07.01.21 VIVAMOS ANORMALMENTE

El mundo se va a la mierda. Que el día 6 de enero los Trumpistas irrumpan en el Capitolio hace que todo resto de esperanza de normalidad para este año desaparezca en cero coma.

Vivamos anormalmente, señoras. Acuñemos desde ya la palabra ANORMAL, porque de la antigua normalidad no va a quedar más que las migas.

  • ¿Qué tal? ¿Cómo va todo?
  • Bien. Anormalmente bien.

Y ya está. Paz y después gloria. Vivamos anormalmente felices, anormalmente ocupadas y anormalmente todo. Me apetece sobre todo VIVIR así que no seré yo la que ponga resistencia.

#VivamosAnormalmentePeroVivamos

Hablando de resistencia. Por dos veces me he acercado a la báscula y por dos veces mi cabeza ha pensado, “Ya si eso mañana”. Se quería resistir la muy mala bestia. Pero le he echado un par de ovarios… aun así la operación ha sido un FAIL total.

En mi defensa diré que la báscula del Club, que hasta ahora ni me había ni fijado que estaba allí, va con monedas y yo cuando voy a nadar por las mañanas la única moneda de de pago que llevo es mi cuerpo serrano.

Y cuando lo he intentado en casa, han salido repetidamente los “00”, signo inequívoco de que la báscula se ha quedado sin pilas. Que digo yo, no será de lo que me peso, que yo creo que no me doy ese disgusto desde hace meses.

Y es que desde que la regla me flirtea con el olvido he cogido más peso que un aguacate maduro. A ver, servidora no fue nunca de silueta reloj de arena, bueno, de hecho, ni siquiera de reloj. Lo mío fue más bien de ser un poco “tronquito”, pero es que con este ataque masivo de grasa abdominal voy tirando más bien a camionero búlgaro descarga muelles. Me estoy poniendo toda brutota.

Ays, que penica, como se estropean los cuerpos. El temido efecto gorrión se me está acercando por la espalda: buche barrigón y patitas de alambre. Bueno, de mañana no pasa. Me peso y os lo cuento y si estoy anormalmente gorda pues anormalmente lo asumo y punto.

#CuandoteAlcanzaElEfectoGorrión

Hoy por si acaso me he trincado dos copas de vino mientras que arreglábamos el mundo mi amiga #TheGemelier y yo, no sea que mañana al bajar de la báscula descubra que no debería beber más que agua, concretamente, la que que trago en la piscina.

En fin, PATADA y PA’LANTE. Mañana más. Good night.

06.01.21 FIN DE FIESTA

Y a pesar de haber sido unas Fiestas con un sabor agridulce, mientras estoy aquí sentada frente al ordenador aun haciendo digestión del Roscón de Reyes me da un poco de penilla recoger el árbol. Menos mal que mañana empezaran a dar la matraca con el carnaval y los disfraces y nos parecerá a todos que Navidad fue hace tres meses. Así vamos. A toda pastilla.

Haciendo balance: Estas han sido las fiestas de la responsabilidad y los codazos. De Navidad en monodosis y turrones para dos. El fin de año en que decidí no llevar ropa roja, en vez de uvas tomé moras y brindé con gin-tonic. Y el año nuevo sin resaca porque no hubo fiesta.

Adiós 2020. El año en que me hice señora. Que me salió un pelo blanco en la ceja y tres pelazos incomodos en la barba. El año en que perdí otra dioptría, pero aprendí francés. El año de perder el norte y la regla. Y casi hasta la cordura.

El año en que ni sus Majestades gritaron: ¡Presentes! y en el que el verdadero regalo ha sido seguir estando todos. ¡Que no es poco!

Yo, el día 24 de Diciembre.Yo, hoy día 6 de Enero, después del roscón.

Lo único redondo de estas fiestas ha sido el roscón y ni eso. Como os lo cuento. Nos ha venido este año el susodicho sin haba ni rey, pero esto no es nada, también ¡sin relleno!

El acabose. ¡menudo timo!

Total, que era una magdalena con fruta, que si llega a estar un poco más tostado te crees que es un panetone en nuevo formato. Nuestra incredulidad era tal que nos lo hemos comido enterito y con las ultimas migajas sobre la mesa: hemos dado fe. Ni rey ni haba. Eso sí, el empacho en estos momentos es de órdago. Pero en casa somos muy de corroborar todo.

Buenas noches, compañeras. Respirad hondo que mañana toca pesarse y recordad…diga lo que diga la báscula: no hemos ganado peso, hemos acumulado felicidad.

 

05.01.21 MAJESTADES, TENGO UNA SUGERENCIA…

Queridos Reyes Magos,

¿Qué? ¿Cómo va la cosa? ¿Tirandillo? Ya, ya, que me vais a contar…

De hecho, os escribo por eso. A ver, que estaba yo pensando, si pudiera ser, que este año no fuerais al Portal de Belén.

Para empezar porque no sois del grupo burbuja de José, María & Cía., que ya tienen como allegado al Ángel y ya sabéis que el tema del aforo está complicado. Y porqué, además, la estación de PCRs está colapsada con los pastorcillos, así que vamos a arriesgar lo justo.

Y es que, sinceramente, con la que está cayendo, lo de oro, incienso y mirra y solo para uno, me está pareciendo entre banal e innecesario.

#QueBienQueOsGusteMiPropuesta
#QueBienQueOsGusteMiPropuesta

Yo creo que este año podríais sustituir los regalos al niño por paciencia, resiliencia y responsabilidad. No, no para Jesús. PARA TODOS. Porqué este año nos hemos portado excepcionalmente bien y prometemos seguir haciéndolo.

Además, aquí en nuestro planeta ya se ha organizado la de Dios es Cristo, lo digo por si os deja más tranquilos. Nunca antes se había armado un Belén de semejantes dimensiones.

Este año el carbón os lo podéis ahorrar, así mayoritariamente, digo. Bueno, traeros un par de sacos para repartir por la zona de Llinars, que parece ser que es donde más se lo han ganado.

Para los demás un poquito de felicidad, ¡que la merecemos!, prometemos dosificarla bien.

Y cómo sé que os quedáis sin curro el 7 de enero, os propongo que, en vez de meteros en ERTE, ayudéis a hacer unos viajes repartiendo vacunas. Eso estaría genial. Os voy preparando contrato.

Os dejo gel hidroalcohólico y mascarillas en la entrada, sed responsables y no entrar en casa sin ellas.

Ahhh! Solo una cosa más, este año no hace falta que sea excepcional. Con que sea NORMAL nosotros contentos.

Atentamente.

 

04.01.21 LENTILLALAND

Ha vuelto a suceder. Otra vez. Ayer de nuevo me fuÍ a dormir con una lentilla perdida dentro de mi ser. Llegué a casa después del vermut con la pretensión de quitarme las lentillas para echar una siesta de esas de pijama y baba como rezan los domingos, pero… ¡no queridas!

Salió la del ojo derecho y la del izquierdo. ¡Aysss compañeras! Se fue de turismo interno.

Decidme, por favor, que a alguna de vosotras también le ha pasado. Me levanté de la siesta, pasó la tarde, llegó la noche y ni rastro de la susodicha. A ver, ¿a vosotras os parece normal? Pues ha dormido conmigo. ¿Tantos recovecos tiene el ojo humano?

#AysMadreQueLaHePerdidoHoy me he levantado con el ojo “colorao” y un dolor de cabeza aluciflipante: La lentilla que ha llegado al cerebro, he pensado. No puede ser otra cosa. Bueno mira, a ver si así lo veo todo más claro… ¡pero no!

Cómo 11h de la mañana y mientras estudiaba frente al ordenador, ha hecho un triple salto mortal y se ha suicidado contra el teclado. Atropéllame camión: Lentillas con vida propia y carácter revoltoso. Lo que me faltaba.

Y es que debería abandonarme a mis gafas-de-ver y fin de lentillalandia, pero es que yo con gafas me veo de todo menos interesante. Me dan un aire abuelil que, si encima me pillan con cuatro canas, A-P-A-G-A.

Y claro está una al borde de la quinta planta y con la crisis de los cincuenta soplándole en el cogote, cómo para abandonarse.

#FuckTheGafas

Bueno, compañeras, me voy a ver el capítulo 4.506 de una serie turca a la que me enganche el verano pasado. Y ahora sí que me pongo las gafas, ¡que están los protagonistas para mojar pan!

Si no os saludo por la calle no me lo tengáis en cuenta. Miope si, fea nunca.

Good night, mis queridas.