 12 cm más arriba e incluso avistar el personal se hace más fácil… ¡que dolor de pies!

Lo que de verdad necesitas para ligar 2

Tira a la basura las pestañas postizas con las que pensabas hacer unas caídas de ojos más ensayadas que el discurso del rey en navidad.

Olvídate de los golpes de melena airados que levantaban hasta viento fuerza 12.

Porque lo que realmente necesitas para ligar es…

UNA AMIGA QUE ESTE BUENISIMA

Esa amiga guapa, con buen tipo y cintura finita que da unos golpes de cadera que ríete tú de Shakira.

Pelazo y ojos azules que harían palidecer a Bo Derek y modelito de “hoy arraso si o si”.

Lo que de verdad necesitas para ligar 6

Llegáis a la disco, dejáis la chaqueta en el guardarropa y empiezas a oír CRAC-CRAC-CRAC, los cuellos que va partiendo a su paso.

Los hombres la empiezan a mirar con ojos desorbitados y en sus frentes-pizarra velleda se van trascribiendo los mensajes: “Pivonazo””Toma rubia” “A esta le metía de todo menos miedo” “Increíble”. 

Sobre todo no hay que venirse abajo. Gana la primera batalla pero pierde la guerra.

Vuelve a mirar a los mismos hombres y verás los nuevos mensajes: “Buffff, será una estirada”, “Tiene novio fijo” “Esta puede tener a cualquiera…”.

Y entonces simplemente SUCEDE:

“Le entro a la morena que parece más accesible” “Oye, pues la compañera no está mal, es otro estilo…”

Y ese día ARRASAS. Te lo digo yo, aunque vayas con tejanos y bailarinas: Ganas por goleada.

Lo que de verdad necesitas para ligar 5

Y mientras tu amiga se pregunta si es que el vestido no le acaba de quedar bien o simplemente si “no tiene la noche”, tu vas repartiendo sonrisas a diestro y siniestro y ese día triunfas más que la Coca-Cola. Palabrita.

Es lo que se conoce por el efecto “MUJERÓN”. De tan buena echa para atrás.

Mientras tú de tan natural, simpática, accesible y con esa sonrisa tan agradable…te los llevas de calle.

Que raro es todo ¿verdad? Así como se va a acertar. Admiro a los hombres que en este mundo terrenal les ha tocado “dar el primer paso” porque a veces hay que echarle valor para ligar.

Por cierto, ¿tenéis localizada ya a la amiga buenona que os va a ayudar a conquistar la pista? No dejéis de contármelo.

#mujeresqueasustan #lamorenaquevaasermáassimpatica  #tubailaqueyoligo

 

ANIMALES DE GIMNASIO

Llego el verano y con el calorcito, tod@s queremos ir a la playa a lucir cuerpo/cuerpito/cuerpazo, según lo que cada uno haya trabajado en el gimnasio y se haya cuidado durante el invierno.

Hace miles de años que voy  al gimnasio y veo como en enero y en septiembre llegan hordas de gente con buenas intenciones y como dos meses más tarde abandonan y acabamos quedándonos los de siempre. Animales de gimnasio.

Lo malo que tenemos los de Marketing, entre los que me encuentro, es que hacemos de cualquier actividad de nuestra vida un “Estudio de Mercado” y el gym no iba a ser menos…

Aquí os dejo los resultados de mi estudio…personajillos varios que habitamos la sala de fitness.

EL VENTILADOR: Da más vueltas que un ídem para mostrar su musculatura por toda la sala. No se le ve “matarse” en las máquinas, el sudor afearía su poder de seducción (o eso cree), así que viene trabajado de casa.

Yo no soy gente, animales de gimnasio, historias reales, mundo surrealista

EL CACHAS: Conoce el funcionamiento de todas las máquinas mejor que el monitor. Invierte el sueldo en aminoácidos y come tanto arroz que se le empiezan a achinar los ojos. Saluda siempre en modo “ánfora china”, brazos en jarras para mostrar cada una de sus venas a punto de estallar.

EL TIRILLAS: Flacucho y de constitución pequeña, pasa jornadas maratonianas en el gimnasio. Se mira y refleja en los cachas que por allí se pasean porque aspira a ser uno de ellos. Lo reconocerás porque pasa largos ratos frente al espejo cuando acaba su entrenamiento comprobando el posible crecimiento de sus músculos.

EL MULATÓN ARTIFICIAL: Dícese del espécimen que se ha pasado todo el invierno incubándose dentro de la máquina de UVA y comiendo zanahoria hasta en el desayuno y ha llegado el momento de mostrar los efectos al mundo.

Yo no soy gente, animales de gimnasio, historias reales, mundo surrealista, 3

LA HIPERACTIVA: Tiene una vida llenísima y siempre va acelerada pero aun así suele rescatar media hora para pasarse por el gym. Como le gustan todas las clases pues…se viste, corre en la cinta, hace diez minutos de steps, nada 6 piscinas, entra y sale del jacuzzi y se va a la siguiente actividad de su hiperactiva vida.

LA EJECUTIVA ESTRESADA: Espécimen que entra a clase con el móvil en la mano. Se lo mete en el top mientras prepara el material. Comprueba si ha recibido alguna llamada o mensaje cada vez que la profesora hace un cambio de ejercicio. Es capaz de escribir un washap y hacer steps a la vez sin perder el ritmo. No para nunca de trabajar.

LA PIJA: Lo de menos es sudar y lo de más mostrar modelito. La ves pintándose los labios en el vestuario antes de entrar a clase y recolocándose el wonderbra. Cuando en clase se para para beber agua ella aprovecha para retocarse en el espejo. Hasta los calcetines le combinan con la manicura y su toalla es de Chanel. Suda poco pero luce mucho.

Yo no soy gente, animales de gimnasio, historias reales, mundo surrealista 2

Y mi favorita:

LA “YAYITA”: Entrañable. Tiene 83 años y se camba a mi lado todos los martes para ir a Aquagym dónde se entrega con todas sus esfuerzas. Me encanta mirarla cuando recoge sus enseres y los dobla con cuidado. Después se despide con un “Hasta el martes, si Dios quiere” y nos regala una sonrisa: Encantadora.

Pues ya veis la fauna que habita la sala de fitness. Y yo encantada.

Creo que si todos fuéramos homogéneos sería aburridísimo y así al menos una se distrae y busca sinergias.

Es increíble ver como los diferentes grupos se “unen” entre ellos. Me di cuenta de ello cuando en las clases que escojo para hacer siempre estamos los mismos, todos los que somos…

¿Adivináis de qué grupo soy?

¿Os reconocéis en alguno de ellos?

#vidaenlasaladefitness #animalesdegimnasioquenoparamosnunca #sinsudornohayparaiso

 (Nota: Ilustraciones realizadas por Anna Castro. Gracias!.)