07.05.18 EL CHIP EQUIVOCADO

Querido Diario Virtual,

El otro día mientras me daba un largo baño con agua ardiendo, copa de vino en mano y Vogue en la otra, me sobrevino la verdad. La neurona (Sí, singular. Siempre fui un poco hombre) se aceleró y de pronto vi la luz.

Y me di cuenta de porque mi mediocridad me pasa factura a cada rato y mis expectativas en todas las áreas de mi vida siempre son superiores a las de cualquier hijo de vecino.

El día que Dios me hizo tenía mal día. Yo que sé, pues igual habría dormido mal o habría estado hasta muy tarde de cháchara con los ángeles y tendría sueño o tuvo reunión con San Pedro y acabo tarde. El caso es que la pifio.

#ValeLoSé #DiosAVecesEstáMuyOcupado

A ver, que no debe ser fácil hacernos a todos diferentes. Imagino que el tema requiere de una concentración máxima. Yo me imagino la creación como una cadena de montaje con sus cajas etiquetadas.

“Cerebros hombre” “Cerebros mujer” “Chip belleza” “Chip inteligencia” “neuronas a peso” “Chip #NacidaParaTriunfar” “Chip #NacidaParaTrabajar”. “Chip eres un borde y lo sabes” “Chip Vas-para-jefazo”. Y ahí, justo ahí está el lio.

Yo estoy fabricada cómo mujer de barrio obrero con cerebro standard, chip inteligencia (sacrificando el de belleza claro) y trayendo el resto de materiales habituales de serie. Vamos lo básico. Un utilitario ¡vaya!  Pero en un descuido me colocaron el chip de “Nacida para Triunfar”.

#EsCiertoTantaCajaPuedeLlamarALaConfusión

Cada mañana cuando me levanto el chip se pone en marcha e intenta instalarse en mi cerebro. Y cada mañana cuando cojo el coche a las 7 de la mañana para ir a currar es lo mismo:

Paso 1) “¿Detener instalación chip triunfadora?”. “Detener”

Paso 2) Intento de desinstalación del susodicho. Mensaje aviso: “Warning no es posible. ¿Desea posponer”? Ok, pospongo.

Paso 3) Instalar chip currante. Aviso: “¿Esta segura que desea instalar el chip currante?”  Y aquí es donde dudo cada mañana antes de darle al “Continuar”.

#CualQuierDíaInstaloElChipYaVerQuéPasa

Y con esta bipolaridad me tiro cada día a la calle a dignificarme trabajando mínimo ocho horas.

Lo malo es que a cada rato me salta una ventanita pop–up: “El chip triunfadora no ha sido instalado correctamente. ¿Quiere instalar ahora?” No. No. No.

Ir por la vida con el chip equivocado es una tortura. Un camelo. Una faena extra. Un resbalar de tus propias expectativas. Un rollo-pollo.

Porqué si yo llevará el chip de “currante” pues cada día se haría una instalación automática con sus actualizaciones propias y sería feliz con mi vida de trabajadora.

No como ahora que parezco todo el día una ingrata insatisfecha porque por lo visto estoy programada para triunfar en algo y no consigo saber en qué.

¿Alguien sabe el teléfono del departamento de “Quejas Divinas”? Por favor, si alguien dispone de esta información que me la facilite que me es muy necesaria. Bueno, y de paso también se la pasaré a mi compañera de trabajo. Ella cree que es Jennifer López. A saber en que estaría pensando Dios ese día y ¡que chip le puso!.

#YoNoSoyGente #PeroLlevoElChipEquivocado

 

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