YOUTUBER INSIDE

A mi suegra la llamamos OSA. Bueno, la llaman así sus hijos desde el principio de los tiempos. Yo, con los años que la conozco, que no son pocos, aún no lo he conseguido.

Y por supuesto también tenemos el verbo OSEAR, que es utilizado más o menos como el PITUFAR de los pitufos. Es decir, a veces vamos a comer ‘a casa de la Osa’ y luego ‘oseamos’ un rato todos juntos. Es más, mi marido tiene grabada a su madre tal cual en el móvil. Cuando salta el manos libres en el coche, aquella señorita canta: “Llamada entrante de Osa”. Y tan normal, tú.

Esto viene a que el otro día que era San Antonio y mi suegra, que además de Osa también responde por Antonia, nos invitó a cenar. Estábamos todos juntos cenando en un restaurante (en realidad era un bar de bocatas al que nos gusta ir y le subimos la categoría a la de restaurante) mientras hablábamos de cómo están los trabajos y de cómo cada uno se espabilaba en la vida.

Mi suegra, ni corta ni perezosa, se pegó un monologo en que explicaba tranquilamente que lo que había que hacer era conseguirse un trabajo como señora de limpieza en casa de la Thyssen.

“A ver, esa mujer se cae de la cama y se tropieza con 40 millones. Los aparta así, un poco hacia el lado, para encontrar las zapatillas y se va pasillo abajo, apartando cincuenta millones más, que están desperdigados por ahí hasta que llega al comedor. Tú estás ahí, preparando el desayuno y en lo que la señora se regala el paladar, tú ya te pones a ir recogiendo la casa. ¿Tú crees que esa mujer va a notar que le faltan unos billetitos de 500? Pues no. Trabajas una temporada, te haces unos ahorrillos y aquí paz y después gloria”.

#NoheConseguidoEncontrarElCepillo #EstaráDebajoDeAlgúnMillón

Y lo vi claro. Es la nueva Youtuber. Lo explica con tanta gracia y tiene tal capacidad de invención que le vamos a abrir “El rincón de la Osa: chismes, cotilleos y soluciones para ti”.

Ella dice que sí, pero que le digamos qué día se graba para ir a la pelu el día antes. A ver qué tal se nos da el reto. Porque guiones no quiere, dice que improvisa. Desde luego, material no le falta.

Pero como somos todos muy de “culo veo, culo quiero”, pues resultó durante la cena que todos llevamos un ‘youtuber’ dentro.

Al rato ya se descolgó mi cuñado Luis, con que él podría abrir un canal YouTube también: “Viaja con Luis”. Me parto. Le digo: será “Viajes exprés con Luis”. No conozco a nadie que exprima más los días.

El año pasado, en tres días, hizo Barcelona, Zaragoza, Madrid, Córdoba con escapada a Sevilla. Cuando me contó la ruta, yo me desorinaba. Pero, sí, sí fue capaz. Se compró una camiseta en el rastro de Madrid y se tomó unos calamares frente a la Giralda. Pero tengo claro que el primer video tiene que ser “cómo sondarte antes de salir de casa” porque te aseguro que llegas a destino sin parar ni a echar una meadita. ¡Pero escucha, igual tiene su público!

Y al rato, mi sobrino: “Pues el mío se llamará: “¿Repetimos?”, porque hay cosas en la vida que mejor dos veces. Bueno, bueno. Este argumento a los veintiuno está bien, a los cincuenta se prevé más difícil. Él estaba pensando más bien en vacaciones y buenos momentos. El resto en sexo y mi suegra en que no repita ningún curso. Ahí me di cuenta de cómo las palabras se van reinterpretando con la edad.

¿R E P E T I M O S ?

Con los postres se arrancó mi sobrina, en plan: “Ah, pues yo también”. Mi sobrina, que estudia enfermería dijo de abrir uno con consejillos prácticos de enfermera para esas pequeñas tragedias que todos tenemos en casa. ¡Que no son pocas!

Que el otro día mi madre se rebanó la yema de un dedo cortando ensalada. Me llamó y me lo explicó y le dije: “¿estás bien?” Y me contestó: “Sí, yo sí. La yema la he tirado. Eso en el hospital no te lo cosen, ¿no?”. Mi sobrina la hubiera ayudado, pero yo casi me desmayo mientras la escuchaba.

Mi cuñada decidió que iba a abrir el “Anticanal de antiviajes”, porque ella es antiredes y además es capaz de ver todos los problemas y posibles peligros de un viaje.

¿Que vas a México? Está lejos. Hace calor. Te pueden raptar. La inseguridad… ¿Que vas a Tailandia? El tema de las drogas, la comida, la higiene… Y así todo el tiempo, un sin parar. Nosotros siempre le decimos que es un poco miedica. Pero yo creo que este canal para hipocondriacos no tendría precio.

Cuando ya la osa se estaba levantando para dar por concluido el festival, hasta mi marido se arrancó con que quería un canal: “El canal del manitas”.

Yo pensé rápidamente que sí, porque todo el día se lo pasa “te echo una manita aquí, te la echo allá”. Pero no, dice él que es porque lo mismo te hace una cena de estrella Michelin que es capaz de cambiar el cableado de la casa. ¿Cómo le voy a quitar la ilusión? Pues un canal más y ya está. ¡Será por canales!

Para flipar. Menos mal que no nos gustan las redes sociales. Y de pronto me preguntan: “¿Y tú? ¿Tú de qué lo vas a abrir”? “No sé, lo tengo que pensar un poco”.

Ni de broma tengo que pensarlo. Lo tengo clarísimo. Yo voy a abrir el canal: “Sobrevive a tu familia política”, porque de verdad que hay días en que veo claro que el OSEAR me va a MATAR.

¿Y vosotros? ¡Va! ¡Confesadlo! ¿De qué abriríais vuestro canal?

#YoNoSoyGente #yVosotrosTampoco #JonesyLosNuevosYouTubers

 

Advertisements