08.01.21 ELLA, CASERA.

No me reconozco. No quedan ni los restos de mí misma. Yo que a las 21.30 estaba saliendo de la última clase de spinning y aún tenía que lavarme, secarme el pelo y producirme porqué a las 22h. tenía una cena de amigas.

Yo que a las 23.30 copa en mano decía aquello de “aún es pronto”. Yo, Ferrocienta de fiestas condales, que volvía a casa con el último tren del día y doblaba las calles y plegaba los semáforos hasta el día siguiente. ¿Qué ha pasado? Y la pregunta del millón: ¿Volveré?

Pues parece ser que no. Que esa “yo” se ha extinguido y ahora en su lugar soy una prima lejana de mí misma. Ahora estoy intentando acabar los recados del día en modo prisitas para ver si a las 18h ya puedo recogerme en casita.

Ojo.Cuidado.¿En que momento me volví yo casera?He empezado a cenar en horario inglés y las doce de la noche me parece un trasnochar máximo. Virgencita para lo que hemos quedado.

Adaptarse o rechinar los dientes. Un plata o plomo a la europea. Un “Hola. Vale, haré recogimiento” versus un “¿Qué haces en la calle loca sino hay ocio que llevarse a la boca?”.

Uys, mira: pareado.

A la boca últimamente solo me llevo Lays de jamón y nueces a cascoporro. Por cierto ¡Sí! ¡Me he pesado! Voy a ponerlo por escrito para que el mundo lo sepa: 63,5 kg. y eso que me he pesado hasta sin bragas, para evitar 100 gramos innecesarios.

La buena noticia: Solo he ganado un kilo en Navidades.

La mala noticia: Se suma a los tres que desde el verano no he podido quitarme.

#NoTengoAlmaDeDietaRightNow

Y es que reconozco que no tengo yo en estos momentos alma de dieta. Es ver un bar abierto, las pocas horas que lo están, y querer echarme una croqueta a la boca y un vino al gaznate. El ansia que todo lo puede. Ya vendrán tiempos mejores para hacer un régimen en condiciones.

Como dice mi amiga: Poco bebemos para los tiempos que corren. “Y comemos”, añado yo.

Good night. Besos de la prima de Jones. Muy casera ella.

07.01.21 VIVAMOS ANORMALMENTE

El mundo se va a la mierda. Que el día 6 de enero los Trumpistas irrumpan en el Capitolio hace que todo resto de esperanza de normalidad para este año desaparezca en cero coma.

Vivamos anormalmente, señoras. Acuñemos desde ya la palabra ANORMAL, porque de la antigua normalidad no va a quedar más que las migas.

  • ¿Qué tal? ¿Cómo va todo?
  • Bien. Anormalmente bien.

Y ya está. Paz y después gloria. Vivamos anormalmente felices, anormalmente ocupadas y anormalmente todo. Me apetece sobre todo VIVIR así que no seré yo la que ponga resistencia.

#VivamosAnormalmentePeroVivamos

Hablando de resistencia. Por dos veces me he acercado a la báscula y por dos veces mi cabeza ha pensado, “Ya si eso mañana”. Se quería resistir la muy mala bestia. Pero le he echado un par de ovarios… aun así la operación ha sido un FAIL total.

En mi defensa diré que la báscula del Club, que hasta ahora ni me había ni fijado que estaba allí, va con monedas y yo cuando voy a nadar por las mañanas la única moneda de de pago que llevo es mi cuerpo serrano.

Y cuando lo he intentado en casa, han salido repetidamente los “00”, signo inequívoco de que la báscula se ha quedado sin pilas. Que digo yo, no será de lo que me peso, que yo creo que no me doy ese disgusto desde hace meses.

Y es que desde que la regla me flirtea con el olvido he cogido más peso que un aguacate maduro. A ver, servidora no fue nunca de silueta reloj de arena, bueno, de hecho, ni siquiera de reloj. Lo mío fue más bien de ser un poco “tronquito”, pero es que con este ataque masivo de grasa abdominal voy tirando más bien a camionero búlgaro descarga muelles. Me estoy poniendo toda brutota.

Ays, que penica, como se estropean los cuerpos. El temido efecto gorrión se me está acercando por la espalda: buche barrigón y patitas de alambre. Bueno, de mañana no pasa. Me peso y os lo cuento y si estoy anormalmente gorda pues anormalmente lo asumo y punto.

#CuandoteAlcanzaElEfectoGorrión

Hoy por si acaso me he trincado dos copas de vino mientras que arreglábamos el mundo mi amiga #TheGemelier y yo, no sea que mañana al bajar de la báscula descubra que no debería beber más que agua, concretamente, la que que trago en la piscina.

En fin, PATADA y PA’LANTE. Mañana más. Good night.

06.01.21 FIN DE FIESTA

Y a pesar de haber sido unas Fiestas con un sabor agridulce, mientras estoy aquí sentada frente al ordenador aun haciendo digestión del Roscón de Reyes me da un poco de penilla recoger el árbol. Menos mal que mañana empezaran a dar la matraca con el carnaval y los disfraces y nos parecerá a todos que Navidad fue hace tres meses. Así vamos. A toda pastilla.

Haciendo balance: Estas han sido las fiestas de la responsabilidad y los codazos. De Navidad en monodosis y turrones para dos. El fin de año en que decidí no llevar ropa roja, en vez de uvas tomé moras y brindé con gin-tonic. Y el año nuevo sin resaca porque no hubo fiesta.

Adiós 2020. El año en que me hice señora. Que me salió un pelo blanco en la ceja y tres pelazos incomodos en la barba. El año en que perdí otra dioptría, pero aprendí francés. El año de perder el norte y la regla. Y casi hasta la cordura.

El año en que ni sus Majestades gritaron: ¡Presentes! y en el que el verdadero regalo ha sido seguir estando todos. ¡Que no es poco!

Yo, el día 24 de Diciembre.Yo, hoy día 6 de Enero, después del roscón.

Lo único redondo de estas fiestas ha sido el roscón y ni eso. Como os lo cuento. Nos ha venido este año el susodicho sin haba ni rey, pero esto no es nada, también ¡sin relleno!

El acabose. ¡menudo timo!

Total, que era una magdalena con fruta, que si llega a estar un poco más tostado te crees que es un panetone en nuevo formato. Nuestra incredulidad era tal que nos lo hemos comido enterito y con las ultimas migajas sobre la mesa: hemos dado fe. Ni rey ni haba. Eso sí, el empacho en estos momentos es de órdago. Pero en casa somos muy de corroborar todo.

Buenas noches, compañeras. Respirad hondo que mañana toca pesarse y recordad…diga lo que diga la báscula: no hemos ganado peso, hemos acumulado felicidad.

 

05.01.21 MAJESTADES, TENGO UNA SUGERENCIA…

Queridos Reyes Magos,

¿Qué? ¿Cómo va la cosa? ¿Tirandillo? Ya, ya, que me vais a contar…

De hecho, os escribo por eso. A ver, que estaba yo pensando, si pudiera ser, que este año no fuerais al Portal de Belén.

Para empezar porque no sois del grupo burbuja de José, María & Cía., que ya tienen como allegado al Ángel y ya sabéis que el tema del aforo está complicado. Y porqué, además, la estación de PCRs está colapsada con los pastorcillos, así que vamos a arriesgar lo justo.

Y es que, sinceramente, con la que está cayendo, lo de oro, incienso y mirra y solo para uno, me está pareciendo entre banal e innecesario.

#QueBienQueOsGusteMiPropuesta
#QueBienQueOsGusteMiPropuesta

Yo creo que este año podríais sustituir los regalos al niño por paciencia, resiliencia y responsabilidad. No, no para Jesús. PARA TODOS. Porqué este año nos hemos portado excepcionalmente bien y prometemos seguir haciéndolo.

Además, aquí en nuestro planeta ya se ha organizado la de Dios es Cristo, lo digo por si os deja más tranquilos. Nunca antes se había armado un Belén de semejantes dimensiones.

Este año el carbón os lo podéis ahorrar, así mayoritariamente, digo. Bueno, traeros un par de sacos para repartir por la zona de Llinars, que parece ser que es donde más se lo han ganado.

Para los demás un poquito de felicidad, ¡que la merecemos!, prometemos dosificarla bien.

Y cómo sé que os quedáis sin curro el 7 de enero, os propongo que, en vez de meteros en ERTE, ayudéis a hacer unos viajes repartiendo vacunas. Eso estaría genial. Os voy preparando contrato.

Os dejo gel hidroalcohólico y mascarillas en la entrada, sed responsables y no entrar en casa sin ellas.

Ahhh! Solo una cosa más, este año no hace falta que sea excepcional. Con que sea NORMAL nosotros contentos.

Atentamente.