LA ANTIMALETA

Sé que el titulo suena extraño, pero enseguida me explico. Cuando leáis esto estaré a escasas horas de coger el típico vuelo perro de las 6 de la mañana en dirección a Grecia (como siempre tengo el don de la oportunidad, he creído que éste es el gran momento para visitar ese país).

Acabo de cerrar la maleta y he revisado unas 500 veces que llevo el DNI y el resto de la documentación encima (este tema me obsesiona desde que una vez lo perdí todo en una tienda del aeropuerto).

Yo viajo siempre con la maleta de mano únicamente. El hecho de que me la puedan extraviar me da tanto repelús que prefiero economizar en su contenido y llevarla bajo brazo a todos lados. #nosinmimaleta

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Así que hablemos pues de cómo puedes conseguir viajar con una mini maleta que no tengas que embarcar.

Qué cosas NO debes poner en tu maleta porque NO las vas a necesitar.

La verdad es que cuando llegan las vacaciones se sucede un hecho interesantísimo y es que crees que en esa triste semana de solano y descanso que te vas a dar te va a dar tiempo de hacer todo lo que no has hecho en un año.

¿En serio? ¡Venga! Semana = 7 días, Día = 24 horas. Fin del recuento. Un año es mucho más largo y hay un montón de cosas simples que no has hecho (¡de hecho otras que ¡ni siquiera has comenzado!).


Vamos con 5 tips básicos para evitar la ANTIMALETA:

1) Libros: Seamos sinceros. ¿Cuántos libros te has leído desde Septiembre? ¿Uno? ¿Dos? El que tienes en la mesita que vas leyendo como diría Ricky Martín: un pasito pa’lante María y un pasito pa’tras, ese no cuenta. Hace semanas que te mueves entre la página 52 y 55 incapaz de avanzar.

Yo no soy gente, Historias reales., mundo surrealista, La antimaleta, que no llevar en una maleta, viajar sin embarcar maletas, maletas-pesadas2¿Tres libros vas a meter en la maleta?

Si eres capaz de leerlos es que no piensas ni dirigirle la palabra a tu partenaire ni despistarte con el vuelo rasante de una gaviota playera en toda la semana. ¡No hombre no!

Te dejo que eches uno, al que menos aprecio le tengas porque va a volver en el mismo sitio que le asignaste pero algo más magulladito y como mucho un par de Cuores para reírte de la celulitis ajena y olvidarte de la tuya. That’s all. #serrealistatambienesinteresante.


2.Las Bambas: ¡Claro! Llegó el verano y hay que cuidarse porque enseñamos cacha. Mal. Hay que cuidarse antes con la idea de que mostrarse al público en verano sea lo más digno posible.

Una vez situado en el sitio de destino de veraneo, ya has hecho lo que has podido y la operación biquini se da por concluida tenga ésta el resultado que tenga. Pretender creer que vas a ponerte en forma en esos 7 únicos días en los que la siesta está permitida es un error, un craso error.

¿Comenzar running? ¿En serio vas a darte el madrugón para que no te pille elYo no soy gente, Historias reales., mundo surrealista, La antimaleta, que no llevar en una maleta, viajar sin embarcar maletas, bambas solano de las 9 de la mañana para salir a correr “esa semana”?

Con lo bien que se está en la cama con el fresquito mañanero. No vas a hacerlo y lo sabes.

Así que saca ahora mismo y sin remordimiento las bambas de tu maleta y amortiza ese maravilloso espacio ganado con kaftanes de flecos para paseos de puesta de sol. #yacorreraselrestodelaño #operaciónbquinioff


3.Máscaras, mascarillas y otros potingues varios: Desde el cariño te lo digo: Si no te has hecho una mascarilla reparadora en los tres últimos meses, ¡no te la vas a hacer en vacaciones!

Tenemos tendencia a echar en la maleta mascarilla vital para pieles deshidratadas, anticelulítico extrem, suavizante reparador, antiojeras y bolsas, Sérum efecto lifting. A ver, alma de cántaro, ¿a quién pretendes engañar?

Yo no soy gente, Historias reales., mundo surrealista, La antimaleta, que no llevar en una maleta, viajar sin embarcar maletas, maletas-pesadas2, mascarillasLa realidad se impone. Vuelves de la playa con más arena que el cubo y rastrillo de tu hijo.

Tienes tanta sal que te pican los ojos y te arrancarías la piel achicharrada como si quisieras hacerte un bolso con ella.

Llegas a la ducha y aquello es lo más cercano a la gloria. Le das al agua fría y literalmente mueres bajo esa lluvia maravillosa.

El neceser con todos los potingues se ha quedado en la habitación y en ese momento te da igual lavarte con Fairy y que el guante de crin se haya quedado en Yo no soy gente, Historias reales., mundo surrealista, La antimaleta, que no llevar en una maleta, viajar sin embarcar maletas, maletas-pesadas2, mascarillas 2Albuquerque: tú quieres refrescarte y punto.

Sales de la ducha y a los tres minutos estas traspirando de nuevo, ponerte anticelulítico en esos momentos es lo más cercano al suicidio, así que desistes mientras piensas, de forma absolutamente engañosa: “Mañana, ya si eso”.

Esto se viene conociendo por autoengaño. Saca de tu maleta todos los potingues y deja como mucho un aftersun, si te lo pones todos los días, te pongo la primera piedra para un monumento. #enveranomásquenuncamenosesmás.


4.Tus súper sandalias modelo soy-la-la-reina-de-los-mares: Taconazo de 13 cms y estampado tribal. Son la leche. A pesar de que sólo te combinan con negro y te tienen que dejar en la puerta del restaurante porque no puedes ni caminar con ellas.

9-sandalias-mujer-jeffrey-campbell-plataforma-tachuelas-negro-y-lilaPero te parecen ideales para “dar el golpe de efecto” en una cena veraniega. Tú misma.

Pero después de un día duro de playa y mercadillos a 40 grados, meter tus piececillos hinchados en esos zapatos de cenicienta te va a parecer una broma de mal gusto.

Con un poco de suerte y no pocas dudas, decides salir de tus flip flops y calzarte un tacón medio de una sandalia tirando a normalita con la que además podrás dar un paseo después de la cena.

Sácalas ahora mismo de la maleta. Irán pasando los días y no verás el momento de ponértelas. Se ve mucho en revistas, pero a no ser que seas Carrie Bradshaw son una utopía.

Mucho mejor unas plataformas que peguen con todo. Y mejor aún si te las puedes llevar puestas, sitio que liberas en la maleta para un biquini extra. #loszapatosdecenicientanosonparatardesplayeras.


5. Medicamentes innecesarios: Si no es que estás viajando a Etiopía u otro país con déficit de medicinas, por favor, no cargues con un neceser con medicamentos por-si.

Por si me deshidrato, por si me caigo, por si me sale un herpes, por si me da cólico nefrítico…las posibilidades son infinitas y seguramente si te pasa algo será alguna cosa para lo que no trajiste remedio.

La ley de Murphy en estos casos es un clásico.

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Imposible pensar en todo y casi todo tiene remedio. En un viaje a Venezuela me hice un corte en la pierna con un alambre.

A falta de medicamentos me tiraron una botella de Ron Santa Teresa. Nunca una herida estuvo tan bien desinfectada y por supuesto sin secuelas posteriores.

Así que echa tres iboprufenos y dos tiritas y marchando. Seamos realistas: En vacaciones a uno no le duele ni la cabeza. Los dolores vienen al regreso. #dinoalosmedicamentos #notevaapasarnada


Y la lista podría ser infinita. Yo ya hice mi mini maleta.

Me llevé una Vogue para el trayecto y las dos páginas de rigor antes de la cabezada de fin-del-día.

Una hidratante para la cara y un after-sun de Aloe Vera. Tiré las bambas. Me voy con mis plataformas puestas. Y en el neceser iboprufeno y un laxante (que ya se sabe que el cambio de ambiente es muy malo para estas cosas) y…

¡ a volar!

Sed felices. Os cuento todo a mi regreso.

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MANÍAS PLAYERAS

La playa. Un paraíso donde relajarse para algunos. Un campo de entrenamiento para otros. Ese camping donde instalarse hasta con la bombona de gas. Un solárium infinito. Una guardería pública. Esa discoteca móvil. Tantas realidades como personas. Posibilidades infinitas. Manías por doquier y humanidad compartiendo arena.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista,  Historias Playeras, Summer, BeachMe doy cuenta que de más joven gestionaba mejor este tema.

Ir a la playa era ir a la playa, sin más.

Con su arena pringosa, su solazo abrasador y la mar salada. Punto.

Ahora me doy cuenta que he desarrollado unas cuantas manías y que para tostarme bajo el sol necesito aplicarme una terapia de relajación y un mantra especial para la ocasión.

Y es que yo soy de las que va a la playa a relajarse, lo que pasa es que luego hay un montón de gente que se cruza en mi camino e intenta que eso no suceda.

Cositas que me han pasado en este primer mes de playa y ejemplares vistos en la costa por estas fechas:

El típico: “espacio-vital-¿y-eso-qué-es?” Suelen llegar tarde pero con garra y luchando por un buen hueco. Traen sombrillas varias y más enseres que en Los Encantes. No tienen percepción del espacio, ven un mini hueco y se tiran en barrena. ¡Aquello es el desembarco de Normandía!

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista,  Historias Playeras, Summer, Beach 2No te miran porque intuyen la mirada asesina que les estás clavando y siguen a lo suyo inmunizados a cualquier comentario subliminal que les puedas hacer al respecto.

Cuatro personajillos de este calado se situaron la semana pasada a los pies de mi hamaca, que no sabía cómo salir de ella sin pisarlos.

Al final reuní mi dignidad y mi sombrilla y fui yo la que me moví para ganar espacio para ambos, recordando el dicho que siempre dice mi madre “El que tenga más conocimiento que lo aplique”. #respetarelespaciovitalplease


El “mi-sombra-es-tu-sombra”: Dícese del espécimen/es que bajan a la playa con dos sombrillas de un diámetro descomunal y cuya sombra tapa tu sol. Que digo yo… que una sabe cuándo quiere sombra y cuándo quiere sol y no necesita de recursos ajenos.

Los miras incómoda y ellos te contestan: “No, si ahora enseguida gira el sol”.Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista,  Historias Playeras, Summer, Beach 25

Les giraría yo la cabeza hasta que le diera más vueltas que a la niña del exorcista y cuando parara de nuevo les echaría protector en los ojos hasta que se les cayeran.

Pero respiro hondo, cojo mi hamaca y la sitúo al otro lado de mi sombrilla con una sonrisa más jocosa que la del Joker y que deja claro que:

¡sí, me han molestado!

#nonecesitotusombra #megustamisol


Los “paleros”. No se puede generalizar pero muchos de ellos se agachan tantas veces a recoger la pelota que hace pensar que sólo juegan a esto los tres días de playa. Aún a riesgo de deslomarse los ves cómo, sin tregua, están dándolo todo: tic-tic-tic-tic.

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Justo en ese momento me doy cuenta que tengo instintos de asesina en serie, porque me levantaría de la maca y les arrancaría la tontá de las paletas a todos los que encontrara a mi paso sin distinción alguna.

Si se sitúan en la orilla: mal. La entrada de la playa debería estar libre y gozosa para todos y se sitúan detrás peor, porque molestan a un radio de personas aún mayor, porque el sonido de las olas te queda lejos y no amortigua el maldito tic-tic-tic. #esapalaesunarmadedestrucciónmasiva #tic-tic-rompetimpanos


“La familia cebolleta”. Amplia en número, confunde la playa con un camping. Traen neveras tan grandes que parecen las de un restaurante de bodas. Mesas, sillas y hasta el camping gas si me apuras.

El despliegue de medios es infinito. Ellos no se instalan: Colonizan.

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Y como no se conforman con un rinconcito discreto, plantan posaderas en medio de todo el meollo.

Montan su propia fiesta como si estuvieran en una burbuja y nadie pudiera verles.

En ese momento me gustaría tener una varita mágica, convertirlos en tortugas y lanzarlos al mar para que allí hagan de las suyas a sus anchas. #lohagoporellosqueconste.


Capítulo aparte merecerían las discotecas móviles evolucionadas del radiocasette de turno al iphone con altavoces. No es que espere escuchar música clásica pero tampoco es necesario que el reggeaton a todo trapo se me meta en las entrañas.Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista,  Historias Playeras, Summer, Beach 599

A la tercera canción sólo quiero levantarme e incrustarle el iphone en el cerebro para que sientan la música desde dentro. #reggeatonerosnogracias


Aunque la peor parte se la llevan los partidos de fútbol improvisados, los gritos de “jaleo” del personal y los bocinazos de “chuta, chuta”. Por alguna razón mi hamaca suele estar siempre muy cerca del terreno de juego y los balonazos casi certeros me hacen sudar la gota gorda más que los 40 grados que caen.

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Otro misterio es por qué todos los jugadores presentes responden al nombre de “Iker”. Bueno, mejor dicho, “Ikeeeeeeeeeeer”. Por lo visto es un nombre que no puede ser pronunciado sin alargar la última vocal y en un tono menor a los 475835 decibelios.

La contaminación Iker-acústica es lo que peor llevo. #cuantodañohahechocasillas


Expuesto esto, entiendo porqué las celebrities se van a esas playas paradisíacas en las que la compañía más cercana está a medio kilómetro.

Yo, que no soy celebrity ni rica, me voy a mi querido Cabo de Gata, que tiene unas aguas maravillosas y un índice de habitantes por kilómetro cuadrado más bajo que la media y consecuentemente sus playas están menos congestionadas.

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Bueno, eso y que los dos kilómetros de acantilado que te has de chupar para bajar a la playa desmoralizan a hamaqueros, sillas, carritos y neveras, lo cual también agiliza el ambiente.

Yo por si acaso voy a la playa siempre sin objetos punzantes. Nunca se sabe de qué es capaz una, inducida por el machacante reggeaton, tres Ikers cercanos y una familia comiéndote los pies.

OHMMM. OHMMM. OHMMM.

¡A disfrutar de la playita chic@s, manías incluidas, of course!!!

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SIN JUICIO

Vale. Los que me conocéis ya sabéis que juicio de serie traía poco, pero me da rabia que me lo vayan quitando.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracciónLa primera muela del juicio que pierdo, pasados los cuarenta y aun así un trauma. Ya sé que no lo sabe nadie, pero lo sé yo y lo llevo mal.Me lavo los dientes y contemplo mi dentadura asimétrica, porque claro está, el lado izquierdo ha sufrido una pérdida irremplazable y lo vivo como una tragedia.

Incluso sabiendo que con la boquita de piñón que tengo ni en la mejor de mis carcajadas nadie atinará a ver que tengo una “falta”, yo sé que es una pérdida.

Hace meses se astilló la pieza en cuestión pero resistí. Más tarde se resquebrajó y le imploré al dentista que me la limara pero la dejara conmigo. No fue hasta que Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 2la muy desagradecida abrió un boquete que empecé a ver que aquello era el principio del fin.

El juicio se me iba en cada cepillado y aquello clamaba una decisión de forma inmediata.

Paso uno: Coger hora para hacerme una radiografía de toda la boca. Allí estaba yo y mi mellada muela dispuesta  a dejarme fotografiar. Rápido e indoloro. La chica me pide el email para enviarme la foto de marras.

Hacía tanto que no me hacía una radiografía bucal que este hecho me pareció una modernidad, eso o me empiezo hacer mayor. Estoy segura que la nueva generación hasta hubiera llevado un pen para llevársela de inmediato.

La verdad que recibir dicho email no es nada grato. Ver tu mandíbula a todo trapo en la pantalla del ordenador con aires de esqueleto intimida un poco, todo sea dicho.

Paso dos: Coger hora para enseñársela al dentista. Cojo hora, pospongo, anulo y empiezo de nuevo tres veces. Nadie dijo que fuera Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 29fácil. Era mi primera extracción y estas cosas, como todas las primeras veces, marcan. Finalmente llegó el día, tenía una cita con ese sillón inhóspito y ahí iba yo.

Estaba nerviosa, tanto que leí mal la anotación en mi móvil y me presenté en otra clínica. Llegué a recepción di mi nombre y ya por las miradas me di cuenta que, por alguna razón, estaba en el sitio equivocado. Leí de nuevo en mi móvil y efectivamente vi que la había cagado, me puse más nerviosa y decidí que anulaba. Pero no podía abortar la operación otra vez, sería la cuarta y eso mi muela igual lo soportaba pero mi dignidad no.

Este es uno de esos claros momentos en que te encantaría poder teletransportarte. Pero como no es posible arranqué mi coche y crucé toda la ciudad como alma que lleva el diablo: era una mujer con una misión.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 600Llego media hora más tarde al sitio correcto y saludo en recepción, me dicen que como es una primera visita el doctor me visita igualmente.

Me siento en la sala de visitas y ojeo el Lecturas y el pensamiento de por qué está Lomana y no Kiko Rivera en Supervivientes cruza mi mente.

Kiko perdería unos kilitos, la cual cosa le iría de fábula y Lomana recuperaría el tipo y el rimmel y volvería a sus andanzas fashionistas donde se la echa de menos.

Estos pensamientos trascendentales ocupaban mi mente, cuando oigo mi nombre en voz alta. Me giro y veo a tremendo tipo pasando del 1.80cm, mi debilidad, en sus cuarenta-y-tantos bien llevados y con una sonrisa apabullante que me dice: “¿Me acompañas?”.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 00Me vengo arriba de forma inmediata y decido hacerle una caída de ojos de las que quita el hipo, me cuestiono si flirtear con él pero me doy cuenta que coquetear con alguien que va a empezar a hurgar en tu boca y sus interiores miserias de un momento a otro no es un gran plan.

Aun así me noto que estoy extremadamente simpática para la situación en que me hayo y no dejo de sonreír cual adolescente a punto de su viaje de fin de curso.

Me devuelve la radiografía y me dice: “Una extracción normal. ¿Lo hacemos ahora?” “¿El qué?” contestó yo mientras mi mente divaga ante pensamientos impuros e imaginación disparada. “La extracción” – dice él.

Ahora, así, ya, sin previo aviso, sin venir preparada, sin intuirlo siquiera: entro en pánico.

Vuelvo a estar en la sala de espera. Atacada. Cojo de nuevo el Lecturas pero me doy cuenta que me importa un carajo que Kiko Rivera reviente de gordo y Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 60Lomana se quede esquelética y sin stock de rimmel.

Sólo puedo pensar que ha llegado el día JF (juicio fuera) y que al día siguiente tengo por la mañana unas charlas profesionales y por la
tarde una fiesta glamurosa.

Y me visualizo a mí misma soltando hilillos de sangre por las comisuras mientras intento hacer la presentación y con la cara con una hinchazón digna del KO más brutal.

Me imagino sonriendo mellada en la fiesta nocturna mientras la gente se ríe en mi cara hinchada.

Además debo marchar de viaje de trabajo y me entra el pavor de una posible complicación en destino y sin medico local conocido. Aggggrrr. El corazón me va a mil. Las letras de la revista se han vuelto borrosas y yo sólo pienso en huir.

Me levanto y me dirijo a recepción. Informo de que me voy y la chica me mira en modo hay-más-locos-fuera-que-dentro pero me devuelve mi tarjeta y en esas llega el dentista y me dice “pasa”. Miro a la recepcionista y luego al dentista buenorro y de nuevo a la recepcionista y al dentista que no entiende nada. Devuelvo mi tarjeta, compongo mi maltrecho ego y contesto “vamos”.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 4Estoy aterrada. El buenorro entra a matar y me asesta dos  estocadas de anestesia que me hacen ver la Vía Láctea al completo. Me quedo sola esperando a que se me duerma la zona y aprovecho para hacerme unos selfies a baba colgando y con panic-face y chateo con mis amigos más íntimos pidiéndoles que me envíen coraje y valentía para superar el momento.

Llega la enfermera, Concha para más señas, encantadora. Le confieso estoy histérica y me larga un Valium. “¿Te has tomado el antibiótico?” – me dice. Niego con la cabeza, me casco dos Augmentine de tamaño meteorito y vuelve el buenorro.

Empieza el hurgue y sólo tengo ganas de llorar, pero a mi edad quedaría patético así que resisto como puedo pero el dolor me mata. Parece ser que la zona no está bien dormida.

Otra estocada. Le pido a Concha que me coja la mano y que me entretenga mientras buenorro, que ya empieza a caerme mal, ataca de nuevo.

Y se me caen dos lágrimas mientras le estrujo la mano a Concha que no deja de contarme chistes malos de dentistas y “bocas abiertas”. Chillo. Estoy segura que con ese alarido media consulta ha salido despavorida.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 3Subo las dos piernas encima del sillón, apretó más la mano a Concha, odio a buenorro con todas mis fuerzas. Sigue el forcejeo, el hurgue y de pronto…la nada. Ya está.

Estoy agotada, me he contraído y estirado más en ese sillón que en una clase de tonificación y abdominales juntos. Le doy las gracias a Concha, sonrío sin muela y con la boca ensangrentada a buenorro y pido llevarme la pieza en cuestión: tanto sufrimiento merece que como mínimo pueda llevarme el trofeo.

Me dirijo hacia recepción donde las chicas casi me hacen la ola. Recojo mi tarjeta y algunas miradas hirientes y me voy.

Salgo a la calle con la cara como si fuera de cartón piedra pero con ánimo de ganadora, he resistido, he vencido, lo he conseguido.Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, sin juicio, muelas del juicio, extracción 59

Paro en la primera tienda que encuentro y me compro tres vestidos del tirón. Una hazaña así merece una recompensa a la altura.

Y así fue. Y ahora ando con la vida con un poco menos de juicio aunque con la muela en el bolso para minimizar el sentimiento de pérdida.

Un poco más ligera de dentadura pero más cargada de manías bucales.

Madre del Amor Hermoso, qué tarde la de aquel día, qué sonrisa la de aquel buenorro y qué mano la de Concha. A veces no todo es tan malo como parece. ¿No creéis?

Y vosotr@s, ¿Cómo andáis de juicio?


Hoy tenéis nuevo post en mi otro blog: Cuidatuimagen

“TROPICALÍSIMO!”

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DESUBICAD@S

Desubicad@s os he dejado yo con el título. Lo sé Lo sé. Pero me explico enseguida.

No me refiero con desubicar a ponerte unos tejanos con una camisa de luces o a llevar un vestidazo de noche con unos zapatos casual, vamos, lo que viene siendo llevar lo inesperado en el sitio que no se espera. Eso es lo que en la moda entendemos por desubicar, que viene siendo lo de combino como me apetece porque soy trendy y lo aguanto todo. ¡No, no es esto!

Tampoco me refiero a aquello de “desubicar” momentáneamente las llaves de casa, que en realidad quiere decir que no tienes ni puñetera idea de dónde andan.

Ni lo de cambiar la aceitera de sitio porque al desubicar la cotidianidad mueves otra energía o eso nos venden en los cursos de espiritualidad barata. ¡Que no!

imgpalabra

Me refiero a desubicar las cosas que en un momento dado de tu vida fueron especiales en el espacio-tiempo-compañía inadecuado, dando como resultado un sinsentido absoluto.

Por ejemplo, cuando veraneo en Almería: tierra donde te levantas y a las 10 de la mañana el Lorenzo ya te está lanzando una temperatura de 38 grados.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, desubicados, tinto de veranoCoges los enseres, haces los recados importantes tipo compra de hielo, fruta, revistas y otros menesteres y te lanzas playa abajo para echar el día.

Cuando llegas a la arena con el sudor que te está entrando en los ojos, lo tiras todo, parasol, hamaca y cesto y te agarras a un tinto de verano como si aquello fuera el elixir de la juventud y tú Marujita Díaz pidiendo un milagro.

Lanzas un “ahhh” después del primer trago y la vida es bella, tú afortunada y el mundo un lugar maravilloso.

Pues con este recuerdo en mente me fui al Alcampo y me compré una caja de tinto de verano. Lo puse en mi nevera, agarré la primera botella fresquita y me senté en el balcón de mi casa viendo cómo los coches se atascaban en la rotonda y pitaban sin parar. Cero gracia. Mierda de tinto de verano.

Otro momento Sue Ellen. El vinito blanco Perro Verde que me tomo con mis amigas de siempre en esas cenas en que despellejamos sin piedadYo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, desubicados, perro verde a todo títere con cabeza.

Reímos y charlamos de sexo, hombres y celulitis. Y a cada ocurrencia nos crecemos y nos ponemos otra copa.

Para cuando se acaba la botella nos creemos las más graciosas del restaurante y algo tendrá de verdad porque hasta los camareros piden asilo en nuestra mesa.

La semana pasada me compré un perro verde y lo puse en la nevera para “deleitarme” el finde. No encontraba el momento adecuado y ya el domingo decidí que la abría sí o sí, mientras me comía un plato de macarrones y charlaba con mi marido sobre los gastos fijos que teníamos. Cero risas. Mierda de Perro Verde.
Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, desubicados, botas bohoY si hablamos de ropa, imaginaros, ese viaje idílico que hacéis a las Islas Griegas, Ibiza o Formentera, todo vale.

Y claro puestas allí y en situación lo suyo es comprarse el típico vestido calado blanco especial-puestas-de-sol y el sombrero vaquerito especial-fiestas-de-tarde y los botines camperos cortitos especial-rollo-boho-nocturno. Y lo das todo.

Literalmente te vacías en destino. Cada soplo de viento, resto de mojitos y olor a hierbabuena se viene contigo en la maleta impregnado en esa ropa llena de Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, desubicados, sombrero vaquerorecuerdos.

Llegas aquí y en lo que empieza la rutina te refugias en la reminiscencia de aquellos días y te pones el vestido, los botines, el sombrero y los 76 collares que te compraste en los chiringuitos de turno.

Y sales a la calle. La señora de la frutería te mira sin poder articular palabra. Aunque te conoce no sabe por qué ese día vas disfrazada y a riesgo de cagarla prefiere callar.

keep-calm-and-no-entiendo-nadaEn el Mercadona la cajera te mira como si te hubieras vuelto loca o fueras guiri y ves que te habla despacito porque tiene la esperanza de que seas rusa y no la entiendas y que tampoco entiendas que aquí en el barrio se lleva otro estilo.

Y vuelves para casa con tus tomates y tus Coca-Colas y una desazón de andar desubicada que te cala el alma. Cero buenrollismo isleño. Mierda de look boho.

O ese rollito de verano que te echas porque coincidís en el chiringuito con la caipiriña de media tarde todos los días. Alto, guapo, morenazo, simpático, con ganas de marcha. Te pasas las noches echando unas risas con él y todos los amigotes con los que comparte apartamento. Besos, risas, abrazos, buen rollo y un “te veo en Barcelona”.

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Total acabáis descubriendo que vivís a cuatro paradas de metro.

Y lo ves venir. Ya en la ciudad de origen. Pero el tipo ya no está moreno. Y sin las bermudas y la camiseta de tirantes es más soso que soso y vistiendo parece un banquero, se te cae el alma al suelo, pero aún tienes la esperanza de que el carisma veraniego pueda con todo y entonces es cuando te explica que vive con sus padres.

Y tú quieres llorar pensando que ese tipejo que te pareció magnifico en verano ahora sólo te sugiere huir, correr desesperadamente rápido y
lejos.

La magia se fue junto con el moreno de verano y liarte con un tipo que se pide un ejecutivo2agua con gas y que avisa a su madre que va a llegar tarde te parece tan poco sugerente que te hace pensar que en verano fuiste abducida por un grupo de extraterrestres y te lavaron el cerebro dejándote a merced de cualquier ejemplar que luciera bermudas. Cero magia. Mierda de rollito veraniego.

Todas estas reflexiones andaba haciendo yo el otro día mientras mi marido se iba a echar la siesta y yo me quedaba sentada en la mesa de la cocina con mi Perro Verde solitario.

tumblr_mbzte07sGp1r2y7qbo1_r1_1280Y es que bien pensado hay que aprovechar todo lo bueno que nos trae cada situación y no desubicarlo.

Cada cosa en su lugar, en su momento, en la compañía adecuada, en el lugar correcto. Porque luego lo desubicas y… ¡Mierda, te cargaste el recuerdo!

Sed muy felices, ubicaros y disfrutar los buenos momentos y recordar no desubicaros de forma inadecuada.

Por cierto, vendo sombrero vaquero baratito… ¿alguien se va a Formentera próximamente?


Y hoy tenéis nueva entrada en mi otro blog: Cuidatuimagen

…de FOFISANOS y HOMBRES-SEÑORA!

Cuida de ti, cuida tu imagen. Fofisanos, Hombres señora, Richard Gere