SIN JUICIO

Vale. Los que me conocéis ya sabéis que juicio de serie traía poco, pero me da rabia que me lo vayan quitando.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracciónLa primera muela del juicio que pierdo, pasados los cuarenta y aun así un trauma. Ya sé que no lo sabe nadie, pero lo sé yo y lo llevo mal.Me lavo los dientes y contemplo mi dentadura asimétrica, porque claro está, el lado izquierdo ha sufrido una pérdida irremplazable y lo vivo como una tragedia.

Incluso sabiendo que con la boquita de piñón que tengo ni en la mejor de mis carcajadas nadie atinará a ver que tengo una “falta”, yo sé que es una pérdida.

Hace meses se astilló la pieza en cuestión pero resistí. Más tarde se resquebrajó y le imploré al dentista que me la limara pero la dejara conmigo. No fue hasta que Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 2la muy desagradecida abrió un boquete que empecé a ver que aquello era el principio del fin.

El juicio se me iba en cada cepillado y aquello clamaba una decisión de forma inmediata.

Paso uno: Coger hora para hacerme una radiografía de toda la boca. Allí estaba yo y mi mellada muela dispuesta  a dejarme fotografiar. Rápido e indoloro. La chica me pide el email para enviarme la foto de marras.

Hacía tanto que no me hacía una radiografía bucal que este hecho me pareció una modernidad, eso o me empiezo hacer mayor. Estoy segura que la nueva generación hasta hubiera llevado un pen para llevársela de inmediato.

La verdad que recibir dicho email no es nada grato. Ver tu mandíbula a todo trapo en la pantalla del ordenador con aires de esqueleto intimida un poco, todo sea dicho.

Paso dos: Coger hora para enseñársela al dentista. Cojo hora, pospongo, anulo y empiezo de nuevo tres veces. Nadie dijo que fuera Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 29fácil. Era mi primera extracción y estas cosas, como todas las primeras veces, marcan. Finalmente llegó el día, tenía una cita con ese sillón inhóspito y ahí iba yo.

Estaba nerviosa, tanto que leí mal la anotación en mi móvil y me presenté en otra clínica. Llegué a recepción di mi nombre y ya por las miradas me di cuenta que, por alguna razón, estaba en el sitio equivocado. Leí de nuevo en mi móvil y efectivamente vi que la había cagado, me puse más nerviosa y decidí que anulaba. Pero no podía abortar la operación otra vez, sería la cuarta y eso mi muela igual lo soportaba pero mi dignidad no.

Este es uno de esos claros momentos en que te encantaría poder teletransportarte. Pero como no es posible arranqué mi coche y crucé toda la ciudad como alma que lleva el diablo: era una mujer con una misión.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 600Llego media hora más tarde al sitio correcto y saludo en recepción, me dicen que como es una primera visita el doctor me visita igualmente.

Me siento en la sala de visitas y ojeo el Lecturas y el pensamiento de por qué está Lomana y no Kiko Rivera en Supervivientes cruza mi mente.

Kiko perdería unos kilitos, la cual cosa le iría de fábula y Lomana recuperaría el tipo y el rimmel y volvería a sus andanzas fashionistas donde se la echa de menos.

Estos pensamientos trascendentales ocupaban mi mente, cuando oigo mi nombre en voz alta. Me giro y veo a tremendo tipo pasando del 1.80cm, mi debilidad, en sus cuarenta-y-tantos bien llevados y con una sonrisa apabullante que me dice: “¿Me acompañas?”.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 00Me vengo arriba de forma inmediata y decido hacerle una caída de ojos de las que quita el hipo, me cuestiono si flirtear con él pero me doy cuenta que coquetear con alguien que va a empezar a hurgar en tu boca y sus interiores miserias de un momento a otro no es un gran plan.

Aun así me noto que estoy extremadamente simpática para la situación en que me hayo y no dejo de sonreír cual adolescente a punto de su viaje de fin de curso.

Me devuelve la radiografía y me dice: “Una extracción normal. ¿Lo hacemos ahora?” “¿El qué?” contestó yo mientras mi mente divaga ante pensamientos impuros e imaginación disparada. “La extracción” – dice él.

Ahora, así, ya, sin previo aviso, sin venir preparada, sin intuirlo siquiera: entro en pánico.

Vuelvo a estar en la sala de espera. Atacada. Cojo de nuevo el Lecturas pero me doy cuenta que me importa un carajo que Kiko Rivera reviente de gordo y Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 60Lomana se quede esquelética y sin stock de rimmel.

Sólo puedo pensar que ha llegado el día JF (juicio fuera) y que al día siguiente tengo por la mañana unas charlas profesionales y por la
tarde una fiesta glamurosa.

Y me visualizo a mí misma soltando hilillos de sangre por las comisuras mientras intento hacer la presentación y con la cara con una hinchazón digna del KO más brutal.

Me imagino sonriendo mellada en la fiesta nocturna mientras la gente se ríe en mi cara hinchada.

Además debo marchar de viaje de trabajo y me entra el pavor de una posible complicación en destino y sin medico local conocido. Aggggrrr. El corazón me va a mil. Las letras de la revista se han vuelto borrosas y yo sólo pienso en huir.

Me levanto y me dirijo a recepción. Informo de que me voy y la chica me mira en modo hay-más-locos-fuera-que-dentro pero me devuelve mi tarjeta y en esas llega el dentista y me dice “pasa”. Miro a la recepcionista y luego al dentista buenorro y de nuevo a la recepcionista y al dentista que no entiende nada. Devuelvo mi tarjeta, compongo mi maltrecho ego y contesto “vamos”.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 4Estoy aterrada. El buenorro entra a matar y me asesta dos  estocadas de anestesia que me hacen ver la Vía Láctea al completo. Me quedo sola esperando a que se me duerma la zona y aprovecho para hacerme unos selfies a baba colgando y con panic-face y chateo con mis amigos más íntimos pidiéndoles que me envíen coraje y valentía para superar el momento.

Llega la enfermera, Concha para más señas, encantadora. Le confieso estoy histérica y me larga un Valium. “¿Te has tomado el antibiótico?” – me dice. Niego con la cabeza, me casco dos Augmentine de tamaño meteorito y vuelve el buenorro.

Empieza el hurgue y sólo tengo ganas de llorar, pero a mi edad quedaría patético así que resisto como puedo pero el dolor me mata. Parece ser que la zona no está bien dormida.

Otra estocada. Le pido a Concha que me coja la mano y que me entretenga mientras buenorro, que ya empieza a caerme mal, ataca de nuevo.

Y se me caen dos lágrimas mientras le estrujo la mano a Concha que no deja de contarme chistes malos de dentistas y “bocas abiertas”. Chillo. Estoy segura que con ese alarido media consulta ha salido despavorida.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 3Subo las dos piernas encima del sillón, apretó más la mano a Concha, odio a buenorro con todas mis fuerzas. Sigue el forcejeo, el hurgue y de pronto…la nada. Ya está.

Estoy agotada, me he contraído y estirado más en ese sillón que en una clase de tonificación y abdominales juntos. Le doy las gracias a Concha, sonrío sin muela y con la boca ensangrentada a buenorro y pido llevarme la pieza en cuestión: tanto sufrimiento merece que como mínimo pueda llevarme el trofeo.

Me dirijo hacia recepción donde las chicas casi me hacen la ola. Recojo mi tarjeta y algunas miradas hirientes y me voy.

Salgo a la calle con la cara como si fuera de cartón piedra pero con ánimo de ganadora, he resistido, he vencido, lo he conseguido.Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 59

Paro en la primera tienda que encuentro y me compro tres vestidos del tirón. Una hazaña así merece una recompensa a la altura.

Y así fue. Y ahora ando con la vida con un poco menos de juicio aunque con la muela en el bolso para minimizar el sentimiento de pérdida.

Un poco más ligera de dentadura pero más cargada de manías bucales.

Madre del Amor Hermoso, qué tarde la de aquel día, qué sonrisa la de aquel buenorro y qué mano la de Concha. A veces no todo es tan malo como parece. ¿No creéis?

Y vosotr@s, ¿Cómo andáis de juicio?


Hoy tenéis nuevo post en mi otro blog: Cuidatuimagen

“TROPICALÍSIMO!”

Cuida de ti, cuida tu imagen, Tropicalisimo, Zara, Local shops, vintage glasses, Paris handbag 97

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2 thoughts on “SIN JUICIO

  1. jajajajaja… me parto! Soy testimonio de primera mano del momento post-valium pre-extracción, guardo tu foto con el “pitet” por si hay que sacarla algún dia… Tranquila.. a mi no me queda ni una muela del juicio! Hace años que lo perdí todo…… quizá por ésto soy tan feliz!

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