#ElReto21

Señoras y señores,

Os  presento el método definitivo para que todas vuestras buenas intenciones pasen a ser realidades y no se queden solo en meros pensamientos positivos: EL RETO 21.

No me digáis que no tiene un nombre motivador ¿a que sí? El Reto 21 lo puse en marcha el pasado julio en un momento en que con la caloraza que se nos vino encima me empezó a dar pereza todo, todo, pero todo. Hasta abrir la tapa del ordenador me parecía un mundo. Ni os cuento ya contestar un email, me parecía un trabajazo nivel descargar un buque en el muelle. No podía con mi vida y mi cerebro me gritaba: ¡Pasa de mí, anda!

El reto en cuestión está basado en la leyenda urbana popular, y que parece que tiene bastante consistencia, de que cualquier persona en 21 días FIJA UN HÁBITO. Bueno. Bueno. Esto tiene sus lagunas, pero aún y así vale la pena intentarlo porque o triunfas a la primera o consigues el objetivo de tanto intentarlo.

El caso es que yo, que soy runner desde hace unos años, vamos, piltrafilla urbanus correcaminus más bien, salgo más o menos unas dos veces a la semana, si se puede. En este apartado “si se puede” cabrían excusas como para hacer una trilogía de 500 páginas por tomo, lo que hace que en ocasiones se quede el tema en una vez, “la vez” “la salida” “el día”.

Dicho claro y castellano: si sales de uvas a peras, pillas agujetas cada vez y te parece que tu mini running ha sido el camino de Santiago. Agonizas.

Así que decidí crear mi #Reto21díasx5kms que, efectivamente, como estáis imaginando ahora mismo mismamente, se trata de correr 21 días seguidos como mínimo 5 kms. ¡No está mal!

El reto funciona tanto si lo haces bien como si no, porque si fallas, vuelves a empezar. A ver quién es el bonito que en su día 18 decide que no sale a correr porque le duele un poco una rodilla.

Opción 1: No sales, pero que sepas que mañana vuelves a estar en día 1.

Opción 2: Sales, así vuelvas con el muñón arrastrando por la acera. Casi mueres en el último kilómetro, pero te queda la recompensa de que mañana es ya tu día 19.

#TranquilosEstoyBien #YaVoyPorElDía19

De esa forma entrenas tu cuerpo y a la vez tu fuerza de voluntad. Yo ya voy por el segundo reto: #2Reto21díasx6kms. Sí. Me he venido arriba y he añadido un kilómetro. Una que es muy brava.

Hoy he superado mi día 19. Y eso que tenía un latigazo en el hombro derecho, tres dedos del pie escocidos, un dolorcillo en la rodilla y la regla. Que te levantas por la mañana y dices o salgo o vuelvo a la casilla de salida. Voy. Voy. Ya voy.

Y luego lo publico en Facebook. No porque a alguien le vaya a importar lo más mínimo. Ni siquiera es para dar la turra en modo ego, aunque lo hacemos, es como para dejar constancia. Para que tú lo sepas. Es algo así como cuando te apuntas a un curso y tienes que firmar cada día tu asistencia.Oye tú, lo escribes, lo lanzas y sabes que has superado un día más.

Y es entonces cuando la ducha te sabe como si te estuvieras bañando en una cascada del caribe. ¡A Gloria Bendita!

#MenudaTurraDamosLosRunnersEnFacebook

Una vez que has decidido tu Reto21, el segundo paso y muy importante es:  liar a alguien de tu entorno. Hay que venderlo con cariño y una cierta dosis de optimismo. Yo ya he liado a dos amigas. En estos momentos tengo a una haciendo 3 kms al día y a otra caminando 40 minutos a paso rápido.

Por supuesto, cada día les pido que me envíen “pruebas fehacientes” de que han cumplido el reto.  Actúo como coach motivadora. Aunque la realidad es que nos retroalimentamos entre nosotras para no desfallecer. Que hay días que hay que echarle, ya no digo moral, sino los dos ovarios y un rezo a Forrest Gump para que te guíe.

Yo esto lo veo ideal para todos esos retos que uno se suele plantear de cara a septiembre y que nunca llegan a buen puerto:

  • Mari, me apunto al gimnasio y voy a ir todos los días. Para Navidades ni me conoces.

Mari no puede contestar porque está descojonándose de la risa en el sofá, que la cantinela ya le suena.

Oye, 21 días seguidos al gimnasio. A ver si luego lo dejas. Igual ya hasta le has cogido el gusanillo y decides darle una oportunidad.

Yo estoy en estos momentos en:

#Reto21Díasx6Kms

No sé yo si me acabo de acostumbrar, porque vuelvo echando el hígado día sí y día también. Además de que una ampolla gigante amenaza con engullir mi dedo meñique.

 

#Reto21DíasPCC (PonteCremaCorporal)

Ponerme crema corporal por todo el cuerpo (y no solo en las rodillas y los codos como venía haciendo)

 

#Reto21díasLeerMolaMogollón

Leer un capítulo de un libro (que con tanto Instagram se me está olvidando leer). Si te duermes no vale: hay que leer el capítulo con plena consciencia.

 

#Reto21díasMSA (Mordiendo Se Aprende)

Leer un texto largo mordiendo un bolígrafo para aprender a hablar despacio.  (yo no sé si dará resultados, pero estoy movilizando músculos de la mandíbula que ni conocía)

#Reto21díasOnlyFruit (lo he puesto en inglés que suena mejor)

Cenar solo fruta por la noche. Este es un objetivo especial post-vacaciones. A ver si hago un poco de ese DETOX que está tan de moda porque me supura pescadito frito por los poros.

Y lo iba a dejar aquí porque ya me parece mucho esfuerzo no desfallecer en ninguno de ellos, pero he añadido uno más que es:

#Reto21díasNoShopping (ni de temporada, ni nada de nada)

¡Tiempo habrá de  comprar abrigos! Voy a ver si soy capaz de estar tantos días sin comprarme ni un imperdible. La VISA ya la he escondido. Todo puede ser que me tenga que atar las manos.

Y estoy pensando que igual uno de mis retos va a ser tener 21 retos. Que digo yo, que si el número 21 tiene tantas propiedades, ¡vamos a aprovecharlo para todo!.

A ver chic@s, vosotr@s que estáis ahí al otro lado: ¿Quién se une al RETO21? Contádmelo.

Aquí está vuestra coach para motivaros.

 

#YoNoSoyGente #NiVosotrosTampoco #JonesOnFire

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