MICROINFARTOS NORUEGOS

Hace unas semanas se fué una servidora de fiesta-sarao con una amiga a ver si conseguíamos echar unas risas, subirnos la moral y desestresarnos un poco del mundano mundo. Y no se nos ocurrió otra cosa que irnos de Staycation.

Si estas poniendo ahora mismo cara de WTF, no sufras que yo te lo explico en un santiamén.

Staycation: Dícese de reservar un hotel en tu propia ciudad para pasar la noche. Sí, así, con alevosía y sobre todo con nocturnidad. Que es una forma como otra de decir que estamos las dos ya un poco mayores, perjudicadas, agotadas del trajín diario y no nos da la vida para salir, cenar, tomar, bailar y llegar a casa con dignidad.

#DeLaDiscoALaCama #CómoUnaMarquesaó

Si suprimes cena, mal. Es la antesala del “hoy puede ser mi gran noche”. Es ese rato que te da para imaginarte todo porque hasta que la noche no se dé por acabada, ahí pueda caber hasta Brad Pitt en un momento dado.

Ahí se ríe una de la cotidianidad, se imagina un futuro mejor y una noche espatarrante. Es el momento de los planes, las croquetas y el camarero juguetón.

#HeyMr.WaiterOtraCopaPorFavor #QueEstoSóloAcabaDeEmpezar

¿Vas a suprimir tomar? A ver que una tiene ya una edad en que la segunda copa del alcohol le pone el estómago del revés, pero ¡la primera!  ¡Esa copita rica! Ese sorbo al gin-tonic que augura que lo mejor está por llegar.

Que la noche es joven y la mayor eres tú pero que en ese momento y con el cerebro en modo pause, poco te importa. Te ves poco menos que Cindy Crawford y hasta el paseíllo al lavabo lo haces contoneando caderas. Este paso es totalmente necesario para entrar al garito de marras a echar unos bailes sintiéndote ya caballo ganador.

#CrawfordCallMeCrawford #IAmSexyAndIknowIt

¿Y bailar? ¿Cómo vas a suprimir bailar? Esas risas, esos pisotones, esa putivuelta de rigor atisbando el material.

Y aquí es cuando entra en escena el Norueguismo.

Allí estábamos Lorena y yo. Cenadas, hidratadas y meneando culo. Entre especímenes normales, algún tipo interesante así con pinta de hindú venido a más y dos ejecutivos con pinta de tener yate aparcado. Y entonces señoras, llegamos a destino: Cuatro noruegos.

Especifíco:  cuatro noruegos juntos, altos, guapos, cantando, bailando, moviendo cabelleras y barbas al compás del musicón. Y entre ellos uno: EL NORUEGO. Sí así, con mayúsculas, con su jersey gordito, con su pelo en una coleta, con su barba bien recortada, con sus ojos azules, con su porte impecable. Con su sonrisa cautivadora. Con su… ¡Vale! ¡Que me pierdo!

#HolaNoruego #WelcomeNorueguismo #MeGustanLasBarbas #LosFiordos #Todo

A ver, a una no le puede pasar nada malo estando en esos brazos. Ese hombre que tiene pinta de calor, hogar, fuego en la chimenea, sofá de ante verde, cabaña de madera y té de frambuesa. Y por supuesto de tener una sauna donde sudar lo más grande. 

Ese hombre es hygge en vena. Viajes. Abrazos. Tostadas de aguacate y salmón por la mañana. Calzoncillos largos. Música de fondo. Nieve por la ventana. Sonido de lluvia. Libros desparramados.

#DosTostadasPorFavor #TodoMuyNormal

No tiene pinta de madrugar, sino de traerte el café a la cama, de “cariño aún no te levantes”, de “ven que nos acurrucamos”, de “vamos a ver una película” y por supuesto también tiene pinta de “vamos a estar toda la noche en la cama y a tomar una copa de vino entre uno y otro…” (Vale, esto es fantasía personal. Confieso).

Lo sé, te estas preguntando ahora mismo porque lleva un jersey de lo más abrigadito en plena discoteca. No tengo respuesta a eso. Supongo que, porque en su país hace frío y no se sacude uno las costumbres, así como así.

En todo caso, solo sirvió para que mi amiga y yo nos pasáramos la siguiente media hora rezando un mantra interno que repetía “Fuera jersey. Fuera jersey”.

#ValeIgualMeHeAbrigadoUnPocoParaIrALadisco

Suceder no sucedió. Pero en un momento dado se soltó la goma que le sujetaba el pelo. Esa melena se fundió con la barba del mismo color, se giró un momento, nos miró y puso cara de “¿Qué les pasa a estas dos locas?”. La mandíbula hasta las rodillas y el corazón en microinfarto.

Porque es lo bueno de los noruegos, que no fardan. Que no se van haciendo los interesantes. Que no se insinúan. Que no van de ligones. Que no nada porque ya todo. Joder.

#TíaTíaElNoruegoNosEstáMirando #TíaActuémosNormal

El caso es que nos han quedado secuelas y ahora cada lunes mi amiga y yo nos enviamos un noruego buenorro por WhatsApp porque se nos ha quedado el corazón muy malito.

Aysss madre, ¿Qué será lo que tiene el negro noruego? Recuperandonos andamos, pero de momento, malamente. Tra. Tra.

Si vais a salir, cuidado con el norueguismo. Es un viaje sin retorno. Avisadas quedáis.

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #YLosNoruegosMenos #EstosTíosSonMonumentosAndantes.

QUERIDAS MAJESTADES, AL TEMA…

Saludos a los tres, así en genérico. Que no estoy yo por la labor de hacer distinciones.

Tampoco tengo ya la boca para pedir tonterías. O sea que lo del vestido de Prada, el Chanel nº 5 para dormir con solo unas gotitas y tal… Nahh, déjate.

Si yo ya hace infinito que duermo con pijama de borreguito, que me pongo la colonia del partenaire alegándome a mí misma que debe ser casi unisex y me apaño con el Zara para los vestidos, total para los saraos que tengo últimamente…

Yo lo que os pido para este año es un poco menos de dispersión, un poco más de lucidez y una miajita de pasta y tal, porque igual estoy un poco #FernandoEstesa, pero a mí con estar bolinga (entiéndase feliz no pedo) y viajar el mundo me estaría.

Me estalla la cabeza de cuestionarme vi vida 24/7. Que esto de tener que trabajar hasta los taytantosmil y darte a la buena vida cuando lo que ya no está bueno es el cuerpo no me acaba de cuadrar.

Como lo de vamos a viajar ahora que somos jubiletas pero con la ilusión en Albuquerque y el reuma almorzando contigo cada mañana. Venga. Venga. A otro perro con ese hueso o a otra #nodispersa con ese puzle, que a mis las piezas no me encajan.

#24/7 #AllDayAllNight #VengaConElRumRum

Querido Melchor no me traigas, ya si eso, llévate. Llévate dispersión, que no consigo poner foco en nada en esta vida y el desenfoque (¡Vale! Y la presbicia en aumento) ME ESTA MATANDO. Que lo mío no es tener los huevos en varias cestas. Que yo lo que tengo es una mimbrería montada y solo un par de huevos para echar. Esto ¿Cómo se gestiona?

#¿DispersaYo? #AndaMiraUnaMosca

Querido Gaspar, tráeme lucidez. Tráeme camino, trame luz al final del tunel. Y llévate, sobre todo llévate oscuridad. Indecisión. Miedos. Dudas. Llévate “peros”, “y sis” porque así no se puede vivir tranquila, hombre. Lo que esté para mí, tráelo. Y lo que no lo esté, llévatelo. Pero ascuas, no. Marear la perdiz, no. Deshojar margaritas, no. A mi dame lo mío y ya veo yo como me organizo.

#YesVeoLaLuz #AyssQueMeDesnuco

Querido Baltasar, tráeme viajes. Viajes interiores y viajes por el mundo. Hazme crecer, hazme viajar. Hazme valorar. Yo quiero ir hacía dentro y hacía fuera. Darme cuenta de todo: de lo bueno, de lo regular y de lo buenísimo. De lo malo, no me traigas nada, que de eso ya se encarga la vida y no se libra nadie.

Innecesario decirlo Baltasar, pero que cuando pienses en lo del travelling y tal, piensa en traerme también un poquito de plata, money, pasta, llámalo como quieras. Que tal y como anda la economía y los sueldos para irte al caribe te has de hacer narco. Ahí lo dejo. Un apunte.

#MásRápidoThelmaMásRápido #¡QueNosVamos!

Lo del Botox ni os preocupéis, se lo tengo pedido a San Valentín, que a mí las rosas ni fu ni fa. Llega una al 14 de febrero un poco Mallorca y se impone la practicidad. Otra cosa es que os sobren un par de viales y digáis “pues los dejo”. Oye. Pues agradecida. Vaya de antemano.

Os diría aquello de ‘besos y abrazos’, pero me he vuelto muy siesa, así que Saludos Cordiales y andando. Ni que decir tiene que este año me he portado espectacular, así que ya vais quitando esa cara de WTF.

¡Ah! ¡Si! Os he dejado las botas de agua, es que en los stilettos no iba a caber todo.

¡Venga, enrollaros! ¡Que yo sé que moláis!

#¿Yesascaras? #YoNoSéQueTenéisQuePensarosTanto…

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco  #PaFueraLaDispersión #PaDentroLaLucidez #NoPidoMás #BuenoSíUnPocodePasta #YViajes #ValeYaLoDejo.

Sorry septiembre, no eres mi tipo.

Sorry septiembre, no eres mi tipo. Se que tienes tantos fans como detractores. Apúntame en la segunda lista, por favor.

A ver un momento, ¡que quede claro!: nos pasamos un año quejándonos de la maldita rutina que se apodera de nuestros días y luego resulta que, porque nos pegamos quince días de vacaciones, ¿volvemos deseosos de más de lo mismo? Hola ¿Qué tal? El calor nos ha reblandecido la neurona o ¿what?

September? I hate it!

Oye, que esta genial que cada uno se engañe como quiera. Servidora después de estar once meses y medio dando vueltas en la rueda cual hámster, dos tristes semanitas (que en mi caso ha sido una) no me dan para echar de menos la rutina. En todo caso me dan para echar de menos la buena vida, o simplemente la vida, porque el resto queridas, llamarlo X, pero yo lo llamo sucedáneos.

¿La vuelta al curro? Si, todo bien. Gracias. Súper contenta.

Dicen que nos acostumbramos a todo, pues yo a la vida bohemia también me acostumbraría. “No, mujer ¡que te aburrirías”, me dice la gente.

A ver un momento… ¿me estas contando que teniendo todo el tiempo del mundo para invertir a voluntad y placer me aburriría? Ayss, no queridas. Esto os lo firmo y os lo sello cuando queráis.

Septiembre es el último cubata de la noche, ese que te sabe un poco aguado. La grieta en la hamaca de verano. Los chiringuitos bajando persiana. La rebequita por la mañana. El adiós a la sal en la piel. A la brisa cálida que te entra por la ventanilla del coche y te hace sonreír. A dormir en braguitas. Y a gozar del ventilador. A permitirte excesos. Esos tintos de verano que jamás te sabrán igual en otoño. ¡Acéptalo!

Pero lo llevo bien y tal…

Empiezo septiembre, sin planes. Sin cursos. Sin talleres. Sin actividades previstas. Sin querer pensar en la rutina. Sin imponerme nada. Intentando conservar al máximo esa libertad conquistada hace apenas unas semanas. Este va a ser un Septiembre “a verlas venir”, a “sorpréndeme”, a “tú mismo lo que quieras traer”. Ya se encargará el invierno de llenarme de obligaciones.

Septiembre a lo Fonsi: Despacito.

A lo Madonna: Slow Down mami.

Septiembre a lo cubano: A calzón quitao.

Septiembre en pelotas y punto. No esperes que sea yo la que te eche una mano para asentar tu reinado. Paso de tu tiranía disfrazada de rutina conciliadora.

No quiero ser pasto de fascículos, colecciones y calendarios que nada tienen que ver conmigo. Voy a exprimir al máximo los cuatro días de verano que me quedan. Empezaré el otoño cuando yo quiera y no cuando diga El Corte Inglés.

Pero oye, que me alegro yo de esas personas que son felices de reencontrarse con la rutina, los días cortos, los trabajos largos y el tiempo escaso. Con la mantita en el sofá y con los “el otoño va bien porque te organizas”. Olé y Olé por vosotros.

Me declaró desorganizada, bohemia y anti-otoño. De lo de trabajar 350 días del tirón ¡mejor ni hablamos!

¡Yo, como la Rosalía dice “Si es que jo he nascut per ser miliònaria!”

Jones is back.

J**er ¡que bajona llevo!

 

 

 

 

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #BajonaPostVacacional #OdioSeptiembre

 

IS-PAIN: Reflexiones de una trabajadora en agosto.

Es extraño. Lo de trabajar en agosto, me refiero. Y contradictorio. Bastante.

Poca gente. Muchos sitios sin nadie. A veces me siento como si fuera la primera en llegar al cole y otras me siento como la última niña de la que sus padres se han olvidado.

A momentos me creo la reina de la carretera ante la ausencia de colas y de pronto me enajeno y pienso que la tierra se ha extinguido y soy la única superviviente. Y me parece a mí mucha responsabilidad eso. Lo de repoblar la tierra, digo.

¿Y el gimnasio? Ni un alma. ¿Y la piscina del solárium? Toda para mi sola. ¿Y los bares de ciudad? Apurando restos del congelador antes de cerrar ¡que ellos también quieren playa!

Corre Merche corre, ¡que alcanzamos las vacaciones!Y, sin embargo, en vez de estar angustiada, siento cierto placer. Poder cenar en mi balcón, que cae justo cerca de la entrada a la autopista y al que si sales parece que estas en pleno atasco porque te puedes unir al griterío. ¡Tres coches escasos pasaron ayer!

Que el otro día fui caminando al Club de Natación de mi barrio y oí piar pajarillos, pero ¿qué me dices? Eing??

Y suena a consuelo, pero lo de aparcar en la puerta de los sitios, mola. Vale que yo tengo un utilitario que cabe en todas partes, pero estoy por alquilarme un todoterreno para aprovechar.

Y no pagar zona azul ¡toma gustazo! ¿Y no hacer cola para que te sirvan una caña? Olé.

Y el Zara desierto y con la nueva temporada para atacar. ¡Pues brutal, tú! Que tengo la Visa llorando por las esquinas y los primeros botines recién compraditos en el armario.

Justo me daba en cuenta estos días con que ausencia de silencio vivimos. Que me tumbé en el sofá de mi casa a leer y tanta quietud hasta me alteraba ¡que incongruencia!

Party for me. La ciudad solita para mi. Living la vida quiet. #QueFuerte

Y es que esto es Is-Pain señores. Aquí en agosto se cierra el chiringuito. Se baja la persiana a la rutina. Nos subimos todos al mismo carro para ir a los mismos sitios y sufrir las mismas huelgas de todos los años.

Hacemos colas infinitas para tapear. Tomamos tinto de verano y calamares. Comemos helados de tres bolas que tienen las calorías de todo el día ellos solitos. Cogemos trenecitos turísticos. Compramos Coca-Colas al latero de turno que pasea por la playa.

Vamos bien de paella. Y de chiringuito. Sobre todo, mucho chiringuito y canción del verano. Que seremos horteras, pero ¡joder como nos lo pasamos!

#EyyyyyyyyyMacarena #LoDamosTodo #QueVivaLaVidaDeChiringuito

Si, somos predecibles. Repetidores año tras año de aquello que nos gusta. Que nos sienta bien. Y tan mal no lo haremos cuando muchos de los que llegan como turistas acaban afincados aquí. Porque igual no nos matamos a innovación, pero madre ¡como sientan las siestas de dos horas!, ¡que tendrían que ser ‘patrimonio nacional’!. Que te inicias a ellas con lo de las “dos horas de digestión” y luego ya pasan a formar parte de tu condición humana y hasta el pijama te pones.

Como me gusta la gente en verano. No sé si son felices, pero lo parecen. Ríen. Mucho. Muy alto. Juegan a palas. Bailotean al son de cualquier orquesta. Se divierten.

¡Ostras! Es que 350 días ocupados son muchos días para luego soltar todo el stress en apenas dos semanas.

Ya si eso me visto de playa en la ofi #Niunminutoqueperder

Y así vamos, ¡como pollo sin cabeza! Que te levantas por la mañana con una ansiedad máxima por disfrutar hasta el último minuto. Comes, bebes, te bañas, ríes, quedas con amigos, pero con aquella angustia que da saber aquello de que en cuatro días: hasta el año que viene. Qué se dice pronto pero un año… ¡un año es mucho tiempo!

 ¿No podríamos tener más vacaciones? Lo digo porque no llegaríamos a ellas como si se fuera a acabar el mundo y te tuviera que pillar bailando. Que casi parece que uno en verano no puede tener un mal día o enfadarse ¡que desperdicio!

Este año me ha tocado pasar la canícula al fresco de la oficina, que digo fresco porque estoy de buen humor, porque en realidad yo trabajo en una nevera, que tengo los deditos de los pies que si me los cortan ni lo noto. Pero me gusta ver, mientras tirito de frio, cómo la gente disfruta en sus lugares de vacaciones e incluso me inspiran para nuevos destinos.

#DespeluchadaSeViveMejor #CuentaAtrásParaVacaciones #Can’tWait

Dicho lo cual, servidora tiene un pie en el pueblo. Que mucho glamour, mucha influencer, pero llega agosto y me calzo las chanclas y el moño despeluchao y me voy a perderme por los pueblos indalos. Ayss, ¡que ganicas! Aysss, ¡que ya se viene la cuenta atrás! Aysss ¡que son cuatro días y pasan rápido!

He pensado que voy a aprovechar esta semana por si debo tener algún día bajo o me tengo que enfadar con alguien y si pudiera venirme la regla pues ya lo matábamos todo a la vez.

Porque para cuatro días que me voy, solo puedo permitirme ser feliz.

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #JonesGoesOnHolidays