PRIMOS

Yo tengo tres. Primos, quiero decir. De sangre, me refiero. Que gente prima hay suelta a mansalva y que te toca aguantar primos a diario, pues también.

Pero que no, que hoy me refiero a ésos que te tocan en suerte sin tú pedirlo ni solicitarlo, vamos, que te vienen dados ‘con la vida’ que traes. Como diría mi tía: “primo es ese trozo de carne con ojos que corre por la vida con el mismo 50% de sangre que tú”.

Eah. Ya está aclarado.

yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-los-pecos-estrellitas-2

Cuando nací ya existían mi primo José y mi prima Pili. Con el primero me llevo bastantes años (bueno eso me lo parecía entonces). En realidad, me llevo siete, que esto en según qué momentos de la vida es una tontá. Pregúntale a Madonna cuántos años se lleva con su yogurín. ¡Siete le va a dar hasta risa! Pero a mí entonces me parecía un mundo.

Con mi prima Pili me llevo tres. Eso y ser ambas mujeres y mandonas une mucho. Eso quiere decir que cuando yo tenía tres ella tenía seis. Que cuando a ella la vestían de flamenca, a mí también. Que cuando nos disfrazaban de bailarinas, ella iba de rojo y yo de blanco. Y que a la comba saltábamos las dos como podíamos y a la goma también.

Durante años nos divertimos mogollón. Jugábamos a la ‘radio’: yo era la presentadora y ella era la que cantaba. Algo así como: “Y ahora presentamos a Los Pecos y su tema ‘Háblame de ti’”. ¡Jolín! ¡Y mi prima era capaz de hacer las dos voces! Y eso que el rubio tenía una voz de gallito capado que no te lo acababas, pero la tía lo bordaba.

Así nos entreteníamos en los largos viajes con el Renault de mi tío. Que lo pienso ahora y seguro que mis tíos hubieran matado por poder darnos una tablet a cada una y que nos calláramos. Éramos una emisora infinita.

Y entonces llegó mi primo Javi, el pequeñajo. Tenía la boca grande y lloraba mucho, mucho. Cuando él ya tuvo tres años, quería jugar con nosotras. Pero a nosotras, que ya éramos mayores, MUY mayores, la criatura nos parecía un estorbo tamaño XL.

Mi prima y yo jugábamos en el pasillo de casa de mi abuela paterna, un pasillo largo y desangelado de casa antigua, a aquellas cosas a las que los niños no podrían jugar ahora sin ayuda tecnológica. Jugábamos a hacernos una casa con una manta, una tienda con dos maderas y una vida con los dos primeros trastos que encontrábamos a nuestro paso. ¡Aquello era echarle imaginación!

Pero ahí estaba Javi. El muy pesado quería jugar con nosotras. Así que le decíamos mi prima y yo: “un momento que nos vamos a reunir y vamos a pensar algo para ti”.

Y le ofrecíamos dos opciones.

  • Tú eras el perro y ladrabas siempre que venía alguien.
  • Eres el cartero y de vez en cuando nos traes una carta.

yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-los-pecos-mi-primo-el-perro-y-el-cartero

Pero era complicado. Ríete tú de “El cartero siempre llama dos veces”. Javi llamaba doscientas y nosotras incansablemente salíamos de nuestra manta-casa para recoger la carta invisible y cambiarle el rol: Ahora eres el perro. Guau, guau. A jugar al bosque. Esto ahora sería una suerte de bullying, pero entonces nos parecía de lo más normal. Y mientras lo escuchábamos ladrar a lo lejos, nosotras a lo nuestro, sin atisbo de remordimiento.

Un verano nos fuimos todos a veranear a un apartamento en El Vendrell. No era tarea fácil llegar todos a la playa por la mañana. Llegábamos a la buena hora. A las doce. Con la playa como una marabunta. Pero a dos matrimonios y cuatro niños se les hace hueco enseguida.

La playa, cuando eres pequeño, es la releche. Es un Parque de Atracciones para ti solo. Mearte en la orilla. Tirar arena a los ojos a tu prima. Pisar toallas ajenas. Comer galletas María. Correr para que tu primo pequeño que viene llorando no te alcance. Toda clase de pequeñas fechorías están permitidas. Jolín. Ahora haces algo así y ‘no eres empático’. Madre mía dónde quedaba la empatía por aquellas fechas.

yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-los-pecos-mi-primo-el-perro-y-el-cartero-playa

A la una y media, mujeres y niñas nos retirábamos al apartamento a hacer la comida. Bueno eso las madres. Yo, hasta ahora, y ya tengo cuarenta y cinco, he conseguido librarme de hacer comida alguna. Los hombres se quedaban en la playa. Mi tío y mi padre se iban al chiringuito a tomarse un pelotazo y una lata de berberechos “La onza de oro”.  yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-los-pecos-mi-primo-el-perro-y-el-cartero-cubata

Y mi primo José, que ya tenía trece años, ya podía quedarse con ellos a tomarse una Coca-Cola – nunca sabremos si fue su inicio al ‘cubata’ o no- o a darse un garbeo a su aire.

Lo que sí que sabemos es que se iban a ver suecas en top-less. Algo tan inofensivo que da hasta risa comparado con el porno que hay hoy a pedir de tecla.

Todos los días lo mismo. Había que estirar de mi primo Javi para sacarlo de la playa, que lloraba y con esa bocaza tan enorme para su edad decía una y otra vez con su voz de trapo: “Yo quiero un ‘culata’. Yo también quiero ‘un culata’”. Dramón diario.

Pero así era IS-PAIN en los 70. Los hombres de la casa llegaban, la mesa estaba puesta, las niñas acicaladas y a comer paella. Y luego siestorra para todos. Esto ahora sería machismo, entonces era normalidad. Paz y después gloria. Grandes años, no os lo voy a negar.

Tardes visitando tiendas de cerámica, pueblos con paseo marítimo, comiendo helados y haciéndonos fotos en puestos de melones.Nos compraban estrellas de mar vivas – que obviamente morían al poco tiempo de estar con nosotros – y por las noches contábamos chistes en el terrado del apartamento mientras comíamos pipas directamente del girasol.

yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-los-pecos-mi-primo-el-perro-y-el-cartero-girasol

La verdad es que, aunque ahora hemos crecido y nos hayamos distanciado, siguen en mi memoria aquellos años. Porque la vida, pero sobre todo la infancia, es mejor con primos. Ahora ya no sé si nos quedan muchas cosas en común. Me parece suficiente saber que seguimos siendo familia, saber que queremos que nos vaya bien a todos y que tenemos recuerdos comunes que nos unirán siempre.

(A Santi, el futbolista. A Pili, la cantante más molona. A Javi el perro-cartero) 

 Y vosotr@s, ¿Qué me contáis?

¿Tenéis primos? ¿Qué recuerdos os unen a ellos?

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #ConPrimoslaVidaEsmejor

jones yonosoygente

 

 

EL OTRO DÍA TE VI PEOR.

He decidido contároslo todo. Todo. Todo todo.

Al fin y al cabo los YoNoSoyGente lectores y servidora hace tiempo que empezamos a ser una familia. Y la famiiiliiiia (que diría El Padrino) está para lo bueno y para lo malo. Para comer spaguettis y para coserse a balazos. Pues eso.

yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-el-otro-dia-te-vi-peor-de-despidos-y-organismos-oficiales-el-padrino

Así que aquí estamos, mi portátil y yo mano a mano, como dos insensatos dispuestos a lanzarnos a la aventura de la escritura, sin juicio alguno que nos frene.

Imaginaos que yo ahora os digo: Tengo 45 años, me acaban de despedir, en Infojobs solo buscan becarias y yo, y mi maltrecho ego, vamos de portal en portal – digital – a la caza y captura de un trabajo digno mientras mis canas se multiplican.

¿Qué pensaríais de mí? Que soy una perdedora. Una desorientada. Una loca con necesidad de reinventarse. Una funambulista más en la cuerda floja buscando un nuevo circo. Vale. Igual sí.

Pero también soy una heroína – sin capa – dispuesta a echar a volar. Una ilusionista con aires de trilero, pero con buen pulso. Una superviviente que le echa moral al tema. Una suerte de espartana que se levanta del barro, se retoca la máscara de pestañas y grita: ¡Date caña!

#HoyEnDíaEnElMercadoLaboralTener45PareceUnCrimen yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-el-otro-dia-te-vi-peor-de-despidos-y-organismos-oficiales-el-padrino-45

De hecho, el reto más grande ahora mismo ha sido el moverme entre organismos oficiales. Eso sí que es de toma pan y moja. En realidad, yo creo que se trata de un curso de ‘paciencia’ encubierto y gratuito subvencionado por:  ‘Parados de IS-PAIN’. Gracias querido gobierno. Sniff.

Pues sí, os lo voy a contar. El día de hoy fue un peregrinaje entre organismos de nuestra querida España, esta España mía, esta España nuestra (es que una es muy musical) sin desperdicio alguno.

Empecé el día en el Inem, bueno, yo y las otras cuatrocientas personas que allí estábamos. Aquello no era calor humano, aquello era el infierno: unos estaban que ardían y otros quemados. Menos mal que he llegado sin alcohol en vena, porque esa sala era ‘zona inflamable’. Ríete tú de Radio Futura y su escuela de calor. Saltaban chispas.

#NoNoPasaNada #SiYoEstoyTranquilayo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-el-otro-dia-te-vi-peor-de-despidos-y-organismos-oficiales-inem

De allí me han enviado a la Seguridad Social. Más tarde a la Mutua. Y de la Mutua vuelta a la Seguridad Social. Y de allí al INEM. Casilla uno de nuevo. Sin extra de vidas. Caca.

Gracias a Dios que me he tomado un cortadito más que mulato, negro, que me ha puesto a tono, porque ni os cuento la romería de la Virgen del Pino que me ha tocado hacer hoy. Que solo me ha faltado quitarme los zapatos y andar descalza, porque la penitencia ya la he hecho yendo de una ventanilla a otra durante horas.

Me ha acompañado el Sargento. Un error. No tiene paciencia y le pone nervioso aparcar en el centro. Pero sería feo no especificar que, aunque es un poco ogro, tiene buen corazón.

Cuando he acabado los trámites me he tenido que tomar dos cervezas para bajar la taquicardia que me ha provocado el café. Que hasta un tic en el ojo tenía. Eso me pasa por pedirlo cargado. Nunca aciertan con la medida justa de cafeína.

#EseMalditoTicEnElOjoQueTedaLaMañana68747470733a2f2f73332e616d617a6f6e6177732e636f6d2f776174747061642d6d656469612d736572766963652f53746f7279496d6167652f78596e517553616e594a787968773d3d2d3232373135393830372e313433393536616634303465366

Hemos comido en casa y nos hemos tirado en el sofá, como si mañana nos lo fueran a embargar y nos tuviéramos que despedir de sus mullidos cojines. Estamos saliendo los dos de una bronquitis y ha habido lucha para hacerse con la manta eléctrica. Mía. Mi tesoro.

Luego he ido a hipopresivos. Mi profesor me ha medido y dice que he perdido 5 centímetros de contorno de debajo de las costillas. Que no es por quitar mérito, pero… ¿a mí de qué me sirve perder los centímetros justo ahí?

                  #ApneasInfinitasQuePareceQueVanAacabarContigoyo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-el-otro-dia-te-vi-peor-de-despidos-y-organismos-oficiales-hipopresivosSupongo que si llevara un pantalón de tiro alto tendría una razón de ser, pero como soy más de llevar las prendas en las caderas, me iría de perlas afinar cintura. Pero claro, el hombre propone y el hipopresivo dispone.

He acabado el día en la Alianza Francesa, donde hago clase de narrativa. Somos un grupo heterogéneo. Es la forma más educada que se me ocurre de decir que somos un conjunto de personas muy peculiares y un poco enajenadas. Somos creativos a nuestra manera.

Hay veces que pienso que de un momento a otro entrará Almodóvar y dirá “corten”. Pero, oye tú, ¡lo que nos divertimos!

He saludado a Bruna, que trabaja en la Alianza y con la que he tomado algunos vinos, me ha mirado y me ha dicho: “el otro día te vi peor”. He decidido recogerlo como un piropo. La lectura alternativa hubiera sido que el otro día estaba aún más piltrafa. A pesar de esto, es maja (ja, ja, ja). La mato.

#AquíTanAgustitoConMisCompañerosDeClaseDeEscriturayo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-el-otro-dia-te-vi-peor-de-despidos-y-organismos-oficiales-inem-companeros-de-escritura

En fin, que la vida tiene sus etapas y sus momentos. Lo mismo tienes un momento stiletto y estás arriba de todo, que te caes a chancleta.

Yo, no os lo voy a negar, acabo de pasar un momento alpargata destalonada muy interesante. Pero la buena noticia es que el zapatero sigue abierto para todos, así que: estoy preparada para nuevas pisadas.

Gracias por la escucha familia. Jones camina de nuevo.yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-el-otro-dia-te-vi-peor-de-despidos-y-organismos-oficiales-el-padrino-45-jones

#YoNoSoyGente #YvosotrosTampoco #VamosQueNosVamosjones yonosoygente

TODO EN ORDEN

Tengo la cabeza como un cubo rubik sin resolver.

Como un puzzle que se te cae y nunca acabas de encontrar todas las piezas. Como si tuviera una fiesta de Pitbull con quinientos invitados borrachos en la que no consigo poner orden. Como si a Imelda Marcos se le hubiera desordenado el zapatero.

Y con ruido. Con tanto ruido como en un día de carreras en el circuito de Montmeló. Como si tuviera inquilinos en el cerebelo haciendo obras.

Aquello, más que un contenedor de cerebro y derivados, parece una noche loca en Pachá Ibiza.

yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-todo-en-orden-ordena-que-te-ordena-cubo-rubik

Y es que dicen que tu cabeza es tu casa, así que entenderéis que la mía está ahora mismo ídem a mi sesera.

Yo, que siempre he tenido mi propio caos organizado, es decir, un entresijo de cosas aquí y allá en el que yo siempre encuentro lo que busco, me veo superada. Mi terapeuta de Reiki me ha dicho que ordene, ordene y ordene sin parar, y que ya veré qué bien me siento después. Ya.

Pero eso será después. De momento tengo que activar a Terminator y ponerme manos a la obra. No está siendo fácil. Me he convertido en un generador de excusas variopintas con tal de no entrar en materia.  Y algunas muy absurdas, ya os lo digo.

Y es que tengo el vestidor que parece un puesto en el mercadillo.yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-todo-en-orden-ordena-que-te-ordena-todo-a-un-euro

¿Que cómo lo sé? Jolín, porque cada vez que entro en esa habitación tengo ganas de gritar:

“a euro, a euro” “baratito lo tengo hoy”.

Yo, que nunca tuve alma de pregonera porque mi sentido del glamour me lo impide, ¡imaginaos! se me llevan los demonios.

Lo que había sido mi despacho está como hotel abandonado. Como esa estancia que ya no habita nadie ni va a recibir huéspedes. Triste, solo y lleno de cosas inútiles. Con sus dos papeleras para nada. Un ordenador que ya no se usa. Fluorescentes de recambio por si se funden los de media ciudad (es que mi marido lo compra todo en número de dos dígitos).

Ahí no es que haya que meter mano…ahí hay que arremangarse, ponerse el traje de minero y entrar a excavar y escarbar y arrancar todo pasado, que, aunque dicen que mejor, pasado es y liberar espacio requiere.

start button

Ahora ya trabajamos en el comedor. Total, tenemos una mesa enorme que, como somos unos insociables y no invitamos a nadie a casa a comer, a cenar o a unas almendras con vermut, estaba muriéndose de pena. Así que ahí trabajamos ahora el sargento y yo tête à tête, con la tele mediante, dos altavoces en una esquina y sitio para echar un chachachá si estamos muy agobiados.

La cocina está llena e cachivaches sin uso, que el otro día pensé: tíralos. Tíralos, porque aquí entra Chicote y  empieza a hacerme preguntas y me hunde en la miseria. Que yo no distingo una licuadora de una picadora y en todo caso no necesito ninguna de las dos. Para mí sí que existe lo de pesadilla en la cocina, yo entro de puntillas, me hago un cortado y salgo corriendo.

#SoyLaPeorPesadillaDeChicoteyo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-todo-en-orden-ordena-que-te-ordena-asi-cocino

Los lavabos han sido invadidos por muestras y potingues. Ahí tengo que entrar y hacer una aniquilación masiva o dedicarme a hacer anuncios de cosméticos cual Kate Winslet tardía. Lo estoy valorando.

Así, a bote pronto, me he dado cuenta que tengo un tubo de ácido hilaurónico, una crema de noche, una crema de día (¡Dios!, menos mal que no hay cremas de media tarde), una crema extra-hidratante, un aceite reparador, un sérum anti-arrugas, un potingue alisa-ojeras.

Y todo eso convive con todas las muestras habidas y por haber que me salen en revistas o me entregan en perfumerías; que son tan monas y vienen tan bien presentadas, que penica da tirarlas, claro.

yonosoygente-historias-reales-mundo-surrealista-el-neceser-femenino-ese-microcosmos

Juro que voy a entrar un día sin conocimiento alguno (de estos días tengo bastantes), voy a tirarlo todo y a aceptar mis patas de gallo. No estaré más joven, pero tendré más espacio.

Y como soy obsesiva pues he empezado a ordenarlo todo a la vez. Cuando me canso de desparramar bolsos en una habitación me voy a ver qué trastos sobran de la cocina, de ahí a tirar papeles del escritorio y todo ello mientras me voy poniendo en la cara todo lo que encuentro por mi lavabo. Ordenar hidratándose, un nuevo concepto.

Eso sí, ahora mismo mi casa es una yincana. A todo el que viene a verme le doy un dorsal y le digo: “a ver cuánto tardas en llegar al comedor y cuidado con los obstáculos”. Si lo consigue sin caer de morros, hay premio en la zona avituallamiento-cocina.

yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-todo-en-orden-ordena-que-te-ordena-en-forma

Pero ¡eh! Lo estoy haciendo. Estoy ordenando. Tirando. Saqueando. Vaciando. Limpiando.

He tirado todas mis casetes. Hasta la de Pimpinela que llevábamos en el coche cuando íbamos de vacaciones. Y eso duele. Olvídame y pega la vuelta.

Aysss. #TodoEnInglésSuenaMejor #HastaPimpinelayo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-todo-en-orden-ordena-que-te-ordena-pimpinela-olvidame-y-pega-la-vuelta-2

Y ni que decir tiene que todas las que me grabé gracias a la doble pletina y a plagiar discos de amigos: se han ido también. ¡Adiós a MC Hammer y Technotronik! ¡Otro dolor!

Todos mis apuntes de Marketing, en que los ejercicios aún se resolvían en… ¡pesetas! Obsoletos. Todos esos ratazos resolviendo casos e hincando codos de madrugada. Good bye.

Una CPU solitaria que habitaba un cuarto. Una mesa absurda de IKEA de esas que compras en un arrebato y nunca sabes para qué. Toallas del ajuar. Sabanas que nunca he puesto. Una bicicleta que se había convertido en un hierro. Un masajeador de pies que no uso. En fin.

¡Por Dios! Os tengo que decir que ha habido un momento durante esta limpieza en que dudé en si tirarlo todo o montar un Cash Converters, pero al final el sargento me obligó el juicio se impuso y conseguí, no sin pena, sacarlo todo afuera.

#ApunticoMeHequedadoDeMontarUnNegocio #ElSargentoQueMeHaChafadolaPerla

yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-todo-en-orden-ordena-que-te-ordena-en-forma-cash-converters

No sé si os pasa a vosotros, pero me doy cuenta que la mayoría vivimos al borde del síndrome de Diógenes. Que a mí me das un metro cuadrado más y te lo lleno en un periquete. Que solo sabemos ampliar y no reducir. ¡Que tenemos mucho y de todo!

Fue difícil comenzar, pero ahora me siento mucho mejor. El cerebro más oxigenado, más espacio físico y mental para cosas nuevas. Una ligereza extraña que hacía mucho que no experimentaba. Que, si además con todo el trajín también me hubiera ‘quitado’ un par de kilos, ya hubiera sido el remate.

Pero ni un gramito he perdido. Y eso que ando dándole al jengibre con limón como si no hubiera un mañana. Que en lo que barro, friego y doy esplendor le ando pegando lingotazos, que dicen que es un quemagrasas que ríete tú del té rojo.

yo-no-soy-gente-historias-reales-mundo-surrealista-todo-en-orden-ordena-que-te-ordena-en-forma-ginseng-con-limon

A todas estas, os tengo que dejar, que estoy escuchando de fondo al Sargento, que si lo dejo me tira hasta las puertas del armario. Ayer me tiró tres cepillos del pelo y me dijo: “Pero si te he dejado uno. ¿Cuántos necesitas?”. Hombres. No me fío un pelo.

  • Cariño, ¿Qué estás haciendo?

Se masca la tragedia. Os veo la semana que viene. Más ordenada. Más espaciosa. Más liberada que Grey y sus 50 sombras (que, por cierto, de eso tenemos que hablar…). 

Feliz Semana.

#OrdenaQueTeOrdena #YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco

jones yonosoygente

NO ME LLAMES DOLORES, LLÁMAME LOLA

Hay nombres que nunca vienen solos. Pues eso le pasa al mío. Alicia y su país de las Maravillas son todo uno. Me pregunto si los nombres son casuales o causales. Pienso en mí, como una eterna cotilla a la que corroe la curiosidad por casi todo lo que acontece en la vida.

Me veo corriendo y lanzándome a la aventura siguiendo no solo a un conejo blanco sino a un oso pardo si así lo siento. No me veo llamándome Virtudes o Paz, creo que no me cuadraría. Me quedarían raros. #lasVirtudesNoPersiguenConejos

yonosoygente-historias-reales-mundo-surrealista-nombres-te-gusta-tu-nombre-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas

Y es que claro, el nombre no lo decide uno. Uno nace y ¡patam! ¡Así te vas a llamar!

¿Y si no te gusta? ¿Y si no va con tu personalidad? ¿Y si te parece horroroso? Vamos: ¿Y SI NO TE PEGA? Pues ajo y agua. Que es para toda la vida. Pero como dicen que somos capaces de acostumbrarnos a todo, pues eso, échale moral que igual al final hasta te acaba gustando.

Y luego está la memoria histórica. La memoria de país. Hay nombres que quedan de por siempre ligados en los cerebros humanos a canciones, películas, chascarrillos.

Imagínate que te llamas Victoria. Y fracasas.

O Carmen. Carmen, Carmen, Carmen, voy a tener que emborracharme. ¡Vaya tela!

O Eva Maria se fue. Y tú eres de las que se quiere quedar.

O Penélope con su bolso de piel marrón y sus zapatos de tacón y su vestido de domingo. Y tú eres más de tejanos y polipiel.

O Paloma que me han dicho que es de goma. Y tú tienes cero flexibilidad.

O Encarna. Y no te gustan las empanadillas. Ni has estado nunca en Móstoles

empanadilla-de-mostoles-yonosoygente-historias-reales-mundo-surrealista-nombres-te-gusta-tu-nombre-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas

El nombre nos condiciona. Así que poca broma. Que puede no ayudar en según qué circunstancias.

No se puede estar en la barra de la discoteca, hacer resbalar suavemente un tirante, mirar al guapetón de turno, hacer una caída de pestañas de las que levanta vientos fuerza 21 y cuando te pregunta el nombre decir: Primitiva.

mujer-troglodita-yonosoygente-historias-reales-mundo-surrealista-nombres-te-gusta-tu-nombre-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas¡Joder! Que ya sabemos que es solo el nombre, pero ese hombre se acaba de imaginar un montón de cosas en cero coma segundos.

El tipo dice que ahora vuelve y hasta la copa se deja. Y mientras tu maldices a tu madre por no haber aguantado un día más antes del parto y por dejarse convencer de que se tiene que poner a la niña el santo del día. ¡Menuda faena!

Y luego están las Vanes y las Jessis, asociadas al chonismo desde hace ya un tiempo gracias a que aquella famosa serie de renombrado y culto título: “Sin tetas no hay paraíso” tenía una de cada.

Claro que también tenía a Miguel Ángel Silvestre con barba de tres días y voz ronca diciendo “Has traído la merca” y mostrando torso mientras se arreaba un whiskazo. ¡Madre, que hombre! ¡Qué torso! ¡Qué mirada!

Vale. Vale, vale. Ha sido un inciso.sin-tetas-no-hay-paraiso-yonosoygente-historias-reales-mundo-surrealista-nombres-te-gusta-tu-nombre-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas

Otro tema es cuando nos dejamos llevar por las series de culto, a lo 90210 Beverly Hills. Brandon y Brenda a porrillo. Un poquito de seriedad, por favor.

A ver cómo vas tú al Banco como un tipo serio y le dices que te llamas Brandon Martínez. Es como si Kate Perry se llamara Antonia Perry. Pues no. Que hay cosas que están fueran de contexto. Ni Yolanda Spears. Ni Brenda Fernández.

A cada cual lo suyo. Que no es tan difícil de entender.brandon-brenda-walsh

Y luego está el mundo del futbol. Que cada vez que me siento en una terraza a tomar algo con mi Santo, siempre hay una madre llamando a un Iker poniendo a prueba las cuerdas vocales.

  • Iker, Iker, IIIIIkeeeeerrrr. ¡Que vuelvas aquí! ¿me estás oyendo?

Iker no sé si te oye, pero al resto de los mortales que estamos en el bar nos sangra el tímpano. ¡Cuánto daño ha hecho Casillas!

Sí, también está Iker Jiménez, pero reconozcámoslo: es un tío raro, que tampoco tiene tanto tirón. Dudo que los Ikers actuales sean en honor del presentador de Cuarto Milenio.

iker-yonosoygente-historias-reales-mundo-surrealista-nombres-te-gusta-tu-nombre-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas

Estaría bien tener un poco en cuenta el apellido, gracias. Que aún recuerdo a mi compañero de clase que se llamaba Robustiano Vasallo, que menos mal que era un tipo macizo, porque con ese nombre como seas un tirillas, lo tienes crudo.

Por eso es importante sentirte bien con tu nombre. Reconocerlo. Sentirlo. Hacerlo tuyo. Saber que te encaja. Que le va a tu modo de ver las cosas.

A mí me gusta el mío. Lo eligió mi tía (Gracias tita Antonia, por no escoger Remedios). Creo que me va la personalidad de esa rubia preciosa de pelo largo y ojos azules del cuento (igualita que yo, vamos) que persigue al conejo. Me gusta ese mundo de fantasía, que deja espacio a la creatividad.

De hecho, creo que todos somos un poco Alicia (Atención, atención: ¡ataque de ego a la vista!).

Creo que todos tenemos momentos en que parece que nos hemos tomado el brebaje que nos convierte en miniatura. Ese que hace que nos sintamos pequeños y que todo nos parezca una montaña. Vemos los problemas grandes y cuando miramos hacia arriba parece que cualquiera nos puede pisar. #EseBrebajeNoMola

yonosoygente-historias-reales-mundo-surrealista-nombres-te-gusta-tu-nombre-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas-brebajes-2

Afortunadamente de vez en cuando le damos un trago al brebaje que nos hace gigantes. Son esos días que todos reconocemos porque nos comeríamos el mundo. Rebosamos autoestima y sentimos que todo está a nuestros pies.

#DeEsteBrebajeDoblePorFavor

En los días buenos seríamos capaces de retar a la Reina de Corazones y
para los días malos, seguro que todos tenemos a nuestro Sombrerero Loco que nos consuela.

Marías – un pasito para adelante, otro pasito hacía atrás, Susanas – con o sin ratón, Mª Cristinas que quieren gobernar, Carolinas trátame-bien, Martas y sus marcapasos, Pedros Navajas, Rufinos que te invitan al casino…

                                                           …¿Os gusta vuestro nombre?

                                              ¿Os encaja? ¡Contádmelo!

jones yonosoygente