COSAS QUE HACER CUANDO TE DA EL BAJONAZO.

Si, compis. Porque bajonazos haberlos, haylos y más de los que quisiéramos. Porque somos todas fabulosas, pero a veces tenemos días-Dory y se nos olvida a la primera vuelta.

Lo primero cuando te da un bajonazo, es reconocerlo. A ver, que no pasa nada, que es pasajero, que todas los tenemos y que no es la muerte de nadie. Así que respira, asume, conciénciate de que va a ser breve y vamos a atacarlo.

#TenerUnMomentoDoryOlvidarLoFabulosaQueEres

Que importante son en esos momentos las amigas, contra más lo pienso y más vueltas le doy, más claro lo tengo. Ahí están siempre a un WhatsApp de un bajonazo triple mortal.

Se puede vivir sin un buen tintorro. Se puede renunciar hasta a un taco de tortilla de patatas, pero nunca a esas amigas fabulosas y a una copa de vino con ellas.

Se tiende a tener una versión un poco ñoña de la amistad. Esa amiga que te quiere, te escucha, te acompaña de compras y te echa una mano cuando más la necesitas. Así todo en modo edulcorado, bonito, amoroso.

Pero para mí, mis AMIGUIS, así con mayúsculas, son las que son tan brutas y tan directas como yo. Sin pelos en la lengua. Sin azúcar extra. Las que van al lío.

Las que te dicen “Tía, llevas los dientes llenos de pintalabios”, “Se te ha quedado un pa’luego en un diente”, “Tu novio es gilipollas” o “Con lo que tú vales, ¿qué haces en esa relación tóxica?”.

#TíaHazAsíQueTienesUnPa’Luego

Esas amigas que se miden en poderío y empoderamiento contigo y con las que algunas veces acabas de morros porque el carácter se nos sale por todos los poros y porque a veces hay que decir las cosas claras-clarinete. Y luego un abrazo. Un “Tía, tía. Como molas y cuanto te quiero”, y aquí paz y después gloria.

Así que cuando te de el bajonazo, llama a una de tus ‘fabulosas’ y líate a croquetas, a vinos, a ostias o a llantos, ¡que todo vale!, porque al final siempre se acaba a risas. Porque las fabulosas nos reconocemos entre nosotras y sabemos lo que necesitamos en cada momento. Si vino, vino y si ostia, ostia.

#GraciasTíaQueTeQuieroMazo #GraciasPorLaOstiayPorLaEscucha

Yo tengo amigas a las que llamo “Antonias”, “Perracas” o  “FuckingSeals” y con las que siento que cuando se me desmonta ese puzzle que llamamos vida, porque no nos engañemos a todas se nos cae alguna pieza que después no sabemos cómo encajar, ahí están para echarme una mano.

Todo y así, aquí os dejo otras cosas que, a mí, antes tales momentos me funcionan:

Andar siempre con los morros rojos. Qué más da si para bajar la basura o para ir al Mercadona a comprar acelgas. El rojo mola. Alerta. Destaca. Potencia. Anuncia. Hola buenas, aquí llegan mis morracos y luego yo. Fabulosísima.

#BajoLaBasurayAprovechoParaTraermeUnosYoguresDelMercadona

Unos tacones. No coño. Unos taconazos. Que, si el momento es bajo, las miras sean altas. Porque puede ser que hoy te hayas caído pero tú sabes que al andamio de tu vida te subes de nuevo en cuanto se te pase el momento infeliz-tontorrón. Abran paso, que la reina solo ha tropezado no se ha caído. Gracias.

#LaReinaNoSeCae #SiAcasoUnTropiezo

Los baños calientes, no, ¡ardiendo!. De esos que piensas que se te va a caer la piel a tiras si eres capaz de aguantar el calor. Con su incienso. Con su Vogue. Con su puerta cerrada. Con su “dejadme en paz un poco”. Maravillosos.

#NoEstoyParaNadie #FabulosaARemojo

Baila, baila, baila. Como si no hubiera un mañana. Como si no tuvieras vecinos. Como si tuvieras de verdad arte. Dalo todo. Del pasillo al comedor, pasando por la cocina. Yo suelo ponerme “You can leave your hat on” y cual Kim Bassinger poseída sacudo mi cuerpo como si me estuviera electrocutando y mientras voy de estancia en estancia buscando a Mickey Rourke se me van pasando los males.

#BassingerUnaPrincipianteAMiLado

Una caja de donettes. A ver, debe engordar más o menos como un donut, pero tienes la sensación de que te dura más. Por lo menos salen seis. Puedes medir tu bajonazo en donettes. ¿solo tres? Ostras, pues igual tampoco era tan grave.

Y a seguir. Que las vidas perfectas no existen. Que de los bajonazos se sale. Y casi siempre mucho más fuerte.

FABULOSAS de mi vida ¡que tengáis una súper semana!

Y siempre arriba, arriba, arriba.

Y si alguna necesita unos tacones, una barra de labios, una copa de vino ¡que me llame! ¡Que para eso estamos!

Y se necesitáis unas ostias que espabilen ¡llamadme también!

#YoNoSoyGente #YVosotrasTampoco #DeLosBajonesSeSale #SomosFabulosas

 

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25.02.18 MALAMENTE. TRA. TRA.

Estoy jodida. Sí. Sí. Y no es que me pase nada en especial, más allá de tener 47 años. Que así y de buenas a primeras tampoco parece una enfermedad contagiosa, ni un virus letal y, en todo caso, aunque es muy probable que ya haya vivido más de la mitad de mi vida, tampoco eso garantiza que vaya a palmarla mañana. Vamos, ¡qué no se le va a pegar a nadie por el aliento!

#NoTeAcerquesAmí #Tengo47PuedoContagiarte
47

Y, sin embargo, voy de curro en curro como si fuera la abuela cebolleta porque claro, al mercado le gustan jovencitas, tiernas, sumisas y con poca voz. Y a estas edades una ya es una gritona con personalidad marcada y con espalda de descarga muelles. Y no molas tía, no molas.

Me rio yo de lo de la jubilación a los 67.  Está claro que a alguien se le fue la olla a Camboya. Pero, ¿cómo vamos a trabajar hasta tal edad si, sin haber llegado a la quinta planta, la entrevistadora ya me mira como si en mi infancia hubiera jugado con la abuela de Barbie?

#What? #JubilaciónAlos67 #SeNosVaLaOllaACamboya
a los 67

Así que, sin despeinarme, ni rascarme el bolsillo, ni pasar por clínica alguna me acabo de rejuvenecer cinco años. ¿Qué pasa? Si el mercado pone sus cepos, yo también tengo mis trampas. Una visita al currículum, un dedo que se equivoca, un “grabar ahora”, un “aceptar cambios” y listo.

Cinco años del tirón. Esto es un lifting y lo demás tonterías. Le das al botón de aceptar y te caen unos hilos tensores, un levantamiento de párpados y, si no es mucho pedir, para mí hasta unas pestañas nuevas. Graaacias.

#AlaPuesYaLoHeHecho
vmlñabvñla

Es más, no sabéis el subidón de autoestima que te da cuando el entrevistador mirándote a la cara a poca distancia, y haciéndote un scanner de los que no entran en la seguridad social, se cree a pies juntillas que tienes cuarenta y dos.

Obvio, que los peelings y las cremas que me llevan quemando monedero desde los treinta, han hecho su función. Gracias. Thanks. Merci.

Pero como una gana en las distancias cortas, y además es simpática de pro, pues empatiza con los entrevistadores y para cuando descubren el pastel, ya nos hemos hecho amigos y estamos a punto de retarnos al primer partido de paddle. Yo simulo una equivocación, nos reímos los dos. Y ja-ja-ja. Aquí paz y después gloria. Eso sí, tienes que creértelo tu antes que si no el pastel no se aguanta.

#SíSí #Efectivamente #UnErrorAlTeclear
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Que te tienes que montar unas películas de Oscar a la mejor actriz para quedar finalista en las entrevistas. Ríete tú de Spielberg. Puto principiante.

Pensar en los 67, hace que me de la risa tonta. Yo me jubilaría a la voz de ya y me dedicaría a mis quehaceres. Iría de clase de canto a clase de francés, pasando por las de escritura y por el camino carajillo al canto en la terraza de moda, por lo de la vitamina D que a estas edades se agradece mucho.  Bueno y porque seguramente un chorrito de Bayleys tampoco mató nunca a nadie.

Pero de momento, esta película que muero por grabar: “La jubilada”, anda sin presupuesto, así que… MALAMENTE. TRA. TRA.

#Adiós #GoodBye #NoOsPreocupeisPorMi #SabréCómoLlenarElTiempo
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Y cada vez que pienso en el temita cantaría aquello que dicen los cubanos de “se me pone la cabessssa mala”, porque bien dicen y yo así lo creo, lo de que la edad es sólo un número, pero, jolín, lo que pueden llegar a pesar dos cifras.

¿Acaso los entrevistadores no envejecen? ¿Acaso no lo vamos a hacer todos? ¿Acaso pasados los cuarenta y cinco se te vacía la cabeza de todo lo aprendido? Me no entender. Poca empatía corre por el mundo Facundo.

#TachánTachán #LosEntrevistadoresNoEnvejecemos #SomosMágicos
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Menos mal que a pesar de este atropello, una hace por mantener la autoestima intacta, aunque no sé yo cuánto me va a durar. Compañeras cuarentañeras ¡Resistid! Que no podemos creernos que en la vida somos solo lo que un trabajo define de nosotras. ¡Somos mucho más!

De todas maneras, ¿habrá pastillas de “autoestima en vena” con lo que ha mejorado la medicina?

Me voy a la farmacia de guardia a ver si me asesoran y os lo cuento todo, todito.

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #MalamenteTraTra #MúMalMúMal

jones

 

05.02.19 Sí, tú también brillas.

Ayss, amiguis, amiguis, que no está el mercado laboral como para tener una autoestima de bolsillo. Que hay que salir ahí fuera con Currículum en mano y actitud de animadora de rugby:

1, 2 ,3 ¡que buena que soy! ¡Que culo que tengo! ¡Qué buena que estoy!, pero en su versión profesional que vendría siendo algo así como:

1, 2, 3 ¡Que pro que soy! ¡Cuánto yo valgo! ¡Aparta que voy!

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Y esto viene a que en estos días en que casualmente me han coincidido varias cenas de esas con amigas maravillosamente majaras, estupendísimamente vividas y de las que viven la cordura con mucha locura, me he dado cuenta de que todas andamos con el mismo mal: sufrimos y acabamos con el síndrome “estoy en el sótano”.

Aysss, y es que la sociedad mayoritariamente quiere ovejas. Blancas, esquiladas, peluditas, pero ovejas. De redil, de hacer caso y de tira pa’l rebaño cuando se les acerca el perro pastor.

Y claro, cuando tú decides ser la oveja negra o déjame decir, aún mejor la pastora

Quiero decir con ello, tener personalidad, pensar por ti misma, hacer lo que te sale del potorro, vivir la vida que quieres, oye “porque tú lo vales” y porque las explicaciones para ti misma y para nadie más, entonces amiga mía, ayss, entonces no eres buena: eres rara. O marimandona. O peculiar. O con “mucho” carácter. O una pasada de vueltas.

Pues no dear, tú ni caso, lo que pasa es que eres una mujer ‘hecha y derecha’ y con ovarios para parar un tren y claro…¡tener personalidad hoy en día no cotiza al alza!

#SiMujerNoEsJusto #PeroNoNosVamosAvenirAbajoPorEllo
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Si. Lo he descubierto por mí misma, pero me apoyo en el testimonio de tantas allegadas con las que comparto historia y que me cuentan que tener “talante”, que diría nuestro expresidente, no está bien visto. Y claro o te entrenas bien para hacer el papel de SUMISA, y yo esto solo lo veo en caso de que el pavo de 50 Sombras de Grey me hiciera alguna propuesta interesante, o te apartan en plan salvaje.  

Y claro se sufre. Cada vez menos porque esto también se entrena, pero como no te pille en un momento de autoestima nivel Diosa, pues te puede dar el bajonazo y acabar pensando: Calla que igual de verdad no valgo, a ver si la he cagado, igual tenía que haberme callado, tendría que… Sótano, sótano, sótano.

#SayNoToBeSumisa
wrong

Menos mal que ¡para eso estamos las amiguis! Tener amigas de nivel-Maribel es el bien. Es la salvación. Una buena conversación con tus compañeras es como tomarte tres gelocatil y un paracetamol de golpe. Como revivir. Como encontrar la última pieza del puzzle. Como ese baño con espuma que recoloca todo en su sitio. Como esa copa de buen vino que te dice: “nena para abajo, nunca”.

Así que compañeras, amiguis, mujeres brillantes, pastoras, ovejas negras, que creéis que sufrís en modo almorranas, en el silencio, pa’dentro: no estáis solas. Somos un montón las que nos admiramos entre nosotras, las que nos queremos, nos apoyamos y nos deseamos el bien.

#MisAmiguisYyoDeReunión #PorquéLoValemos #1,2,3QueProQueSoy

misamiguisyyo, yonosoygente¿Lo vamos a echar a rodar todo por cuatro “apaga-brillos” que andan sueltas? ¡Anda ya! Repitamos:

1, 2, 3 ¡Que pro que soy! ¡Cuánto yo valgo! ¡Aparta que voy!

#YoNoSoyGente #NiVosotrxsTampoco #NoSeasSumisa #SéTúMisma

jones

21.01.19 LA VIDA TE ATROPELLA

Querido Diario Virtual,

La vida te atropella. Te pasa por encima. La vida te pone y te quita cosas a su antojo. Y esta reflexión tan profunda ha venido de la mano de algo tan tonto cómo el #10yearchallenge.

Un reto del Sr. Instagram que consiste en comparar una foto tuya actual con una tuya de hace 10 años. Desde luego hay que reconocer que el Dpto. de Marketing de Instagram lo borda. En una red dónde el ego va a granel, nada mejor que inventarse modos de mostrarle al mundo que, como como la madrastra de Cenicienta, la más bella sigues siendo tú. Instagram como espejito mágico. Me cuadra, me cuadra.

Me consuela ver que Jennifer Anniston también está envejeciendo regular.Así que busco una foto del 2009 en la que salgo mínimamente mona y la pego junto con una actual y le doy a “publicar”. Hecho. Ego en vena. Ideal para un jueves mediocre.

Como lo hago a las 6 de la mañana le doy al tema la importancia justa. Publico. Café. Tostadas. Y a volar para el curro que eso si que es realidad 1.0 y sin opción a filtro. Tus compañeros son los que son y no las cuentas que decides seguir. ¡Vamos! Lo que vendría siendo la vida normal una vez cierras la pantalla mágica del móvil.

#OtraVezHeVueltoASalirTardeDeCasa #HoyNoLlegoAfichar

Y solo más tarde, vuelvo a echar un ojo a la foto del día.

Oye ¡pues ni tan mal! Aún puedo ponerme esa misma falda de hace 10 años, lo cual significa que, deporte a muerte mediante, he conseguido pulsar el botón de “control” de mi metabolismo premenopáusico. Las piernas sin demasiados pellejos, los brazos eso sí con flacidez galopante en modo murciélago. Unas patitas de gallo aquí, otras allá. La verruga de la nariz ha crecido un poco. Vaya ¡lo que viene siendo habitual!

Como diría mi madre “¿Qué te pensabas hija que la vejez se iba a olvidar de ti? No, dear, estamos todos en su lista”. Cualquier día mi madre me mata de sinceridad. Yo quiero una de esas madres que mienten como bellacas y te ven maravillosa así se te haya puesto cara de la novia de Chucky. Pero no, oiga. Me ha tocado la madre-polígrafo de la verdad. Mejor no preguntar demasiado.

#Madre¿TúMeVesMayor? #EsperaQueMePintoLosLabios

Y de pronto te das cuenta que la vida te ha quitado inocencia, espontaneidad, frescura y un punto de dulzura (aunque no nos engañemos yo soy y he sido siempre más bien como la tónica, un poquito amarga).

La buena noticia es que te ha dado sabiduría, actitud, seguridad, fuerza y una irreverencia que hace que la vida te la diseñes tú y que la gente, sean solo esas personas que se toman el café contigo en el bar por la mañana y que sus opiniones tienen cero impacto en ti.

Remiro la foto y me doy cuenta de que aunque se me han caído un poco los mofletes y empiezo a parecer un San Bernardo lo que de verdad me importa es que ayer mi mamografía salió bien. Esto es así. Chim-pun.

Entonces te das cuenta que el chasis se va estropeando y que lo que de verdad tienes que mantener en forma es tu mente. ¡Gimnasio, sí! ¡Gimnasia mental, también!

Hay que ser feliz. Sí o sí. Es una orden. Una obligación. Hay que hacer cosas que te hagan feliz. Comer croquetas aceitosas. Ver series con tu madre. Disfrazarte con tu sobrina. Ir a zumba. Zumbar. Salir zumbando. Cantar en el coche. Bailar el “Hot Stuff” de Dona Summer por el comedor de tu casa, ir a cafeterías bonitas, pegarte siestas de dos horas, comer churros con chocolate, hacer natación, respirar, vivir. ¡Tengas el chasis que tengas!

#PeroHappyHappyAloSalvaje

Ostia. Pues para ser un reto inofensivo todo lo que me ha dado por pensar. Mira casi prefiero el reto de tirarte un cubo de agua fría por encima, que estoy segura que me dejaría las neuronas tiesas y pensaría la mitad o un cuarto.

Y es que los retos, cual escopeta, los carga el diablo. Ponedle solo perdigones.

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #JonesEnModoReflexión