¡FELIZ AÑO NUEVO!

Feliz Año Nuevo-4, Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista¡Feliz Año Nuevo! Si, si, cómo suena.

No me he vuelto loca, es que por si no os habíais fijado el año empieza dos veces.

¿O acaso Enero y Septiembre no se parecen mucho?

Piensa en los canalones, la sopa de galets, el pavo y los turrones y sustitúyelo por las cenas en los chiringuitos, el pescadito frito, las tapitas y otras fritangas propias del verano. Ah! Y añade los helados, y las horchatas y los gin-tonics, no te dejes nada.

Feliz Año Nuevo-1, Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista

Las horas invertidas rastreando grandes superficies para encontrar el regalo perfecto de Reyes versus las visitas y revisitas a las tiendas de souvenirs por lo de “no volver así, sin nada” y tener que comprar un detallito para toda la familia.

Y luego ya: los remordimientos. Los kilos de más, las dietas venideras y la lista de los buenos propósitos porque ahora sí que sí, que “de Septiembre no pasa”.

Feliz Año Nuevo-5, Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealistaSeptiembre es una suerte de “recuperación” cómo cuando suspendías una
asignatura en el Insti y contabas con una segunda oportunidad en Septiembre. Pues igual, para todos aquellos que tengáis propósitos no cumplidos de enero ahora podéis “renovarlos”.

Así pues, eso: Feliz Año Nuevo. Estrenamos Septiembre. Estamos todos de vuelta. O casi todos, que es lo que cuenta, así que hay que ponerse manos a la obra.

Hay que regenerar la piel a base de peelings y tratamientos de hidratación en profundidad. Devolver brillo al cabello a través de mascarillas mil y sobre todo pasar por la pelu para quitarte ese rubio-requemado-por-el-sol que gastas ahora mismo y que aunque en destino te daba un rollo surfer en la ciudad te da más bien un rollo de choni superlativa.

Feliz Año Nuevo-3, Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealistaOtra cosa son los kilitos de más, pero bueno si estabas pensando en apuntarte al gimnasio, ¡ha llegado tu momento! Alentada por el “ahora sí que si” te apuntas al gym y vas allí cada tarde como si no hubiera un mañana a darlo todo (cuidado porque esto lo verifico en persona, pasa cada septiembre, la gente hace 4 clases diarias y dura 2 días) habría que considerar la moderación y la dosificación a partes iguales.

A esto añádele la irremediable dieta, que aún hace calor y apetece frutita, así que ¡aprovecha! y añádele un par de preparados diuréticos de la farmacia para acelerar la perdida de líquidos retenidos.

Y ya tenemos la operación post bikini en marcha (que viene a ser cómo la pre-bikini pero más deprimente porque ya se ha acabado lo bueno) y ahora ya ni te acuerdas de las vacaciones. En realidad crees que las has soñado en una de esas cabezadas que das cuando la modorra del hambre aprieta.

Solo espero que hayas hecho muchas fotos porque es la única prueba fehaciente que tienes de que un día – no muy lejano – estabas en la playa.

Feliz Año Nuevo-7, Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista

Y no añado aquí el tema de la vuelta al cole, porque cómo no soy madre no lo vivo en primera persona, pero veo el stress que esto produce en mis compañeras e imagino que no es tarea fácil ni de lejos.

Feliz Año Nuevo-8, Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealistaPara mi Septiembre es el mes de las “pruebas”. Todas las escuelas de algo te dejan probar sus actividades y como yo me renuevo año tras año en mis extraescolares, pues me cuesta decidirme…

Así que pruebo yoga. Y yoga kundalini por ver la diferencia. Y Chi-Kun. Y una clase de Aikido que es un tipo de defensa personal que nada tiene que ver con lo anterior. Y Capoeira por eso de que da buen rollito y me cuestiono si comenzar paddle…

Y luego la realidad se impone y me doy cuenta que yo en realidad tiempo libre libre tengo nada poco. Porque yo el tiempo libre me dedico a ocupármelo sin piedad.

Pero bueno que conste que aquí, que en mi lista renovada de propósitos que estreno este septiembre está el de “No liarme demasiado”. A ver qué tal me salgo.

Pues eso Feliz regreso de vacaciones, Feliz septiembre y ¡Feliz año nuevo!

#deseptiembrenopasa #buenospropositosquenosecumplen #matarseenelgimnasiosolodosdias

 

Me voy pa’l pueblo, hoy es mi dia.

Me voy de vacaciones. Por fin. A mi pueblo. Bueno, como yo no tengo pueblo me he tenido que buscar uno (cómo decían los del anuncio de Aquarius). Bueno, sí que tengo pueblo, yo soy de Sabadell, pero yo lo considero una gran ciudad, así que no cuenta.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, me voy pa'l pueblo, hoy es mi día, CarbonerasYo en verano me voy a Carboneras, con su desierto, sus 40º que te caen en el mocho, sus cactus, su central térmica, la desaladora y con todo su encanto, que no es precisamente el paisajístico.

No es que haya nada particular en Carboneras, de hecho haber haber no hay nada. Por eso voy yo. Yo soy un ansia-viva, una devora-asfaltos, una  trepa-monumentos, una visita-ciudades, y una turista-hasta-el-último-rincón-del-mapa. Pero me conozco y esa es la parte buena. Yo sé que si me dejan en un sitio donde haya algo que ver, por mínimo que sea, me lanzo en barrena a por ello como si de una gincana se tratara.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, me voy pa'l pueblo, hoy es mi día, Carboneras 2Por eso me voy a Carboneras. No hay nada que ver, investigar o fotografiar, así que me puedo dar al relax o lo más similar a ello (que yo no soy de bajar pulsaciones fácilmente). Todo el día en shorts y chancletas, caminando arriba y abajo del pueblo comiendo polos de horchata.

Allí está mi querida Playa de los Muertos, no tengo palabras para describirla, es todo paz, de hecho bajo allí y me estoy horas y horas leyendo la prensa y tomando tinto de verano pero hasta llegar a ese remanso de paz…

…me levanto en mi hotelito y desayuno. Mi kiwi que no falte, el café para despertarme, la piña que es diurética y un zumo de naranja para tener vitaminas y entonces ya estoy lista para empezar la jornada.

Voy a la tienda de comida preparada y veo que han hecho para ese
día: macarrones o
ensalada de pasta, que vendría siendo lo mismo o casi, le digo a la señora que me corte melón y sandía a tacos y me lo ponga en un2 Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, me voy pa'l pueblo, hoy es mi día, Carboneras 2 7' tupper. Me dice que no le queda melón pero que la chica rusa que trabaja con ella ha ido a buscarlo y ahora lo trae.

Aprovecha y, mientras me corta la sandía, me cuenta cómo está el verano, que ella se va de vacaciones en noviembre, que su madre está mejor del hombro… y llega la rusa con mi melón. Bueno, su melón. Me da servilletas, platos, tenedores y de regalo un trozo de tarta de manzana.

Hago un hatillo con todo ello y busco a mi marido que ha ido a buscar la prensa del día.

“No les quedan diarios en la librería del pueblo, podríamos ir a la librería de Aguamarga”- me dice mi marido. Le recuerdo que hay una librería nueva de este año en la calle peatonal y vamos los dos caminando. ¡Dios! ¡Tienen hasta La Vanguardia! Nos venimos arriba y arrasamos. La Vanguardia, pasatiempos, la Cuore y la Elle caen del tirón. Y de paso caminamos un kilómetro y nos regalamos un polo de horchata.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, me voy pa'l pueblo, hoy es mi día, Carboneras 2 3 5Dejamos la prensa en el coche y vamos al Aldi de turno. Compramos Coca-Colas, Aquarius, agua y tinto de verano (a mí el tinto de verano solo me sabe bien en Carboneras), unas olivas para picar, unas patatas y unas galletas por si nos quedamos a merendar.

Aguantamos la cola de turistas que hay para pagar la compra sin percatarnos que nos olvidamos del hielo. Y caminamos otro kilometro hasta el coche.

A estas alturas el sol ya castiga sin piedad y cómo quien no quiere la cosa llevamos ya caminados un par de kilómetros, así que nos sentamos a bebernos un Aquarius y entonces…Oh! ¡El hielo!

De pronto recuerdo que en la carnicería que hay a la salida venden hielo, así que vamos p’allá. Entro y hace todo una pinta buenísima así que compro unos taquitos de queso y un poco de jamón, además del hielo, y salgo pies en polvorosa.

Yo no sé ni como pero se han hecho las 12 y ahora lo que cae responde al nombre de “fuego incendiario”, así que me pongo mi megapamelón súper glamuroso y creo que ya lo tengo todo para la jornada playera.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, me voy pa'l pueblo, hoy es mi día, Carboneras 2 7

Aparcamos. Cogemos los dos parasoles (sí dos, mira cada uno el suyo, porque uno solo es un rollo y al final hay ostias para coger algo de sombra), las dos hamacas (sí dos, cada uno la suya, porque luego el que se sienta primero parece que se ha quedado pegado), la nevera que pesa 35 kilos porque he conseguido meter a presión todo el hielo además de una lata de olivas.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, me voy pa'l pueblo, hoy es mi día, Carboneras 2 70kkAdemás de: el hatillo con la comida preparada, el tentempié que he comprado en el súper, la bolsita con el jamón y queso, la bolsa con la prensa y revistas además de mi bolso de playa. Ese bolso que contiene: la toalla, dos bikinis más (no soporto tomar el sol con el bikini mojado), las gafas de sol, el neceser con las cremas, un cepillo, el protector de pelo, otro gorro por si acaso, una muda por si se me moja la ropa…

Y así ligerita como si nada, me queda una hora de camino acantilado abajo, con suerte no me suelo caer más de 1-2 veces cada año (vendría siendo lo standard), eso sí traspiés das unos cuantos y cuando te caes el morrazo no tiene nombre, porqué ¿con que mano te frenas? Con ninguna, porque vas cargada hasta los dientes.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, me voy pa'l pueblo, hoy es mi día, Carboneras 2 (2)

La sudada es inhumana, para cuando vislumbras la playa, el hombro se te ha caído a trozos, el hielo que chorrea de la nevera te ha mojado los dos pies, el queso se ha fundido y tú quieres llorar amargamente.

2 Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, me voy pa'l pueblo, hoy es mi día, Carboneras 2 7'00Pero entonces: Llegas. Lo tiras todo y te vas al agua. Ese agua maravillosa, azul, cristalina, limpia, refrescante, purificadora y cuando sales eres literalmente:  La Reina del Mambo.

Clavas los dos parasoles en un santiamén como si tuvieras súper poderes, anclas las hamacas, coges un tinto de verano y te lo bebes del tirón y la felicidad vuelve a existir y tu sonríes como una lela mientras el agua resbala por tu cara y por tu mente cruza no volver nunca a tu lugar de origen porque la vida es más bella aquí.

De vacaciones, pues. A Carboneras por décimo año. Al pueblo. A mi pueblo. P’allá que voy.

#mevanahacerhijaadoptiva  #sisudaslaplayasedisfrutamas #elquesofundidotambienestabueno

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, me voy pa'l pueblo, hoy es mi día, Carboneras 2 7'

Yonosoygente se va de vacaciones.

Pero os espero a todos el lunes 24 Agosto que… ¡¡estaremos de vuelta!!

¡FELIZ VERANO! ¡A DESCANSAR CUERPO Y MENTE!

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, me voy pa'l pueblo, hoy es mi día, Carboneras 2 00

¡NO ME CUENTES CUENTOS!

Cuando era pequeña mi habitación estaba empapelada con un papel que era un compendio de todos los cuentos populares de la época. En línea recta con mi vista según dormía en mi almohada, me quedaba Caperucita. Toda mona ella con su cara sonrosada y un lobo hambriento salivando detrás.

Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista, No me cuentes cuentos7

Me pregunto cuanto de “verdad” nos han aportado esas historias, cuantas veces esos cuentos nos han hecho creer en historias surrealistas con finales menos creíbles que la defensa de Urdangarin.

Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista, No me cuentes cuentos 9Y es que a mí ni me gustaba ni me gusta que me cuenten cuentos. Yo soy más de historias reales.

No existen Caperucitas. O más bien sí. Pero las Caperucitas de hoy en día llevan minifalda, tacones de 15 cms y un escote que haría disparar al aire al más pacífico de los cazadores.

Los lobos salivan a su paso y aúllan en manada mientras hacen el botellón de turno y las Caperucitas no necesitan que las defiendan, con un golpe airado de esa capa roja desmontan a los más feroces.

¿Y qué me decís de la Bella y la Bestia? Olvídate de que nadie se fije en ti si eres feo o bestia y ¿Bellas? Las bellas de mirada lánguida y corazón tierno están más extinguidas que los dinosaurios. Ahora lo que se estila son “bellas-bestias-felinas” que arrasan la noche a su paso y dejan la pista de baile cual prado por dónde paso el caballo de Atila.

Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista, No me cuentes cuentos

Digamos que el cuento que menos me disgustaba era el de Cenicienta, por lo de ir al baile (yo es que siempre he tenido alma de bailarina), pero es imposible creer que el príncipe es azul – a no ser que sea Papa Pitufo – y más imposible aún que te va a salvar de entre cenizas.

Mira, Cenicientas son lo que más abundan. Esas chicas que un día se Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista, No me cuentes cuentos 3casaron con un príncipe azul – o así se lo hacía ver la ceguera del amor – y que se hayan dándole a la bayeta y al Mr. Proper con dos criaturas colgadas de la chepa y el príncipe sin corona ubicado en el sofá con el mando de la tele incrustado como una segunda mano.

Mientras la bruja de su suegra y sus dos hermanastras-cuñadas que lo adoran y veneran, lo defienden a capa y espada y ellas siguen soñando con el Louboutin perdido aquella noche de borrachera en la discoteca. ¡Muerte a la maldita hada madrina!

Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista, No me cuentes cuentos 88

¿Y los tres cerditos? O los 30 que te puedes encontrar en cualquier barra de bar, pegados al taburete y con la copa en la mano cómo si les fuera la vida en ello, los ojos fuera de las orbitas divisando a sus presas mientras que el barman de turno sopla y sopla y sopla – como rezaba el cuento – a ver si consigue que se larguen a su casa que tiene que cerrar el bar y no hay quien los mueva.

El único cuento que veo mejorado es el de la Sirenita, que hoy en día aunque hubiera perdido la voz siempre le quedaría el wasap que une mucho y no te hace ni gastar saliva ni tensar las cuerdas vocales.

  • Príncipe, ¿Dónde te hayas? (icono sonrisa)

Yo no soy gente, Historias reales, mundo surrealista, No me cuentes cuentos 2

  • Bella Sirena, acabo unos trámites en palacio y bajo al acantilado (icono guiño)
  • No tardes que acabo de ver asomar el tridente de mi padre mar adentro… (icono olas de mar…)

A mi dame realidad pura y dura, de la que duele, que a mí me gusta fantasear lo justo.

La realidad es que yo los lunes por la mañana soy una bruja malvada y diabólica que enveneno con la mirada y no necesito manzanas. En el trabajo nada de Bella sino de Bestia (y muy parda). Miércoles de Cenicienta pasando la mopa por casa y jueves de Sirenita en la piscina del gimnasio. Y ya el viernes muy Caperucita…

No hay finales felices ni sonrisas angelicales, ni bellas muy buenas y tampoco bestias muy bellas y mucho menos hadas madrinas, así que por favor…

¡NO ME CUENTES CUENTOS!

#lodelprincipeazulesuntimo #novoyaperderningúnzapatoymenosunLouboutin #caperucitasferocesybestiaspardas.

Yo no quiero viajar, yo quiero teletransportarme

Sí y lo repito: Yo no quiero viajar, yo quiero teletransportarme.

Perdonar, pero es que a mi viajar me parece un rollo. Pero un rollo pollo. Por tres razones:

–        Hacer la maleta con sus consecuentes “por si’s” (por si llueve, por si refresca, por si hace calor,..)

–         Buscar el viaje, avión, hotel… (buenuuu el mano a mano con las tarifas de internet es terrible y una guerra perdida de antemano) y…

–        Pasar la penuria de las pocas o muchas horas que nos separan de nuestro destino (no me diréis que no habéis descartado destinos porque están a un montón de horas de viaje!!)

Pero hoy os voy a hablar sólo de la primera: Hacer la maleta es un horror. Tienes que llevarte media casa o la casa entera y hacer magia potagia para que todo quepa en un cubículo y pese menos de 20 kilos.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, yo no quiero viajar yo quiero teletransportarme

Cosas a llevar si o si: El cepillo y la pasta de dientes es lo primero que entra
(antes muerta que con un paluego), el desmaquillante de ojos, el de cara y algodón consecuentemente. El sérum y la hidratante. El quitaesmalte y el esmalte (ah y el brillito para acabado), el cepillo para peinar pelazo. La BB Cream 3 en 1 que no cabe en tu neceser de mano, las toallitas de higiene intima (otro por sí), un par de coleteros y una lima de uñas. Todo esto solo para empezar, así, como quien no quiere la cosa. Y ya parece que el tema restauración lo tenemos controlado.


Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, yo no quiero viajar yo quiero teletransportarme 9Vamos con los conjuntitos.
Lo más practico es llevártelos hechos. Esto te ahorra espacio en la maleta y tiempo en destino de pensar que te pones.

Aun así y aunque empiezas con buena voluntad…caen dos shorts, 3 camisetas, 3 tops, un vestido ibicenco, una ajustado más “de arreglar”, un par de falditas monas, el peto tejano, dos jeans, la cazadora tejana, un pantalón negro básico… ¡en fin…un sinfín! 8 kilos

Añade ahora los zapatos: las chanclas para estar cómoda allá donde vayas y para entrar a duchas ajenas e indeseables. Unos zapatos planos para “patear” lo que te echen, unas bambas “por si” te da por hacer ese ejercicio que llevas un año planteándote (y crees que el arrebato te va a dar en plenas vacaciones).

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, yo no quiero viajar yo quiero teletransportarme 22Unas plataformas, para las salidas informales de tarde y unos taconazos para la noche, en negro que van con todo. O casi.

Así que echas también unos nude para asegurar el tiro. Y dicho esto tu maleta ya pesa 13 kilos.

Y vas a por los bolsos…
Una mochila para cuando sales por ciudad, en la que te cabe un agua, una chaquetita, un abanico, la cámara de fotos y dos elefantes blancos… ¡de todo se puede encontrar ahí! Y un bolso cruzado, una bandolera vamos, que
combine con tus plataformas, anteriormente
citadas, para ir conjuntadísima de la muerte al mercadillo de turno. Un bolso pequeño, no vas a ir vestida de noche y con bolsazo. Y ya de paso echa un clutch que nunca se sabe lo que puede acaecer. 17 kilos.

Aquí ya te das cuenta que la maleta se va engrosando y decides que te vas a llevar pocos complementos: Un foulard para el día “de trote” y uno para la noche por si los aires acondicionados. Un par de collares étnicos, dos collares babero del tamaño de Gibraltar, un cinturón estrechito (y uno ancho también), un par de juegos de pulseras, que dan mucho rollo en verano y un par de anillacos vintage de esos que no-se-pueden-quedar-en-casa. Vamos, ¡lo mínimo!

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, yo no quiero viajar yo quiero teletransportarme 3

Ahhh! Y te acabas de acordar que no has cogido tu capazo (¿Qué es el verano sin un buen capazo?), ni las cangrejeras!! Con lo trendy que tú eres, las cangrejeras se vienen sí o sí.

594737 kilos. #dimequenovasconryanairotearruinas 

Y te sientas a cerrar la maleta que está a punto de vomitar toda la ropa, cuando ¡por Dios! ¡La ropa interior! Cómo ya estás muy agotada, pones directamente 7 tangas, 7 braguitas y 7 culottes, así si no es una cosa será otra. Un sujetador “que aguante”, el “sin tirantes”, el “cruzado” para los vestidos con espalda al aire. Uno en blanco para el vestido ibicenco y el nude para que no trasparente con según qué prendas.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, yo no quiero viajar yo quiero teletransportarme 4

¡Lo tienes! Te tiras encima de la maleta y das unos culazos cual luchador de sumo hasta que, a riesgo de que las cremalleras salgan disparadas, consigues cerrarla. Y en ese momento llorarías. Ya no te apetece lo más mínimo el viaje, solo quieres la comodidad de tu armario y zapatero y dejar el bote abierto del desmaquillador si te apetece.

¿Es o no es un rollo? Yo lo que querría es teletrasportarme, aparecer en el destino y encontrar allí mi armario. Mis cosas. Todo lo que necesito.

Yo no soy gente, historias reales, mundo surrealista, yo no quiero viajar yo quiero teletransportarme 8¿No os pasa a vosotras? Es pensar en hacer la maleta y me deprimo, eso sí cuando llego a destino y a modo de premio me forro a mojitos para consolarme del descalabro emocional y físico que me ha supuesto llenar la dichosa maleta.

Y las vacaciones a la vuelta de la esquina. ¡He de comprar una maleta más grande…pero ya!

#porfavorinventarelteletransporteya  #hacerlamaletaesunrollopollo #yencimasiempretedejasalgo