26.01.21 Yo hubiera sido la mujer de Alejandro Sanz

Yo hubiera sido la mujer de Alejandro Sanz. Porque la de Jay-Z no lo acabo de ver. Lo veo muy bruto al tío. Por aquel entonces Ricky Martin aun no había salido del armario y a mi me parecía la octava maravilla hecha hombre. Ese pedazo de tío si era un monumento que adorar y no el Taj Mahal. Y también vivía allí.

Pero dije que no. Varias veces. Muchas veces. Dije que no hasta que me dolió la boca.

¿Quieres vivir una aventura loca flipante? No. Gracias. 

Tenía 24 años. Hablaba inglés perfectamente después de haber vivido varias temporadas en Inglaterra y una discográfica de los Angeles me quiso fichar. Necesitaban una Assistant bilingüe, joven y con ganas. Pasé las pruebas de selección engañada por un “disponibilidad para viajar”, cosa que yo he tenido siempre, pero que acabo con un “tienes que trasladarte a vivir a Los Angeles”.

Uys no. Calla. Calla.

Te pagamos piso en buen barrio. Coche para desplazamientos. Un pastizal y venir a España dos veces al año.

Aysss. Mira, mira, va a ser que no.

Lo pienso ahora y me digo a mi misma: Que pena tener en ese momento en vez de madera de emprendedora solo el serrín y las virutas del carácter que luego desarrollé en la vida.

Porque a ver, ¿Qué me impedía volver si no me gustaba?

¿Os imaginais ? Tardes de Sunset Boulevard. A la playita a Santa Mónica. Findes de escapada con mi ranchera. Conociendo gente interesante en la discográfica.

Casándome con Alejandro Sanz. Teniendo una villa en Miami y un señor que me mantiene el yate. Agustina que nos limpia toda la casa. Y Ricky que viene algún jueves a cenar a casa. Y Shakira, ella también.

  • A ver cariño ¿qué va a venir Shakira a cenar? No. No me enfado, pero me gusta que me avises con antelación, que no tengo vestido para la ocasión y ya sabes que Miami como moda me parece muy hortera.
  • Te agobias demasiado, saldremos a navegar y que Sebastian nos prepare algo ligero.

Aysss, Alejandro. No seas tonto. Que sí. ¡Que yo también te quiero!

A ver, no me malinterpreteis que vivir en España y trabajar a brazo partido madrugando lo más grande ha sido interesantísimo también. Pero a veces me parece increíble que a una chica de barrio como yo, se le presentara una ocasión así, y dijera que no ahí con todos sus ovarios.

De todas maneras, a saber, las vueltas que da la vida. Igual a estas alturas Alejandro y yo nos hubiéramos separado. Ricky y su marido en otra onda. Shakira en Barcelona. Y hasta el gorro de pasear en yate.

¿Me iba yo a perder por eso treinta años de Sargento maravilloso? Pues claro que no ¡faltaría!

¿Alguien tiene un pañuelo? No. No lloro. Es que se me ha metido una cosa en el ojo y tal…

Snifff. 

Voy a soñar un rato. 

25.01.21 Como cada lunes de la semana: Soy la Puta Ama.

Pues es lunes otra vez. Eso dice el almanaque (el mismo que ayer domingueaba) y también la agenda. Sí, sí, sí, tengo Agenda 2021.

Me estuve resistiendo nivel X-TREM a comprármela porque con la de 2020 me he hecho unos posavasos muy originales y me ha sobrado para unos post-its reciclados. Así que la de este año es de los chinos y me ha costado tres euros, caso de que se quede en blanco la inversión ha sido mínima.

Vaya por delante que hasta la fecha no he anotado nada. Solía apuntar cosas relevantes que no quería olvidar: eventos, citas, fiestas, quedadas, médicos. Pero en estos días que no te dan cita ni para unas anginas en el ambulatorio ¿Qué apunto?

Uysss. Que poca tinta veo yo por aquí…

De ir a natación me acuerdo, de estudiar también, el francés más bien quisiera olvidarlo y los cafés que tomo al día mejor que ni los anote porque me va a sobrevenir la verdad sobre mi ritmo cardiaco siempre alterado.

Que ganas tengo de llenar la agenda a tinta, de escribir por los laterales, de tachar, de subrayar, de sobrescribir, de marcar con rotulador, de que se arranque alguna hoja, de que se gasten las punteras, de que se afloje la goma que la cierre. Joder ¡De que reviente vida!

Pues no. Podría anotar “Marmota Day” on repeat, pero ni risa me da. Así que había decidido anotar una cita cada día de esas sacadas de Gurulandia, pero que parece que dan vidilla en esos días en que te comerías el mundo. Aunque debo confesar que en estos momentos hay más días que el mundo me come a mí. Ahí van las del jueves y el viernes…

“Apelar al corazón es más efectivo que apelar a la cabeza”

“Las emociones son el motor del mundo”

Pero hoy he decidido escribir ERES LA PUTA AMA en el lunes de cada semana. Cuarenta y Ocho veces lo he escrito y me he quedado estupenda.

Primero porque de tanta repetición hasta me lo he creído y segundo porque cada semana que empiece y me vaya a dar bajón, ahí esta ella, la agenda para recordarme que, sí señoras, soy la puta ama de mi vida.

Y es mi responsabilidad y solo mía, que todos los días sean una joyita y no una bisutería.

Como cada lunes de la semana: Soy la puta ama

Si tenéis más ideas para usos efectivos de la agenda de este año, por favor, dejadlas aquí. Si es cierto que solo han sido tres euros, pero ¡oye! ¡me daban para dos cortados!

Good night babes. A agendar bonitos sueños.

24.01.21 DOMINGUEA EL ALMANAQUE

La frase no es mía, obvio. Es de un poema de Mario Benedetti. Pero me encanta la expresión. Por dos razones. Porque dominguear ya en sí trae un sinfín de momentos y sensaciones todos ellos agradables. Desperezar. Holgazanear. Descansar. Mimar. Cuidar.

Y porque almanaque es una palabra que usaba mi abuela paterna y cuando la pronuncio me acuerdo de ella. Como también utilizaba “zarcillos” en vez de pendientes. Mi abuela me dejo de herencia una verruga en el ojo, un lunar grandote bajo un pecho y la canción de la zarzamora de memoria en la cabeza de tanto que me la cantaba de pequeña.

Sunday…happy Sunday!!! Oh Yeahhhh

No solían gustarme los domingos porque eran la antesala del lunes y tenían un tono triste de cotidianidad venidera. Pero desde que todos los días son iguales y a los domingos les añado un vermut cargadito si o si, son un poco mejores.

Hoy sin ir más lejos, me he dado cuenta de que soy una lechuga. Incluso iría más allá: una lechuga que querría vivir en Canarias. Necesito fotosíntesis en vena, sol en cara y temperatura en cuerpo.

Me he sentado a hacer el vermut y mientras que gaznate abajo caía un Izaguirre, dieciséis grados de astro sol inundaban mi cara y entonces domingueaba el almanaque y bailaban alrededor sus cincuenta y dos semanas. Y yo soñaba con vivir en Lanzarote donde si no es verano casi siempre se le parece mucho.

Aysss, ¡madre! ¡Que bien sienta el vermut!

Con deciros que me he tumbado a tomar el sol en la piscina envuelta en mi albornoz y tapada con la toalla. El salvavidas me miraba en plan What the fuck, pero yo le he espetado un “Hasta luego” feliz como una perdiz al pasar por su lado y el tipo se ha quedado todo loco.

Buenas noches señoras, que diría Bertín Osborne. Les deseo una maravillosa nueva semana, que mañana Lunea el Almanaque y la zarzamora llora que llora por los rincones…

Besazos de Jones.

23.01.21 FEAPOS y GUAFEOS

Sí señoras. Somos así de contradictorias. Nos comemos un croissant de chocolate junto a una infusión vientre plano y por la misma regla de tres nos gustan los guapos pero feos. O los feos un poco guapos. O juntémoslo todo: LOS FEAPOS o GUAFEOS.

Son casi lo mismo, pero no. 

FEAPOS: Dícese de esos tipos que así de primera dan como grimilla y un sentimiento de “ays, no quita” pero que luego son un “calla, calla, que no esta mal y tiene su aquel”. Aunque siempre tendrán más de feos que de guapos. 

GUAFEOS:  Dícese de esos tipos que caminan en la fina línea entre ser un Adonis y un tipo incomodo de mirar, pero que si te los miras en profundidad tienen más de guapos que feos. 

He tenido esta conversación con no pocas amigas y siempre llegamos a la misma conclusión: LOS FEAPOS MOLAN.  Molan mucho, tienen un no-se-que que que-se-yo que nos atrapan. Y los GUAFEOS, ídem. 

Vayamos primero con los FEAPOS-GUAFEOS PATRIOS (sí, Benicio es Puertorriqueño, pero lo adopto): 

Mi primer FEAPO en la vida siempre será Bardem. Hasta que descubrí que el tipo es un poco borde y perdió su atractivo para mí. No me negareis que en Jamón Jamón estaba brutal. Ese tipo entre malote guapo de barrio y camionero repartidor de ostias en la M-30. Buena combinación. Está envejeciendo regular, pero sobre todo con mala leche, y eso hace que pierda… TÓ. 

Según mi peluquero, este es su veredicto: No será un Adonis, pero tiene pinta de hacer crujir la cama, fijo.

Jo**r ¡que cansado estar haciéndote el simpático tanto rato!

Y luego llegó Benicio del Toro. A mi Benicio me gusto hasta el nivel que llegué a presentar un tráiler para participar en un anuncio con él. Sí, lo hice. ¡Viva la ilusión!

Y cuando lo vi en “comandante Ché” no podía dejar de mirar su culo. Es una pena que esté teniendo un envejecer terrible tirando a perro San Bernardo. Le falta el tonelito porque la papada ya la tiene.  Pero tuvo su qué y algo le queda. Y si me dice ven, aún lo dejo todo.

VEREDICTO: FEAPO

¿Qué papada? Pues me dejo más barba y listo. 

Quim Gutiérrez. Por favor, ¡que hombre más inclasificable! Hay escenas que dices ¡maaaaadre, que está bueno! Y otras que te da ese rollo “el feo de la clase”. Entre esos dos dientes frontales cabe la espada del Jedí, pero luego pone una mirada picara y se hace, así como que el cabizbajo, y de pronto sabes que a tu madre le iba a gustar como yerno. VEREDICTO: GUAFEO.

No. No. Yo soy más bien Guafeo.

Y cómo ahora, después de que el mundo entero hace años que certificó que “La Casa de Papel era la leche, la estoy viendo yo. Siempre voy tarde para algunas cosas…

Pues me he enamorado de Pedro Alonso, el tipo que hace de Berlín. Por alguna razón que desconozco mi mente lo asocia con Loquillo, supongo que será por el punto chulesco. Guapo no es la criatura, tiene un fruncimiento de entrecejo y tal que no me convence, pero como feo es la caña. La mezcla de Dandy despota me fascina. Veredicto: GUAFEO.

¿Cómo no tener síndrome de Estocolmo con éste pavo?

Sigamos con La Casa de Papel, hablemos del profesor. A todas luces un tirillas. El puto patito feo de la clase. El pagafantas de turno con gafas y medio escondido para dentro. Lo acabo de ver sin barba y gafas y he muerto en directo al punto que me pregunto ¿Por qué no sabia yo de este actor hasta ahora? Alvaro Morte: Necesito un poster con tu cara. VEREDICTO: FEAPO.

Pues aquí mi póster. ¡Cómo ganan algunos hombres sin gafas!

Vamos con el Departamento de Extranjeros:

Si me dejo a Adam Driver, mi amiga Laura me descuartiza. De entrada, es más bien tirando a feo, pero el tipo es alto y eso a mí ya me pierde.

De buenas a primeras el tipo incomoda un poco, tiene una belleza rara o una rareza de cara que te lo miras y estas un rato, así como que no sabes que pensar. Aunque tengo que reconocer que hay momentos en que esta to güeno. VEREDICTO: FEAPO.

“¿Que me miras? ” Me he quedado toda loca. 

Vincent Cassel, otro FEAPO. Eso sí, si la Bellucci se lo llevo para ella, con lo lista que es la tipa ¡que no le veremos las demás! Digamos que es de belleza irregular, pero tiene una pinta de saberlo hacer todo en la vida que ya interesa mucho. Yo lo que no se es como la italiana lo soltó. Mónica ¿Qué paso? ¿le diste al Limoncello? ¿tuviste un mal día? Bueno, no pasa nada. Que otras lo gocen.

¿Veis como tiene pinta de saberlo todo en la vida?

Y acabo con Christian Bale, ese Batman molón molón. ¿Qué podríamos decir de su GUAFURA? Pues que hay veces que sí y otras que no. A ver tampoco le haría yo un feo si me lo encontrara en el Mercadona, porque resultón lo es un rato. Pero cuando no le pillan el perfil bueno, tiene algo extraño que no convence. VEREDICTO: FEAPO. 

Tiene un punto tó loco que no sé yo…

Iba a añadir aquí a Harvey Specter porque el otro día mi amiga me dio la turra inhumana con este pavo y con “Tienes que ver Suits, tienes que ver Suits, tienes que ver Suits…” en bucle.

Pero queridas, es que a mi este hombre no me parece FEAPO, ni GUAFEO, me parece…

Dios en traje. ¡Juzguen!

Si acaso lo guardamos para cuando escriba sobre TIOS BUENOS EN VENA.

Feliz Saturday night. Escojan a su FEAPO-GUAFEO favorito y ¡a soñarlo!