16.01.21 UNA VEZ FUI MISS.

Una vez fui MISS. Oye y ahora que lo pienso no hace tanto, igual unos 6 años. Ya en mi BOX 4 bien calzado. Abrieron un sobre y leyeron mi nombre y subí al escenario. La gente aplaudió y dije unas palabras. Vamos, lo más cerca que he estado nunca de un momento Oscar.

Y me dieron el premio, envuelto en celofán, y yo lo levante triunfante. No sé lo dedique a mi madre porqué…

Gracias. Gracias. ¡Que ilusión!

Vale. Fui MISS GINTONIC en el grupo de teatro. Creo que aún guardo la banda. Y el premió no fue un Oscar sino una copa y una botella de Hendricks. Pero fue emocionante.

Y es que hacer teatro requiere de valor y unos ovarios (y dicho sea de paso ¡memoria!) importantes. Y en días de flojera en que mi personaje tenía que darlo todo en el escenario, solía ir a la pequeña barra del centro cívico donde ensayábamos y me solía pedir una “Tónica Agitada”.

Lo hacía solo para que mi alter ego en esos momentos pudiera salir a escena con más facilidad y menos vergüenza.

Anda que no se echan de menos esos días detrás del escenario, todos bien pegaditos unos a otros. Todos bebiendo a morro de la misma botella y dándonos abrazos empapados en sudor.

#DameUnAbrazoColega

Que lo piensa una ahora y da hasta grimilla. Yo no sé si vamos a volver a poder soplar las velas de un pastel y comernos posteriormente la tarta con las babas del homenajeado.

Hay días, cómo hoy, que me siento la protagonista de El día de la marmota y solo pienso en convertirme en MISS VERDEJO para una mejor adaptabilidad a esta nueva (a)normalidad.

En fin, menos mal que siempre nos quedara Netflix (porque París de momento va a ser que no).

Buenas noches preciosas. Me enchufo a la casa de papel y me desconecto de la vida.

Felices sueños. 

15.01.21 CAMBIO DE BOX

No hay como tener amigas que te entiendan. A ti y a tus problemas del primer mundo.

  • Ayss Laura, que no me da el andamio para apuntalar tanta flacidez, que ya no es solo la cara que se me está viniendo abajo es que los surcos de la frente se hacen cada vez más profundos. Los pelos pezoneros y los de la barba asumidos, pero… ¡es que he perdido mucho! Así en general.
  • No, mujer lo que te pasa es que estás haciendo el CAMBIO DE BOX.

Atención, atención apunten bien todas las señoras, señoritas y señoronas que ronden los cuarenta y largos, porque el secreto no se llama crisis de los 50 sino Cambio de Box, que a todas luces suena mucho más positivo. Acabáramos.

  • Si, sí. Tienes que salir del BOX 4 y entrar en el BOX 5 y lo que te pasa es que el año de transición pues vas un poco perdida por pista, pero cuando ya te aposentes ¡va a ser la ostia! Y si no mira a Samantha de Sexo en New York.

Tranquila Jones, es solo un cambio de Box.

Menos mal que el comentario me ha pillado comiéndome la mejor tarta de queso del mundo mundial y con copa de vino acompañándola, sino me vengo abajo Samantha included. He dado un trago largo y he respirado hondo: El BOX 5. Eah!

Mirad, lo que pasa es que este CAMBIO DE BOX, agudizado por living la vida digital, poco ocio, menos arreglo y un frío del carajo, así como que se gestiona regular.

Que me hubiera pillado el CAMBIO bien de trabajo interesante, de ocio y salidas, de cenas con amigas y de escapadas por el mundo, pues otro gallo hubiera cantado.

  • Camarero, ¡Otra copa por favor! Oye Laura ¿Qué edad tienes?
  • Uysss calla, calla, a mi aún me queda mucho en el BOX 4.
  • Perramala
  • ¿Cómo?
  • ¡Que tengo que hacer una llamada!

Hola. ¿Es por aquí el box5?

Miro y remiro la última foto de la JLO que claramente está en el BOX 5 y me doy cuenta de que la genética no está de mi parte. Seguro que tengo otros dones. A saber cuales…

Perdida en la pista. Good night.

14.01.21 FRANCES Y FRIO. PAS BIEN!

Tendríais que verme ahora mismo. De primor estoy. Con la bata de boatiné, los calcetines de borreguito, el calefactor dándome en toda la cara y un Cacaolat calentito a mi derecha.

Cual SEÑORO. Pero es que hacer francés se ha vuelto un suplicio. Y si es presencial, como hoy, aún más porque el riesgo de morir de una galipandria es muy alto. Dos y horas y media, anorak puesto y doble calcetín, mientras que puertas y ventanas creaban corriente. El sistema de ventilación coge aire de la calle y la calle hoy estaba a cuatro grados.

Hoy soy un Señoro congelado.

El cutis es mármol puro y si pasar frio adelgaza, hoy he perdido un par de kilos. Lo sé y lo asumo. Todo sea por la seguridad pero que estoy con unos escalofríos que parece que llevo una culebra dentro también.

La semana que viene toca online. No sé que es peor. Estudiar subjuntivo de francés online es solo apto para mentes privilegiadas y seres superiores. Y yo ahora mismo me siento sin privilegio alguno y un ser muy muy inferior.

Diecisiete personas tirando de chat para intentar escribir correctamente el verbo en subjuntivo. Ganas de harakiri me entran. Y eso que la profe es de veneración por lo que se esfuerza, pero no estaría notando mi persona que gana fluidez en el tema.

#HolaSubjuntivo:-(

Estoy luchando a brazo partido por no perder este curso, pero no lo veo claro. Abandonar no es una opción, pero yo creo que, en vez de salir con cuarto acabado, habré hecho tercero y medio.

Nuevos tiempos necesitan nuevas denominaciones. Ojalá pronto en clase. A lo normal. A puerta cerrada y con calefacción. Iba a decir ¡si Dios quiere! pero esta frase ya ha entrado en desuso, mejor digamos ¡si el Covid lo permite!.

¡Ala! Voy a meter los pies en agua caliente que veo que no recuperan y a darle más marcha el calefactor…

13.01.21 DESPROCRASTINADA

Estoy flipándolo todo de lo muy productiva que he sido hoy.

Así como almorzando ya me he dado cuenta de que algo raro me pasaba. Estaba yo con unas ganas locas de sentarme en el ordenador y empezar a producir.

Me he tomado la temperatura, pero nada, 36.2. Tenía un poco, así como de dolor muscular, pero yo creo que eran agujetas de natación. Entonces ¿qué? ¿qué es está sensación?

Y de pronto, mojando la última galleta integral en mi café de avena con Stevia (sí, hijas, la vida te va dando cada vez más alergias y quitándote más alegrías), me he dado cuenta de lo que estaba pasando.

Hoy y por alguna razón misteriosa, la procrastinación se había tomado el día libre. EING!

Creo que esto no había sucedido desde…desde… bueno desde tiempos pre-covid ¡para que os hagáis una idea!.

Si! Si! Si! No Procrastination today!

Mirad, me he sentado en el ordenador, he acabado dos cursos que tenía a medias, he empezado y acabado uno del tirón. He hecho mi lección y deberes de mi curso actual. Me he puesto al día de francés. He dejado la bandeja de entrada para echarse a llorar de requeteordenada. Hacías las 7 pm, me he dado miedo a mí misma y he parado.

Por si me pasaba de frenada.

#HoyHeSidoElAnsiaViva

Y es que he descubierto que, para hacer cosas en casa, HAY QUE ESTAR EN CASA. Lo sé me estáis mirando con cara de “Hola, tú te tomas alguna cosita con el cortado ¿verdad?”

En mi caso, las probabilidades de que un derrumbe de edificio me pille dentro son casi nulas. Yo soy un PLANETA CALLEJA en mí misma. Cualquier lugar me parece una opción con tal de no pisar casa.

Hoy que he estado all day long, en este mi hogar, he flipado de lo que ha dado de sí el día.

Y cuidado que sigo con ganas…no sé si apurar hasta las 12, no vaya a ser que esto sea un momento Cenicienta y pasada la medianoche vuelva mi dispersión habitual que hace que procrastine nivel pro.

Chicas, os dejo, iba a empezar otro curso mañana, pero me arde el teclado… ¡que el rimo no pareeeeeeee!