25.02.18 Febrero ¡acaba ya!

Querido Diario Virtual,      (buff, tengo que buscarte un nombre pero ya!)

Estoy de vuelta. Sí, ya lo sé qué he tardado. Hombre es que tampoco es que el destino haya ido muy a favor, la verdad. Con Padre-Gran-Cherokee en el hospital con bronquitis y servidora haciendo de taxi familiar con Madre-Todo-Poderosa, pues he ido lo que se dice bien liada.

Menos mal que las cosas se van poniendo en su sitio y yo me puedo dar a mis menesteres diarios. Bueno, no puedo, porque el destino, llámese Luis, me ha enviado un resfriado de aúpa, una gastroenteritis y la regla. Vamos que me faltaba que lloviera y engordarme dos kilos para hacer el anuncio de compresas Evax. Bueno, aunque con el nivel de moco elevado con el que ando también podría hacer el de Frenadol.

Sí, el caso es hacer algo de famoseo, ya lo sé. Es que en los tiempos que corren todo el mundo quiere su minuto de gloria y yo, pues ídem. Pero van pasando los años y a mí no me descubre nadie. Eso si todo el mundo me va diciendo lo ‘crack’ que soy. Que si sirves para esto, que si sirves para lo otro. Que eres muy buena en esta materia, que lo bordas haciendo aquello…

Yo no soy gente. odio febrero. Soy Dispersa

¡Una dispersa! Eso es lo que soy. Una maldita dispersa. Que toco tantas teclas que ni con un piano de cola profesional me da la vida. Y así me va. A los cuarenta-y-tantísimos aún no sabe servidora si es domadora o fiera.

Bueno, he decidido recuperar el buen hábito de escribir. Jones sigue en pie, aunque esperando que pase febrero.

Febrero es como esa mala gripe que toca pasar, como un grano en el trasero que te duele hasta que se revienta, como un salpullido desagradable. Lo siento, pero no puedo con él.

No sé qué tiene este mes que a mí no me apetece hacer nada nadita. Ni deporte, ni cocinar, ni salir, ni socializar: es el mes de la introspección. Yo personalmente me vuelvo autista, me tumbo en el sofá mirando el techo y hasta leer me cuesta. A mi este frío me paraliza.

Yo no soy gente. odio febrero

Yo en otra vida fui osa polar y esto era mucho más llevable. Hibernaba, Despertaba con la primavera y los caracoles y paz y después gloria. Pero claro, ahora como persona humana, de bajo termostato en mi caso, toca pasarlas canutas con este frio polar que gastamos con el dichoso cambio climático. Lo tengo claro, yo para la próxima quiero reencarnarme en Carmen Lomana, con pasta gansa, zapatos por doquier y un casoplón con tres chimeneas ardiendo.

Y claro con esta parálisis febreril, el coche hecho unos zorros, la casa en pleno síndrome de Diógenes y mis michelines liberados porque deporte tampoco hago. ¡Madre! ¡Con lo que yo soy en Mayo!

En fin, querido, te dejo por hoy. Te avanzo que estoy buscando curro y el tema está de película de ficción. Recuérdame que te lo cuente. Pero vete llamando a fenómenos paranormales porqué las entrevistas de hoy en día parecen más bien encuentros en la tercera fase (sino en la cuarta o en la quinta).

Jones se va a la cama. A ver si sueño con George Clooney (aunque Bardem también me vale).

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampco #PeroSiSoyDispersa

jones

02.01.18 Maldito Bingo

Hola queridas y queridos todos.

Gracias a Dios que estamos en un parón de las comilonas festivas. Pensaba que reventaba. Me supura bechamel por los ojos y pavo con ciruelas corre por mis venas. He ganado ya dos kilos. ¡al tema! Seis meses para perderlos, dos semanas para ganarlos. No hay que ser un entendido en mates para darse cuenta que algo falla.

Y es que las navidades pueden ser muy peligrosas. El otro día le regalamos a mi sobrina de siete años un bingo. Y la convencí para que primero comprobáramos que estaban todas las bolas y así mientras yo cantaba cual loro y ella colocaba, me plante entre pecho y espalda una bolsa de conguitos.

El tema es que se acabaron los conguitos y me metí la bola del “21” a la boca y apuntito de tráquea la recuperé. ¡jolín que susto! ¿Y si me la trago? Vamos que ya sabéis que el veintiuno es un número muy especial para mí, por lo del Reto 21, pero llevar el tema tan lejos…

A ver qué igual simplemente me hubiera limpiado la traquea y un día u otro hubiera hecho su aparición por, digamos, el final del intestino. Pero también existe la posibilidad de que me hubiera atragantado con la susodicha y hubiera expirado ahí mismo. Muerte más tonta en la vida. Yo que pensaba que podía hacer dos cosas a la vez…está claro que no.

Bueno, aquí lo dejo escrito claro y castellano: paso de propósitos del todo, todito. No van a ninguna parte. Es una losa que te pones gratuitamente. Lo que buenamente quieras cumplir: estupendo. Lo que no: a otra cosa, butterfly. Que ya he empezado a leer los manidos: ir al gimnasio, dejar de fumar, etc. etc. por todas las redes, que todos sabemos cuándo empiezas, pero nadie confiesa cuando los termina (¡claro! Porque a lo sumo duran una semana).

Navidad nunca fue mi momento. Tengo ganas de que pase y rapidito a ser posible. Y que pase también enero que me pillan las rebajas con la VISA reventada por las fiestas y me da mucha rabia ver y no poder gastar. Y que pase febrero, que es el mes más frio del año y me deprime. Y que pase marzo que es un mes que ni chicha ni limoná y que pase abril que aguas mil y chuzos de punta innecesarios.

Y que nos plantemos en mayo. Que servidora es como una flor ¡revive con la primavera! ¡Joder! Venga… que no se diga ¡Feliz Año Nuevo!

P.D. Le he pedido a los Reyes Magos que adelanten el verano. No sé si me van a hacer mucho caso. Yo lo digo por si veis que de pronto aprieta la temperatura y eso…

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #CuidadoConLaBola21

 

jones

27.12.17 BACK FOR GOOD

Queridos todos,

¡Que sí! ¡Qué lo sé! Que os he vuelto a dejar abandonados otra vez.

Pero es que me he ido de viaje a hacer ‘los Londres’. En ocasiones me vengo arriba, me posee Stella McCartney, me creo diseñadora y me voy a la Central Saint Martins a hacer un curso de moda.

Que ha molado y mucho, pero lo mejor ha sido vivir como ciudadana de allí  (a lo London style) durante días. Con su frío extremo, su buena nevada, los pies congelados, las manos que me las podían cortar de cuajo porque se me caían así las sacara del bolsillo, vamos, lo que viene siendo Londres en diciembre.

Eso sí, ser estudiante a los cuarentaytantos mola mogollón. Me ha faltado llevarme la carpeta forrada con Benicio del Toro y Javier Bardem (que me da a mí que esto igual delataría mi edad) pero por lo demás lo he hecho todo todito.

Y eso que el inicio fue bastante chungo. En la primera visita al lavabo se me cayó el móvil al wáter. ¡Cómo os lo cuento!

No creo que ni el Inspector gadget y su gadgetobrazo fueran más rápidos que yo sacando el aparatejo de la agüita amarilla. Mira tú por dónde, Toreros muertos. Lo envolví con papel higiénico y lo acuné como si fuera un bebé, mientras repetía el mantra “No te mueras, no te mueras”. A punto estaba de caer la primera lagrimita de rabia, cuando la criatura revivió y me miró con su pantalla vivaracha y yo respiré aliviada como si me hubieran quitado de encima la hipoteca.

#CaraDeHistéricaEsPoco #SudoreMásQueCuandoCorroSieteKilómetros

Eso sí, tardó lo suyo en volver a cargarse. “No se puede cargar el dispositivo, en el puerto USB se detecta humedad”, y así toda la tarde, mensaje tras mensaje. Madre mía, la de conversación que puede darte un Smartphone. ¿Habrá alguien ahí dentro?

Una vez superado el trauma de casi quedarme huérfana de móvil, me dediqué a bajar a la cantina con mis compis veinteañeros a tomar cafés calcetín, de esos que parecen una Coca-Cola aguada, a comer supuesto pescado rebozado, que no sabía a nada nadita, y a guarrear cookies como si no hubiera un mañana.

Menos mal que luego caminábamos diez kilómetros por la City y quemábamos todo ese exceso calórico porque a mi edad está ya el sistema metabólico para pocas tontadas.

Ha sido grande y me lo he pasado en grande. He cogido todas las líneas de metro, de todos los colorinchis, en todas direcciones. Aquí y allá. He comprobado lo pobre que soy en Harrods y lo rápida que soy desenfundando la VISA en Oxford Street.

He visitado mercadillos como si mañana  fueran a extinguirse de la faz de la tierra y he visitado tiendas vintage como si buscara a los mismísimos Bee Gees escondidos en algún probador.

#NoLosEncontré #CasíQueMejor #MenudoSustoConEsasPintas

¡Cuidado! Que en una de las tiendas un señor que era más vintage que la ídem, me confesó que veraneaba en Carboneras ¡como yo! Tuvo tal nivel de subidón que me regaló una boina. Y yo tan contenta.

Y ya cuando descubrí un supermercado en una calle recóndita de mi barrio en el que podía comprar sándwiches de esos de plástico después de las 22h., cuando ya nadie te sirve nada ¡miel sobre hojuelas! Acabó siendo mi plan de salvación en las noches en que regresaba tarde del centro.

Ha molado mil. Ha pasado rápido. Y va a ser un buen recuerdo forever and ever.

Estoy de vuelta. Son Navidades. Se acaba el año. Habrá que hacer recuento. Y borrón y cuenta nueva. O no. O sí. Bueno, que empiece el 2018 y ya lo vamos viendo.

#YoNoSoyGente #YVosotrosTampoco #JonesViveLaExperienciaLondon

 

 

04.12.17 FIBRA

Sí. Fibra de la buena. Que no. Que no me refiero al kiwi que me tomo todas las mañanas con propósitos bastante adivinables, la verdad. Ni a las espinacas que me trae mi madre en tupper por aquello de: “Hija, es que además de fibra tienen mucho hierro y tú has sido siempre mucho de anemias”. Más maja mi madre…

No sé cómo explicarle que lo de la anemia no lo arreglamos con cuatro espinacas; que es una cuestión de que tengo una señora regla todos los meses que me desangra viva a lo Matanza de Texas. ¡Bienvenidas espinacas, anyway!

Ni me refiero a las piernas fibraDAS de tanto running y mis bracicos de abueleta con columpio (mi sobrina a las alas de murciélago de los brazos las llama “los columpios” por lo que se mueven. ¡Ya le hará menos gracia dentro de unos años!) que intento fibrar a base de hacer pesas con dos tetabricks de avena. Sí, pesas no tengo. (Nota para mí misma: Ir a Decathlon. Comprar pesas).

Me refiero a que vino un señor de Yoigo el otro día a instalarme la fibra telefónica y el que casi se instala fue él. Miedo me daba pensar que había venido con cepillo de dientes. ¡Casi cuatro horas echó en mi casa!

Y por si os he creado alguna duda: No. No tengo uno de esas casas con ala norte y ala sur. Tengo un pisito corriente y moliente y por lo visto con dificultades pasa-cable en lo que a fibra se refiere. Estuve a un tris de ofrecerle que se quedara a cenar. ¡Que se hicieron las nueve de la noche y a la criatura se la veía hambrienta!

El drama de poner la fibra no es ni la cantidad de horas que un desconocido se te instala en casa ni la banda sonora que se produce “Tira del cable. Despacio. Tira. Vuelve a tirar. Para”. No. ¡Qué va! El verdadero drama fue vaciar todo el armario del comedor para poder moverlo.

Si es que nosotros cuando nos ‘ajuntamos’ compramos el mueble más grande que encontramos para el salón, total ¡como lo debíamos todo! Pues no iba a ir de unos miles de las antiguas pesetas sumadas al hipotecón de turno.

Vaciar el armario. Con todo su interior. Ese ajuar que me persigue sin fin. Esa cubertería de los domingos. ¿A mí? Que compro las ensaladas hechas de Mercadona y me las como con el tenedor de plástico que traen. ¡Esas mantelerías! ¿A mí? Pero si yo no uso mantel. Si hacemos todas las comidas en la cocina con su hule antimanchas. Y copas y más copas, toda una cristalería ¿para qué? Si yo con dos copas de vino y un vaso de cubata, ya hago.

Pues todo eso está ahora mismo en ristre en el cuarto de al lado del salón. Estoy pensando si vuelve a su guarida. O lo vendo. O lo doy. O lo regalo. Yo qué sé. Es que a mí esto del ajuar me suena a ‘dote’. Porque vaya, mi marido como ajuar trajo cuatro calzoncillos y seis calcetines. ¡y para de contar! Y yo tengo mantelerías para cubrir el Campo del Barça y toda la gradería.

Sea como fuere: que ya tengo fibra, estoy fibrada y como kiwis. Si esto no es una oda a la fibra ¿Qué lo es?

Ahora a disfrutarla. Mira… ¡que igual lo celebro estrenando alguna copa de la cristalería! ¿Lo he dicho en voz alta? Aysss. Que me parece a mí que el ajuar se queda.

Besos. Feliz semana. Por favor, que alguien más me diga que tiene ‘ajuar’ ochentero en casa!!!

#YoNoSoyGente  #YVosotrosTampoco #FibraAquíFibraAllá