EL VIAJE

Joder. Que viaje. Lo del confinamiento, digo. ¿Has intentado meter alguna vez un Porsche que viene en quinta en un garaje?

Ja. Te iba a decir que derrapa, pero no hago justicia. Diría algo así como que quema rueda hasta quedarse en la llanta y todavía no sé si me quedo corta.

La inercia de la velocidad me duró semanas. No podía frenar ni queriendo. Pensé que me estrellaba y me dio justo para frenar a dos dedos de la pared. ¡La que se venía!

Esto sí que ha sido un viaje y no mi paseo por Barbados. Ríete tú de las 14 horas de avión trasatlántico frente al ir “tripas adentro”.

Años esquivándome para acabar encontrándome en cien metros cuadrados sin escapatoria. Sin posible salida a la calle y con un futuro incierto. No me quedo otra que decelerar.

Llegué a este confinamiento en quinta y pisando acelerador. Mi estado habitual. Yo que soy animal sociable y callejero ¡en casa! ¡Me dieron todos los males! Subí y baje las escaleras hasta el octavo, hice maratones por mi pasillo, limpie hasta las juntas del lavabo, bebí hasta el agua de los floreros, pero con mucho esfuerzo y poca fe, conseguí reducir a cuarta.

#¿PeroQueDices? #¿QueTengoQueFrenar? #QueVengoEnQuinta

Esto era otra cosa. Ahora ya solo hacía tres clases diarias de gimnasia. Barría y fregaba todos los días. Intentaba llegar agotada al aplauso de las 20h y luego morir de agujetas en mi sofá.

Me hice con algunas revistas de moda, pero tenía cero concentración y no conseguía pasar de la portada. Sin más importancia, total para ir en jeans y bambas, tampoco no necesitaba clases de estilismo.

El caso era no pensar. Seguir esquivándome. Tira, tira, tú a cansarte. Tenía agujetas en las agujetas. Tendinitis hasta en las pestañas.

#EsMiTerceraClaseHoy   #NoSonrioEsQueYaNoTengoFuerzasParaCerrarLaBoca

Y llego tercera. Oye, ni tan mal, conseguí leer un par de libros pendientes que me apetecían mucho. Monté un bar ficticio en mi balcón, empecé a disfrutar de algunas mañanas de café y lectura y descubrí nuevos monitores de gimnasio que me encajaban.

Empecé a tomar baños calientes de esos que te hacen pensar y meditar adentro y puse incienso y velas.  Yo que me vanagloriaba de que era capaz de ducharme y estar lista en 8 minutos. ¡Apaga!

¡Eso, eso, A-P-A-G-A! Que así estaba yo más a gustito con las velas.

#ApágameLaLuzHoney #QueAgustitoOye

Segunda. Empecé a tocar la gloria. Se alargaron los baños, igual que los de antes, pero con música de relajación. Cambié vino por tisanas. ¡el acabose!  Me apunté a un curso de escritura y otro de literatura on-line. Hice algunas meditaciones los domingos noche…

Hasta me plantee cocinar, incluso un día llegue a comprar berenjenas con la intención de hacerlas a la parmesana (pero el momento nunca llegó). Comencé a escucharme, a entenderme y a aceptarme. Tal y como soy. Una madeja enredada. Pero bueno, mi madeja, al fin y al cabo. Y empecé a tirar del hilo…

#AVerAVerCómoSiEstoFueraFácil   #DondeMetoMis2000PensamientosHabituales

Primera. Mirad que queréis que os diga. Que la vida en primera es fabulosa.

Paseos por el campo, desayunos en el balcón, cafés infinitos, lectura, gimnasia a discreción, tiempo para lo que uno quiere y el cuerpo le pide.

#HelloSlowLife #OyeEstoEmpiezaaMolar

¡Que ya! ¡Que imagino! Que los porches lo son toda la vida, pero que meterme ahora otra vez en quinta, me da la pereza del millón.

Volver a correr, al tráfico, a los desayunos “tragaos”, a los almuerzos del vending porque hay mucho curr0, al “mamá ya vengo mañana que hoy salgo tarde”. A los fines de semana de #maruja porque no me da la vida diaria para limpieza.

Wowwwwwww. Que quemar llanta me pareció sangrante, pero acelerar ahora, me está pareciendo digno de Red Bull en vena, porque no me apetece lo más mínimo.

Uysss, ¿volver a todo mi stress? Mira, ¡no!

¿Y algo intermedio? Querido Universo: ¡Quiero quedarme en tercera! He visto demasiado de cerca toda la vida que habitualmente me pierdo como para ignorarlo todo ahora.

Que acelere Rita.

Como diría Aitana. Me quedo. Yo me quedo.

#JonesEnTercera #LaNuevaJones #YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco

 

2 thoughts on “EL VIAJE

  1. Pues mi querida Alicia, me conoces y sabes que me ocurrió lo mismo. Voy acelerada todos los días del año y pensaba que esta situación se me haría muy difícil, sin embargo, ahora me gustaría encontrar como tú dices el equilibrio. No hay necesidad de ir por la vida a mil por hora siempre, podemos frenar de vez en cuando.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s