15.01.21 CAMBIO DE BOX

No hay como tener amigas que te entiendan. A ti y a tus problemas del primer mundo.

  • Ayss Laura, que no me da el andamio para apuntalar tanta flacidez, que ya no es solo la cara que se me está viniendo abajo es que los surcos de la frente se hacen cada vez más profundos. Los pelos pezoneros y los de la barba asumidos, pero… ¡es que he perdido mucho! Así en general.
  • No, mujer lo que te pasa es que estás haciendo el CAMBIO DE BOX.

Atención, atención apunten bien todas las señoras, señoritas y señoronas que ronden los cuarenta y largos, porque el secreto no se llama crisis de los 50 sino Cambio de Box, que a todas luces suena mucho más positivo. Acabáramos.

  • Si, sí. Tienes que salir del BOX 4 y entrar en el BOX 5 y lo que te pasa es que el año de transición pues vas un poco perdida por pista, pero cuando ya te aposentes ¡va a ser la ostia! Y si no mira a Samantha de Sexo en New York.

Tranquila Jones, es solo un cambio de Box.

Menos mal que el comentario me ha pillado comiéndome la mejor tarta de queso del mundo mundial y con copa de vino acompañándola, sino me vengo abajo Samantha included. He dado un trago largo y he respirado hondo: El BOX 5. Eah!

Mirad, lo que pasa es que este CAMBIO DE BOX, agudizado por living la vida digital, poco ocio, menos arreglo y un frío del carajo, así como que se gestiona regular.

Que me hubiera pillado el CAMBIO bien de trabajo interesante, de ocio y salidas, de cenas con amigas y de escapadas por el mundo, pues otro gallo hubiera cantado.

  • Camarero, ¡Otra copa por favor! Oye Laura ¿Qué edad tienes?
  • Uysss calla, calla, a mi aún me queda mucho en el BOX 4.
  • Perramala
  • ¿Cómo?
  • ¡Que tengo que hacer una llamada!

Hola. ¿Es por aquí el box5?

Miro y remiro la última foto de la JLO que claramente está en el BOX 5 y me doy cuenta de que la genética no está de mi parte. Seguro que tengo otros dones. A saber cuales…

Perdida en la pista. Good night.

14.01.21 FRANCES Y FRIO. PAS BIEN!

Tendríais que verme ahora mismo. De primor estoy. Con la bata de boatiné, los calcetines de borreguito, el calefactor dándome en toda la cara y un Cacaolat calentito a mi derecha.

Cual SEÑORO. Pero es que hacer francés se ha vuelto un suplicio. Y si es presencial, como hoy, aún más porque el riesgo de morir de una galipandria es muy alto. Dos y horas y media, anorak puesto y doble calcetín, mientras que puertas y ventanas creaban corriente. El sistema de ventilación coge aire de la calle y la calle hoy estaba a cuatro grados.

Hoy soy un Señoro congelado.

El cutis es mármol puro y si pasar frio adelgaza, hoy he perdido un par de kilos. Lo sé y lo asumo. Todo sea por la seguridad pero que estoy con unos escalofríos que parece que llevo una culebra dentro también.

La semana que viene toca online. No sé que es peor. Estudiar subjuntivo de francés online es solo apto para mentes privilegiadas y seres superiores. Y yo ahora mismo me siento sin privilegio alguno y un ser muy muy inferior.

Diecisiete personas tirando de chat para intentar escribir correctamente el verbo en subjuntivo. Ganas de harakiri me entran. Y eso que la profe es de veneración por lo que se esfuerza, pero no estaría notando mi persona que gana fluidez en el tema.

#HolaSubjuntivo:-(

Estoy luchando a brazo partido por no perder este curso, pero no lo veo claro. Abandonar no es una opción, pero yo creo que, en vez de salir con cuarto acabado, habré hecho tercero y medio.

Nuevos tiempos necesitan nuevas denominaciones. Ojalá pronto en clase. A lo normal. A puerta cerrada y con calefacción. Iba a decir ¡si Dios quiere! pero esta frase ya ha entrado en desuso, mejor digamos ¡si el Covid lo permite!.

¡Ala! Voy a meter los pies en agua caliente que veo que no recuperan y a darle más marcha el calefactor…

13.01.21 DESPROCRASTINADA

Estoy flipándolo todo de lo muy productiva que he sido hoy.

Así como almorzando ya me he dado cuenta de que algo raro me pasaba. Estaba yo con unas ganas locas de sentarme en el ordenador y empezar a producir.

Me he tomado la temperatura, pero nada, 36.2. Tenía un poco, así como de dolor muscular, pero yo creo que eran agujetas de natación. Entonces ¿qué? ¿qué es está sensación?

Y de pronto, mojando la última galleta integral en mi café de avena con Stevia (sí, hijas, la vida te va dando cada vez más alergias y quitándote más alegrías), me he dado cuenta de lo que estaba pasando.

Hoy y por alguna razón misteriosa, la procrastinación se había tomado el día libre. EING!

Creo que esto no había sucedido desde…desde… bueno desde tiempos pre-covid ¡para que os hagáis una idea!.

Si! Si! Si! No Procrastination today!

Mirad, me he sentado en el ordenador, he acabado dos cursos que tenía a medias, he empezado y acabado uno del tirón. He hecho mi lección y deberes de mi curso actual. Me he puesto al día de francés. He dejado la bandeja de entrada para echarse a llorar de requeteordenada. Hacías las 7 pm, me he dado miedo a mí misma y he parado.

Por si me pasaba de frenada.

#HoyHeSidoElAnsiaViva

Y es que he descubierto que, para hacer cosas en casa, HAY QUE ESTAR EN CASA. Lo sé me estáis mirando con cara de “Hola, tú te tomas alguna cosita con el cortado ¿verdad?”

En mi caso, las probabilidades de que un derrumbe de edificio me pille dentro son casi nulas. Yo soy un PLANETA CALLEJA en mí misma. Cualquier lugar me parece una opción con tal de no pisar casa.

Hoy que he estado all day long, en este mi hogar, he flipado de lo que ha dado de sí el día.

Y cuidado que sigo con ganas…no sé si apurar hasta las 12, no vaya a ser que esto sea un momento Cenicienta y pasada la medianoche vuelva mi dispersión habitual que hace que procrastine nivel pro.

Chicas, os dejo, iba a empezar otro curso mañana, pero me arde el teclado… ¡que el rimo no pareeeeeeee!

12.01.21 TELENOVELAS TURCAS

A ver cómo os lo explicaría…bueno, mirad ¡va del tirón! Estoy enganchada nivel extreme a los melodramas turcos. Ya… ¿Qué como me ha podido suceder? Remontémonos a Agosto 2020…

Yo en la casa de mis padres en Tarragona, días de playa y noches de cena en la terracita. Mi sobrina con nosotros, la felicidad a golpe de helado y tinto de verano. ¡Y las noches de telenovela en el sofá!

Y lo que empezó con una indignación nivel “Mira, mamá, yo no sé como puedes ver eso” acabó con un “Mamá te llamó para que no te despistes que han cambiado la programación y esta noche también hay capítulo”.

Tía, tía ¡que está súper emocionante!

Al tema. Yo me enganché a la telenovela “Mujer” en Agosto y ya estaba empezada. Seis meses después ahí siguen los protagonistas dando la turra con mil y un problemas.

Porque ¡Ays queridas! La media de desgracias que le suceden a la protagonista es de seis a siete por capítulo. No creo yo que haya persona más desgraciada en todo el Bósforo. Que no sé yo ni como tiene ánimos de levantarse por la mañana la criatura.

Estado habitual de la protagonista: Angustía all the time. 

Cada vez que se tienen que decir algo importante la escena dura 10 minutos… enfoque a uno, enfoque a otro, enfoque al tercero… ¡el corazón se me sale por la boca de desesperación! Por lo que más queráis ¡hablad! ¡hablad ya! Hay capítulos que en dos conversaciones se acaban. De stress por lo menos no sufren. Una cosa menos.

En realidad son un curso de paciencia encubierta. Con deciros que hay dos que están semi ligando y han tardado cinco meses en darse un beso en los labios. ¿Holaaaaaaaa? Que estamos en prime time ¡un poquito de velocidad, gracias!

Obvio a estos no les da el 2021 para llegar a la iglesia. Madreeeeeee! De pasar por el catre ni hablamos, el nivel de castidad de las mismas es solo comparable a Támara Falco en sus momentos #QuieroSerMonja.

Bueno, oseaaaa, a mí me han dicho que en el convento no tengo que cocinar.

Y ahí estoy yo, viviéndolo en primera persona. Hasta con emoción. Creo que esto es de NIVEL SEÑORA GRADO 3, es decir, SIN RETORNO.

Pero esperad ¡que ha empezado otra! Mismo nivel de desgracias. Mismas calles empinadas y pobres. Mismas escenas pausadas. O lo asumo o infarto en una de las esperas.

En mi defensa diré, ¡que mano tienen estos turcos para seleccionar protagonistas masculinos! Todos de toma pan y moja. Altos, guapetones, interesantes ¡todo no iban a ser desgracias!

“Cariño, ¿que haces haciendo fotos a la tele?”

“Nada, nada…¡cosas mías!”

Y eso que la mejor está por llegar y me trae a Can Yaman. Ese hombre modelo somier de 3 x 2 en el que te apetecería todo menos dormir.

Aysss. Virgencita, ¿estaré mutando en vieja verde? Mirad que me da igual. A mí me dejáis un ratito con éste moreno y el argumento de la telenovela ya lo monto yo.

Ven moreno ¡que te voy a secar!

Nada os dejo preciosas, que el capítulo de hoy está mega emocionante… #NomelotengáisEncuenta